32 Ricardo Eiriz Resulta sorprendente lo mucho que decimos que queremos ser felices, y lo poco que nos lo proponemos realmente. Acostumbramos a esperar que la felicidad nos llegue de fuera, que alguien o algo nos toque con una varita mágica para “hacernos felices”. Ponemos en manos de nuestras parejas, de nuestros hijos, o nuestros bienes materiales, nuestra felicidad. Pero la felicidad es algo que debemos buscar dentro de nosotros mismos, y no fuera. Delegar la felicidad en alguien o algo, supone renunciar a nuestra propia responsabilidad. En lugar de buscar activamente la felicidad, luchamos contra aquello que no nos gusta, contra aquello que nos hace “infelices”. Habitualmente nos centramos escapar de nuestros miedos y temores, buscamos cambiar aquellas características o hábitos que nos mantienen anclados en unos patrones de comportamiento con los que no nos sentimos cómodos. Pero no nos planteamos en serio ser felices. Plantearse el objetivo de ser feliz significa comprometerse con uno mismo para alcanzar la felicidad. Significa identificar aquello que me permitirá alcanzar ese estado de felicidad y equilibrio interior, que no se ve afectado por las circunstancias externas. Significa establecer un plan de acción. Decide ser feliz y lo conseguirás www.eiriz.com www.metodointegra.com
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