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3 Agosto: el mes de la felicidad Agosto es considerado el mes de la felicidad porque el 20 de agosto se celebra el Día Mundial de la Felicidad, también conocido como el Día Mundial de la Alegría. Esta fecha fue propuesta en 2010 por el colombiano Alfonso Becerra, con el objetivo de invitar a las personas a reflexionar sobre la importancia de cultivar momentos de alegría y bienestar en su vida cotidiana. Este mes es un recordatorio poderoso de que la felicidad no es un lujo, sino una necesidad vital. La felicidad no siempre llega de forma espontánea; es una construcción diaria hecha de decisiones, hábitos y conexiones profundas. Buscarla conscientemente es un acto de amor propio, y cuidarla, una forma de resiliencia. Una persona feliz no es aquella que lo tiene todo, sino quien aprende a ver con gratitud lo que sí tiene y a construir sentido incluso en los momentos difíciles. Al enfocarnos en lo que nos hace bien, fortalecemos nuestro bienestar emocional, nuestras relaciones y nuestra salud física. En este mes, hagamos una pausa y escuchemos a nuestro corazón: ¿qué nos hace verdaderamente felices? Encontrar la respuesta puede transformar nuestra vida. Es una oportunidad para recordar que la felicidad también se aprende, se elige y se comparte. Comparte esta revista electrónica para que muchas más mujeres también se beneficien. Apoyemos el crecimiento de la mujer y con tu apoyo, al compartir esta revista, logremos que nuestro esfuerzo se multiplique. ¡Gracias por ser parte de Retos Femeninos! Sylvia Sánchez Alcántara Coordinadora Retos Femeninos Carta editorial Para estar actualizada regístrate en: www.retosfemeninos.com Coordinadora Editorial Sylvia Sánchez Alcántara Diseño Roberto Vásquez Lucas Fotografía Nadine Markova Banco fotográfico Número 127 Agosto, 2025
4 Índice Colores que despiertan alegría en el hogar ¿Sabías que la felicidad no se alcanza? ¿Necesitas una desintoxicación digital? Saber lo que quiero para mi vida El desapego no es perder, es liberarte ¿Y quién se robó mi paz interior? Tu marca personal no tiene escapatoria: liderar en la era de las cámaras Hay hombres que llegan para reparar ¿Existe el amor perfecto? Tú qué piensas Vacaciones con propósito: cómo el verano puede impulsar tu liderazgo Cuando llega una mujer ganamos todas y, ¡brindamos por su éxito! Descubre si lo quieres o lo amas La salud ósea en el adulto mayor Experta desmiente tres mitos para lograr la felicidad Tuyo es el reino de las creencias que moran en tu oficina interior. La felicidad plena La actitud: el secreto invisible que define tu trayectoria profesional Cuando sientes que te rompes por dentro Pon tus emociones “en forma” 8 14 12 18 22 30 34 38 42 26 10 6 16 24 28 32 36 40 20
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6 Meg ¿Sabías que la felicidad no se alcanza? 1. La felicidad no se alcanza, se vive cada día, haciendo lo que amamos. 2. El ser feliz no es un estado de ánimo, es una actitud constante. 3. ¡No necesitamos tener determinadas cosas o personas para ser felices! ¡No depende de la voluntad de los demás! 4. Tú eres la única responsable de tu felicidad. 5. La felicidad depende más de lo que ocurre dentro de ti, que de lo que nos sucede afuera; de las ideas que tenemos sobre nosotras mismas y sobre la vida. 6. La felicidad depende que quieras ser feliz y qué tan a gusto estés contigo misma. 7. La felicidad es una elección de lo que puedo hacer en cualquier momento y en cualquier lugar. Y es una actitud constante. La felicidad es la paz que se logra a través de: • Comprensión • Tolerancia • Agradecimiento • Benevolencia • Esperanza • El trabajo por los demás • Ayuda espiritual Brilla siempre. www.meg.mx @caminaconMEG
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8 Ana González Pinto Ana González Pinto Vacaciones con propósito: cómo el verano puede impulsar tu liderazgo El verano llega un año más y nos invita a bajar el ritmo. A veces con un poco de culpa, otras con muchas ganas. Y sin embargo, pocas veces entendemos todo lo que puede ofrecernos este tiempo de sol, silencio y suspensión. Porque sí, descansar también es una forma de liderazgo. Y no cualquier descanso: un descanso consciente, con propósito, que nos ayude a volver más centradas, creativas y alineadas con lo que somos. Hoy quiero invitarte a mirar el verano como una oportunidad. No como una pausa vacía, sino como un espacio fértil para reconectar con tu liderazgo. Ese que, durante el año, se pierde entre reuniones, agendas saturadas y expectativas externas. 1. El liderazgo no se apaga, se transforma Si eres de las que vive el liderazgo como una llama constante, quizás te cueste “apagarla” en vacaciones. Pero la buena noticia es que no tienes que hacerlo. El liderazgo también se ejerce en el descanso: cuando decides priorizarte, escucharte y darte lo que necesitas. No es menos líder quien se retira a reflexionar. Al contrario: muchas veces, ahí se encuentra la claridad. Liderar también es saber cuándo parar. 2. Revisa tu propósito (sí, incluso bajo el sol de la playa) Una de las cosas más potentes que puedes hacer en verano es recuperar la conexión con tu propósito.
9 Pregúntate: • ¿Por qué hago lo que hago? • ¿Cómo quiero liderar lo que viene? • ¿Qué partes de mí necesitan más espacio? Un cuaderno, un paseo al amanecer o una charla sincera pueden abrirte caminos inesperados. No subestimes el poder de las preguntas simples cuando el ruido baja. 3. Regálate inspiración Las mejores ideas no siempre nacen en la oficina. A veces emergen entre las páginas de un libro, en una conversación espontánea o mirando el mar sin hacer nada. La inspiración necesita espacio. Así que permítete no producir, no correr, no responder al minuto. La creatividad necesita aire. Una mente descansada piensa mejor, crea mejor y lidera mejor. 4. Reconecta contigo El verano también es buen momento para recordar que eres más que tus tareas, tu cargo o tus logros. ¿Quién eres cuando no estás liderando a nadie?, ¿qué te gusta hacer solo por placer? Detrás de cada gran líder hay una mujer que se cuida, se escucha y se honra en sus tiempos. 5. Vuelve con intención, no con prisa No se trata de volver “a tope”. Se trata de volver con intención. De hacer balance, redefinir prioridades y volver con la energía puesta en lo importante, no en lo urgente. Si usas el verano para parar, observarte y cuidar tu energía, el resto del año tendrá otro color. Vacaciones con propósito: tu nuevo ritual de liderazgo Este verano no te pido que hagas más. Te invito a hacer distinto. A permitirte descansar no como huida, sino como estrategia. Porque una líder no se define solo por lo que hace, sino por cómo se cuida para poder seguir haciéndolo. Que este verano sea un paréntesis fértil. Que vuelvas no solo con color en la piel, sino con más luz dentro.
10 Colores que despiertan alegría en el hogar Un mundo de color En cada espacio que creamos, los colores tienen la capacidad de levantarnos el ánimo, inspirarnos y hacernos sentir en casa. En este mes se promueve la felicidad y queremos hacer un recorrido para explorar los tonos que invocan alegría, cómo se sienten, qué despiertan en nosotras, cómo se ven, qué nos transmiten y cómo combinarlos para lograr hogares que nos abracen con felicidad. Quédate con esta palabra clave: abrazar. Cuatro ideas y tips para que puedas despertar tu imaginación y ganas de pintar todo con alegría son: 1. Los colores felices deben dialogar con los neutros, con la luz natural y con las texturas. 2. Puedes ayudarte creando una paleta de tres colores base y dos de acento. 3. Utiliza los colores más vibrantes en objetos fáciles de cambiar, como floreros, cojines y arte. 4. Recuerda que el blanco siempre será el color estrella para cambinar cualquier otro tono que elijas. Visita una tienda Comex para que te asesoren y ayuden a inspirarte con su amplia gama de colores y productos, recuerda que el color es el lenguaje de la alegría. Atrévete a usarlo para pintar tu felicidad y aprovechemos hasta el 31 de agosto que Comex, como patrocinador de la Selección Mexicana, nos ofrece hasta 20% de descuento y hasta 12 meses sin Intereses, en los siguientes productos: Vinimex® TOTAL, Vinimex® Clásica, Comex 100 TOTAL ®, Pro 1000 Plus ®, Acqua 100 TOTAL ®, Vinimex® 3 en 1, ya que “La mejor selección está de promoción”.
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12 Descubre si lo quieres o lo amas ¿Se puede querer a dos personas a la vez?. ¡Claro que sí! Los seres humanos tenemos la habilidad de sentir amor por varios a la vez. ¿Acaso no queremos a nuestros hijos, padres y hermanos al mismo tiempo? Sin embargo, amar y querer no es igual. Aquellos que crean amar a dos personas al mismo tiempo, les invito a contestar las siguientes preguntas para que descubran a quién realmente aman de las dos. Si responden afirmativamente en todas, les aseguro que a esa es la que aman. María Marín 1. ¿Es dificultoso pensar en cómo sería vivir sin esa persona? 2. ¿Sientes un ardiente deseo sexual hacia él/ella? 3. ¿Estás dispuesta a apoyarle para que alcance sus metas? 4. ¿Piensas que tu pareja no la puedes reemplazar con nadie? 5. ¿Si tu amada/o necesitara un trasplante, serias capaz de donarle un riñón? Dudo mucho que alguien pueda contestar que sí a todas estas preguntas refiriéndose a dos personas www.mariamarin.com Maria Marin @mariamarinmotivation mariamarinmotivation Maria Marin @maria_marin
13 a la vez. ¡Para mí sería imposible! porque cuando amo siempre añoro la presencia de esa persona a mi lado. Si me entero de buenas noticias, a él quiero contárselas primero. ¿Cómo podría experimentar estos sentimientos por dos hombres a la vez? El verdadero amor consume una gran parte de nuestro tiempo, pensamientos y energía. ¡Sería extenuante multiplicarlo por dos! Por eso, esta situación me recuerda una vieja canción del famoso cantante José José: “Es que todos sabemos querer... pero pocos sabemos amar”
14 María del Carmen Alanís Figueroa Cuando llega una mujer ganamos todas y, ¡brindamos por su éxito! Primera mujer Presidenta del TEPJF Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación Doctora en Derecho (UNAM) y Maestra en gobierno (Universidad de Londres). Primera mujer Presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, del 6 de agosto de 2007 hasta el mes de agosto de 2012 y primera Secretaria Ejecutiva en el Instituto Federal Electoral. Tuvo una actuación relevante como secretaria técnica del Centro de Capacitación Judicial Electoral (CCJE) del TEPJF. También fungió como Coordinadora de Capacitación y Titular del Centro de Documentación de ese Tribunal. Ha impartido varias asignaturas de Derecho en la UNAM (Facultad de Derecho). Ha dictado conferencias en México y otros países sobre procesos electorales, capacitación electoral, sistemas electorales y derecho electoral. Es consultora internacional en asuntos de democracia, elecciones e igualdad. Actualmente es Presidenta de la firma: Demos. Política, Gobierno e Inteligencia Estratégica. Más de 40 años de experiencia profesional en instituciones electorales, relacionamiento público y político a nivel nacional e internacional. Reconocida por su participación en la redacción de iniciativas de reformas constitucionales y legales en materia de democracia, elecciones, paridad de género y erradicación de la violencia política en contra de las mujeres. Ha colaborado en alianzas estratégicas con agencias internacionales como la Fundación Kofi Annan, ONU Mujeres, CEDAW, ACNUR, PNUD, UNICEF, OCDE, OEA, IFES e IDEA Internacional. Distinguida como la Mujer del año 2012 por el Patronato Nacional de la Mujer del Año A.C.
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16 ¿Necesitas una desintoxicación digital? Esta pregunta aparece en un artículo de la revista Time de hace tiempo. ¿Te has preguntado si realmente la necesitas? Cada vez nos encontramos con más personas que privilegian las relaciones por medio de las redes sociales o servicios de mensajería instantánea antes que un encuentro personal o llamada telefónica. ¿Eres una de ellos? Es por ello, que la desintoxicación digital es una tendencia que toma cada vez más fuerza. Busca que la gente se desconecte de los aparatos para volver a conectarse con la sociedad. No es una campaña en contra del uso de la tecnología presente o futura, tampoco es una alarma sobre cuánto puede perjudicarnos este tipo de conductas adictivas, sino más bien es un proceso de desintoxicación que ayuda a las personas a tomar conciencia acerca de Lucía Legorreta cómo seguir conectados con nuestra vida real y aun así tener una experiencia digital. Los expertos afirman que estar conectado a tu celular o computadora es algo placentero, y que puede llegar a ser adictivo. Las investigaciones han demostrado que el periodo de atención de una persona a las redes sociales ha disminuido de 12 a 8 segundos en la última década. La Asociación de Psiquiatría Americana encontró que la quinta parte de las personas dicen que la tecnología es una fuente de estrés en sus vidas. ¿Qué hacer ante esta realidad? La solución no es apagar nuestros dispositivos, sino utilizarlos como medios y no como fines. www.lucialegorreta.com lucialegorretacervantes
17 Comparto contigo algunos consejos que pueden ayudarte: 1. Apaga las notificaciones. Estar recibiendo actualizaciones de lo que sucede alrededor del mundo es informativo, pero también es un gran distractor. Pueden llegar a interrumpirte hasta cinco veces en solo media hora. Por lo tanto, apaga aquellas notificaciones que no sean indispensables en tu vida. 2. Pon tu pantalla en blanco y negro. Impide que esté vibrando todo el tiempo, ponlo en un color gris. 3. Guárdalo durante las comidas: es común ver en la mesa de una casa o restaurante un celular en cada lugar. Aunque no lo estemos utilizando, nuestro cerebro está en espera de que algo suene o se prenda, y por lo tanto no estamos del todo presentes con los demás. 4. Establece ciertas horas libres de tecnología. Muchos de nosotros nos sentimos mal cuando estamos lejos del celular o computadora. Establece cierto tiempo al día sin ellos y verás qué sucede en una semana. La mayoría de las personas se sienten felices con este cambio y empiezan a extenderlo a más tiempo. 5. Convierte a tu recámara en una zona sin tecnología. Muchas personas utilizan su teléfono como alarma, se recomienda no hacerlo y dejar el celular afuera del cuarto durante la noche y mejor compra un reloj para despertarte. 6. Redescubre el papel: te darás cuenta que al leer un libro o un documento impreso es mucho más satisfactorio que hacerlo en una tableta. Las investigaciones nos dicen que cuando leemos en papel nuestras mentes procesan la información abstracta más efectivamente. 7. Quédate solo en una pantalla. Está comprobado que cambiamos constantemente de una red a otra: Instagram, Facebook, enviamos un mensaje, después un mail, y esto afecta la concentración. Trata de manejar uno a la vez. Se calcula que pasamos casi la mitad de nuestro día ante una pantalla, y por supuesto que nuestro cuerpo lo resiente: problemas en el cuello por estar en constante inclinación; inflamación en los pulgares por el uso excesivo y cansancio en los ojos después de horas ante la pantalla. Recuerda, la tecnología es un medio, nunca un fin. Debe ayudarte en tu vida y no afectarte negativamente: desintoxícate.
18 La salud ósea en el adulto mayor Amo mis huesos A medida que envejecemos, nuestros huesos pierden densidad y se vuelven más frágiles, lo que incrementa el riesgo de fracturas y caídas. Esta pérdida progresiva, conocida como osteoporosis, afecta de manera particular a las mujeres después de la menopausia, aunque también impacta a los hombres en edad avanzada. Cuidar la salud ósea no solo previene lesiones graves, sino que permite mantener la movilidad, independencia y calidad de vida durante la vejez. Los huesos no son estructuras estáticas: se regeneran constantemente, pero este proceso se desacelera con el paso del tiempo. Una masa ósea sólida en la juventud es la mejor defensa contra la osteoporosis en la vejez, pero nunca es tarde para fortalecerlos. Una fractura en cadera, columna o muñeca puede ser devastadora para un adulto mayor, generando dolor crónico, pérdida de autonomía y riesgo de complicaciones médicas graves. Cuidados esenciales para fortalecer los huesos: 1. Alimentación rica en calcio y vitamina D: El calcio es el mineral esencial para la formación ósea, presente en lácteos, vegetales verdes, almendras y pescados como la sardina. La vitamina D, necesaria para absorber el calcio, se obtiene con la exposición solar moderada y en alimentos como el huevo, salmón y alimentos fortificados. 2. Ejercicio físico regular: Actividades como caminar, subir escaleras, practicar yoga o ejercicios de resistencia estimulan la formación ósea y mejoran el equilibrio, reduciendo el riesgo de caídas. 3. Evitar factores de riesgo: El tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y la vida sedentaria debilitan los huesos. También es vital revisar los medicamentos que puedan interferir con la absorción de calcio o afectar el equilibrio.
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20 ¿Existe el amor perfecto? Tú qué piensas A los seres humanos a veces nos cuesta trabajo estar satisfechos con lo que tenemos y vivimos pensando que siempre puede haber algo mejor, especialmente en temas de la pareja y del amor. A través de los años se nos ha enseñado que la pareja perfecta es aquella que mágicamente hace que desaparezcan nuestros miedos, inseguridades, penas y soledad; así, nos empeñamos en buscar al valiente y apuesto príncipe que convierta en realidad estas fantasías. Según tales mitos, la pareja perfecta nos tiene que dar incondicionalmente afecto y anticiparse a satisfacer cada uno de nuestros deseos y necesidades; tiene que ser paciente y tolerante ante Lizi Rodríguez nuestros defectos de carácter, además de poseer, como único objetivo de la vida, hacerse cargo de nuestro bienestar. Tratar de establecer una relación de pareja apoyándose en estos supuestos, da como resultado dos personas infelices luchando por recibir, pensando que sus necesidades personales son más importantes que las del otro. El amor verdadero es todo, excepto un éxtasis divino. Requiere de esfuerzo, paciencia, deseo de logro y mucha tolerancia a la frustración. Vivir creyendo en todas las fantasías románticas acerca de la vida en pareja y el matrimonio, solo nos lleva a experimentar desilusiones y una sensación de fracaso. www.lizirodriguez.com @lizi_rodriguez_perez
21 El amor se basa en una lógica muy sencilla: nos acercamos a aquello que nos provoca placer y nos alejamos de aquello que nos provoca dolor. La base para una buena relación es dar. En la medida en que uno reconoce que las necesidades del otro son, por lo menos, igual de importantes que las propias, se empieza a gestar el verdadero amor. No debemos preguntarnos qué puede hacer nuestra pareja por nosotros, sino tomar responsabilidad y decidir qué podemos hacer nosotras para enriquecer su vida. Cuanto más tiempo y dedicación le invertimos a algo o alguien que nos interesa, aumenta su valor ante nuestros ojos. Sin embargo la gran mayoría adoptamos una postura pasiva frente al amor. Para que una relación funcione, tenemos que elegir primero a quien amar y actuar de cierta manera que genere respuestas amorosas que hagan que ese sentimiento perdure. Cuando dos personas se conocen y entran en la fase de cortejo, su objetivo principal es conquistarse. Para ello se muestran complacientes y generosos uno con el otro. En la medida que pasa el tiempo y la relación se institucionaliza, la atención frecuentemente se desplaza hacia otras actividades: el trabajo, los hijos, los amigos, convirtiendo en un verdadero reto mantener vivo el amor. Cuanto más tiempo pasa, más riesgo existe de deslizarse hacia malos hábitos como olvidarnos de tratar a nuestro esposo o esposa como cuando era nuestra novia o novio y dejar de darle lo que en ese entonces la (o) hacía feliz. Lizitips para desarrollar la inteligencia amorosa 1. Determina qué tipo de pareja te gusta. Haz una lista de cualidades que para ti son indispensables que tenga tu futuro amor 2. No te obsesiones con el compromiso, ese llegara cuando llegue un buen amor 3. Sé realista. Las personas muy dependientes empiezan una relación con euforia y se crean expectativas irreales 4. El amor no es apego o sumisión. Trabaja en tu relación por un intercambio reciproco de afecto que incremente la autoestima de los dos. 5. Evita relaciones exclusivas e invasivas
22 Ethel Soriano https://saludybienestartotal.com Experta desmiente tres mitos para lograr la felicidad Las presuntas fuentes de felicidad parecen tan intuitivas y obvias que todos tenemos tendencia a dejarnos fascinar. Uno de los mayores impedimentos a la hora de ser felices es que lo que creemos que nos va a hacer feliz en realidad son pensamientos erróneos, aunque los hayamos adquirido a base de repeticiones, nos hayan convencido nuestros amigos o familiares, o nos hayan sido reforzadas por la cultura y sociedad que nos rodea. Así lo defiende la profesora de Psicología de la Universidad de California Sonja Lyubomirsky, formada en la Universidad de Harvard y doctorada en Psicología social por la Universidad de Stanford (Estados Unidos). Según defiende en La Ciencia de la felicidad (Urano), todas sus pesquisas, propuestas y recomendaciones sobre la felicidad están basadas en la evidencia científica, que le ha valido por ejemplo el premio Templeton Positive Psychology Prize en 2002, a diferencia de otros trabajos. Insiste en que muchas de las presuntas fuentes de felicidad parecen tan intuitivas y obvias que todos tenemos tendencia a dejarnos fascinar. “Allí es donde la ciencia puede encender una luz clara y rica. Los tres grandes mitos acerca de la felicidad en los que tendemos a caer se dilucidan tras conocer que determina la felicidad en un 10
23 por ciento las circunstancias, en un 40 por ciento la actividad deliberada, y en un 50 por ciento el valor de referencia”, remarca en el libro. Mito 1: “La felicidad se tiene que encontrar, está allí fuera, en alguna parte, en algún lugar que queda fuera de nuestro alcance, una especie de paraíso terrenal Sobre el primero de los mitos sobre la felicidad, Sonja Lyubomirsky considera que este mito de encontrar la felicidad en alguna parte solo podría ocurrir si suceden las cosas correctas como que nos casamos con nuestro verdadero amor, si conseguimos el trabajo soñado, o si adquirimos una vivienda elegante. “No seas una de esas personas que esperan que ocurra esto o lo otro para poder ser felices. Hay una tira cómica en la que se ve a un niño en un triciclo que le dice a un compañero de juego que sostiene una cometa, ‘estoy impaciente por crecer y ser feliz’. Si no eres feliz hoy, no lo serás mañana, a menos que tomes las riendas y hagas algo”, subraya la experta. De hecho, insiste en que el 40% de nuestra felicidad depende de nuestra actividad deliberada y supone apreciar la promesa del gran impacto que pueden tener en nuestra vida las estrategias deliberadas que podemos poner en práctica para convertirnos en personas más felices. “Por consiguiente, la felicidad no está afuera, esperando a que la encontremos. Está dentro de nosotras. La felicidad, es más que nada, un estado mental, una manera de percibirnos y de concebirnos a nosotras mismas y al mundo que nos rodea. Por eso, si quieres ser feliz mañana, pasado mañana, y el resto de tu vida, puedes conseguirlo si eliges cambiar y manejar tu estado mental”, defiende Mito 2: La felicidad consiste en cambiar nuestras circunstancias En su opinión, “otra gran falacia” es la noción de que solo seríamos felices si cambiasen nuestras circunstancias de nuestra vida. Según revela, la realidad es que los elementos que determinaron nuestra felicidad en el pasado y que pueden traer la felicidad futura siguen estando con nosotros ahora y están aquí, esperando que los aprovechemos. “Los cambios de nuestras circunstancias, por positivos y sensacionales que sean, en realidad inciden muy poco en nuestro bienestar”, agrega. MITO 3: “La felicidad la tienes o no la tienes” En último lugar, Lyubomirsky defiende que la concepción de que nacemos felices o infelices es muy frecuente, y sobre todo los que no son demasiado felices creen que su infelicidad es genética y que, en realidad, no se puede hacer nada al respecto. “Por el contrario, cada vez hay más investigaciones que demuestran de forma convincente que podemos superar nuestra programación genética”, sostiene. “Cualquier intento importante por cambiar nuestra vida debe ir acompañado por mucho esfuerzo sostenido, y me atrevería a decir que la mayoría de las personas no pueden o no quieren dedicar ese tipo de esfuerzo. Además, todas las estrategias nuevas para mejorar la felicidad o la salud tienen algo en común: que cada una de ellas concede a la persona un objetivo específico, algo que hacer y algo que esperar. Tener objetivos propios se asocia intensamente con la felicidad y con la satisfacción en la vida. Por eso, cualquier estrategia nueva para la felicidad da resultado, al menos durante un tiempo”, insiste la experta. Por todo ello, defiende que la fuente de la felicidad se puede encontrar en la manera que cada uno tenga de comportarse, en lo que piensa y en los objetivos que se proponga cada uno en cada día de su vida. “No hay felicidad sin acción. Si cada vez que aceptas tu valor de referencia para la felicidad o tus circunstancias te acomete una sensación de pasividad y futilidad, has de saber que tienes a tu alcance una felicidad auténtica y duradera que se encuentra dentro del 40 por ciento de la felicidad que tienes que guiar”, remarca. Por favor... cuídate.
24 Dr. Walter Dresel www.exitopersonal.org Saber lo que quiero para mi vida El derecho a sentirse bien es una conquista del ser humano al cual no tienes por qué renunciar. No te postergues más porque éste es el momento en el cual tú puedes encontrarte con lo que necesitas para tu propio bienestar. Es decir, ser aquella persona que sustenta aquello que le hace bien y que tiene claro de qué cosas tiene que alejarse para no sufrir y para no perder esa alegría de vivir. Y cada etapa de la vida presenta ambas caras de la moneda. Riesgos por un lado y desafíos por otro. Y en la medida que nosotros logramos cubrir nuestras necesidades básicas en cada uno de estos escalones de la vida, vamos preparándonos para el siguiente. Y a medida que vamos creciendo, las exigencias se incrementan y es necesario que tú estés preparada para ello. Ser autónomo, explorar tus necesidades para sentirte bien con la vida, no significa que tú te creas autosuficiente en todos los aspectos que hacen a tu vida cotidiana. La autonomía, lo que te proporciona, es la capacidad para responder a los desafíos fundamentales de la vida, tornándote independiente y dándote la movilidad para hacerte responsable de tu propia existencia. La autonomía tiene que ver con qué valor le otorgamos a nuestra propia aprobación, qué valor le otorgamos a lo que pensamos de nosotros mismos, el juicio más importante de todos los juicios que se pueden hacer sobre tu persona. Porque si tú te desprecias, porque si tú encuentras un defecto en cada
25 centímetro de tu cuerpo, hasta dónde podemos llegar a autodestruirnos, o hasta dónde seguimos dependiendo de la opinión de los demás, del medio social donde nos desenvolvemos, de lo que piensan u opinan los demás acerca de nuestra vida. Ejercer esa autonomía es vivir según lo que determinan tus propios pensamientos, aún equivocándote. Porque si tú en el balance de vida que tendrás que hacer, te das cuenta que has errado el camino, tienes la chance de enmendarlo. Pero si tú cierras los ojos y sigues el camino que te indican otras personas, estarás perdiendo progresivamente autenticidad porque no estarás respetando lo que tú sientes sino lo que otros entienden que tú tienes que hacer con tu vida. Aunque esto no implica negarse a la capacidad de aprender de los demás. Hay gente que tiene más sabiduría que nosotros, hay gente que ha vivido más años que nosotros y han acumulado una experiencia y una sapiencia de la cual nosotros podemos aprender. Solamente que tú tienes que hacerte responsable de las decisiones que tomas y de los principios y de los valores sobre los que se asientan tus acciones. Tú tienes que tener tu código ético y moral y esos códigos son los que debes respetar. Puedes escuchar todas las opiniones pero debes ejercer el control sobre tus propios actos, sobre tus pensamientos y sobre tus sentimientos. Cuando hemos recorrido el camino que nos conduce a esa autonomía, no sentimos que nuestra autoestima corra riesgos, porque la fuente de aprobación está dentro de nosotros mismos y esto te permite deslizarte suavemente hacia la construcción de tu propio bienestar. Yo creo que hay momentos claves en la vida del ser humano y a cada uno de nosotros nos llega ese momento del análisis, del balance, de la búsqueda de ese equilibrio interior, de esa armonía tan necesaria entre nuestro cuerpo físico y nuestro cuerpo emocional. Saber lo que quiero y lo que no quiero para mi vida y tratar de definir qué cosas pueden aproximarme al bienestar, son algunos de los deberes que deberíamos hacer periódicamente para ir encauzando nuestra existencia sobre el carril que verdaderamente queremos. Seguiremos cumpliendo con nuestras obligaciones, seguiremos cumpliendo con nuestras responsabilidades pero permitámonos un espacio para nosotros, un espacio para disfrutar de ese bienestar, un espacio para el encuentro con lo mejor de nuestra persona para poder dialogar profundamente y sacar las conclusiones que necesariamente van a emerger de ese balance. No eres perfecta. Nadie lo es. Por lo tanto, no puedes ni debes esperar a que todo esté en su perfecto orden y lugar para iniciar el diseño de la estrategia y el plan de acción que utilizarás para llevar a cabo tu proyecto de vida. La gratificación y la satisfacción te esperan al final del camino. No busques atajos fáciles o supuestamente fáciles. Sólo te confunden y te hacen perder de vista que para llegar al kilómetro treinta si corres una maratón deberás partir del kilómetro uno y luego llegar al dos, y así sucesivamente hasta llegar a la meta. No te deslumbres con quienes te prometen el éxito en dos semanas o la felicidad en treinta días. La vida se encarga por sí misma de desmentir estos mensajes, pero también es cierto que con esfuerzo, con perseverancia y con un conocimiento cabal de la persona que eres, puedes lograr todo aquello que te propongas.
26 Gabriela Cruz Tornero www.gabycruzcoach.com Pon tus emociones “en forma” En el verano, las redes sociales te bombardean con retos para bajar de peso, para iniciarte en el entrenamiento físico, para practicar pilates de pared, para iniciar una rutina de antienvejecimiento; pero aquellos retos que implican “poner tus emociones en forma”, seguramente que son los menos, o pasan inadvertidos, porque sus resultados son internos e implican mucha voluntad y autodisciplina para que empiecen a notarse por fuera, es decir, en tus relaciones con los demás. Hoy te invito a reflexionar, sobre los pasos que podrías seguir para mejorar la relación con tus emociones y contigo misma, para que esto se refleje en tu actitud ante la vida. Cualquier rutina para llegar a tener una gran forma emocional inicia con un autodiagnóstico, es decir “pesarte y tomarte medidas emocionales”, que incluya algunas preguntas, como las que a continuación te muestro: 1. ¿Qué es lo que más me gusta de mí? 2. ¿Me caigo bien?, cuando no es así, ¿qué es lo que exactamente me pone de malas acerca de mis actitudes o comportamiento? 3. ¿Me estresa el hecho de causar una buena impresión a los demás? 4. ¿Dejo que otros decidan por mí? 5. ¿Sé distinguir exactamente lo que siento, en cada situación que se me presenta? 6. ¿Qué trampas me pongo cuando me da miedo luchar por mis objetivos? 7. ¿Me parece correcta la forma en que reacciono frente a cualquier problema?
27 Existen muchos tests que pueden hablarte de tu personalidad, sin embargo, dedicando un tiempo al autoanálisis, y si eres honesta, podrás distinguir en qué parte de tu ser “brillas” y dónde están los aspectos “oscuros” que te hacen sentir mal o te causan frustración. El segundo paso es hablar contigo, como si fueras tu propia entrenadora, para priorizar, ya que te desesperarás si deseas atender simultáneamente todo lo que no te gustó; concéntrate en aquello que más problemas te ha causado hasta ahora, o en lo que inviertes más tiempo pensando, dándole vueltas y sin iniciar el cambio requerido. Si tienes claridad en lo que deseas transformar internamente, entonces estás preparada para el paso tres: generar un objetivo de “entrenamiento”, solo uno, pero que sea consistente y altamente motivador. Convéncete de que trabajar en ti es lo mejor que puedes hacer para abrir caminos en la vida. El cuarto paso es “armar tu rutina”. Así como lo hace la gente que va al gimnasio, al determinar cuánto tiempo dedicará al cardio, qué día hará tren superior, qué otro trabajará tren inferior y qué días ejercitará el abdomen; bueno, pues tu entrenamiento emocional también requiere de acciones concretas: qué días de la semana, a qué hora y por cuánto tiempo realizarás cada actividad que te impulse a aceptarte, a quererte y a ser más feliz siendo tú misma. Algunas ideas, son: 1. Realizar actividades con conciencia plena, para entrenarte en el “aquí y ahora”, por ejemplo, mindful eating, mindful walking, mindful driving, o cualquier otra que te ayude a estar contigo misma, sin pensar en nada más, que lo que estés haciendo en ese momento. 2. Iniciar tu diario de agradecimientos, para que anotes, diariamente, aquello por lo que te sientas inmensamente afortunada, desde tener una cama y una habitación para descansar, hasta el privilegio de escuchar las aves cantar, o tener un rico café para degustar. 3. Armar tu “visión board”, un tablero hecho del material que tengas a la mano y que decores con ilustraciones y frases significativas de lo que quieres para tu vida. 4. Meditar; con el tipo de meditación y en el espacio en el que te sientas más cómoda, para ser consciente de tu respiración, disminuir la producción de cortisol y bajar con ello el estrés. 5. Practicar el perdón, no porque el agresor o agresora lo merezca, sino porque tú mereces quitarte ese peso de encima y estar en paz, puede servirte el “Hoponopono” 6. Crear tus frases “ancla” para cuando estés a punto de “estallar” y de sucumbir ante tus impulsos. Diseña una frase que te funcione, que te permita tomar un respiro antes de gritar, ofender o atacar, por enojada que te encuentres. 7. Ejercitarte físicamente. ¡Sí!, forma parte de tu rutina para poner en forma tus emociones porque al ejercitar tu cuerpo activas las endorfinas (que generan bienestar y disminuyen el dolor emocional), la dopamina (que es la hormona del placer) y la serotonina (que impulsa los sentimientos positivos y la autoestima), entre otras. El quinto paso es realizar un seguimiento quincenalmente, para darte cuenta de cómo te vas sintiendo y reforzar lo que haga falta, o ir incluyendo algunas otras actividades. Apóyate de una agenda o calendario, palomea lo que vas haciendo y felicítate por ello. Si en algún momento no pudiste cumplir con alguna parte de la rutina, no te des por vencida; sé compasiva y continúa con el reto. Te lo agradecerás siempre. ¿Piensas demasiado? La trampa de la parálisis por análisis
28 Patricia Anaya www.yosoyabundancia.me El desapego no es perder, es liberarte Estamos viviendo tiempos de cambios fuertes, tanto a nivel sociedad como a nivel energético, y estos cambios por supuesto que influyen en nuestra vida diaria. Si hasta ahora hemos vivido apegados a nuestras costumbres, paradigmas y estilos de vida, ha llegado el momento de soltar lo viejo para dar paso a lo nuevo. Esto ya no es una opción, o te abres a lo nuevo o te retiras de la vida humana, es así de fuerte. ¿Qué es el desapego? Es soltar el control, la ansiedad y la necesidad de poseer. Nos libera de personas, cosas y situaciones que creemos que nos dan valor o seguridad. Lo único seguro que tenemos en este momento es el cambio. ¡Hoy yo dejo de cargar lo que no me pertenece. Yo me amo, suelto y confío! Te comparto Tres Prácticas Diarias para Vivir sin Apego 1. Limpia por cinco minutos diarios: Cada día, dedica 5 minutos a soltar algo físico que ya no necesitas: ropa que no usas, un archivo viejo, un adorno que no significa nada para ti. Pregunta al objeto: “¿Esto me sirve o me estorba?” Si no suma paz, ¡fuera! Tu espacio refleja tu mente. Si sueltas cosas, entrenas a tu cerebro a no aferrarse. El desapego físico prepara el terreno para el emocional. 2. Suelta con Amor en 3 minutos: Cierra los ojos, respira profundo y piensa en una persona, situación o pensamiento que te está robando paz. Repite mentalmente: “Yo te suelto con
29 amor. No necesito controlarte para estar bien”. No es cortar la relación, es soltar la necesidad de que las cosas sean “como yo quiero”. ¡Eso da una libertad increíble! La mayoría sufre no por lo que pasa, sino por querer que sea como “debería” ser. 3. Da gracias todas las noches: Cada noche escribe en tu cuaderno dos cosas por las que das gracias y una cosa a la que hoy decides decirle “adiós” con amor. Ejemplo: “Gracias por el café delicioso de hoy” “Gracias por la risa con mi amiga…” “Adiós a querer tener la razón en la discusión” Agradecer conecta con el presente. Decir adiós entrena el músculo del soltar. El desapego no es perder, es liberarte. No necesitas controlar nada para estar en paz. Lo que es para ti, se queda sin esfuerzo, sin luchas. Lo que se va, enseña. La felicidad no está en tener más, sino en necesitar menos y vivir con libertad. Podemos aprender a soltar y despegarnos diariamente en lugar de esperar hasta que la vida nos haga soltarlo todo de un jalón. ¡Es hora de empezar a soltar y empezar a practicar el desapego en mi vida diaria!
30 @rosetta.forner.9 Rosetta Forner Tuyo es el reino de las creencias que moran en tu oficina interior. • Tienes derecho a modificar, vender, tirar, eliminar, adoptar y crear cuanta creencia, idea o pensamiento te dé la gana. Una y solamente una tiene derecho y responsabilidad a ser la cuidadora, nutridora y limpiadora de sus creencias. Hace años, cuando comencé a estudiar PNL, me apercibí de la importancia de las creencias y me sentí muy aliviada. ¡Había encontrado la piedra filosofal! Se me antojó fantástico que estuviera en mis manos el modificar, sustraer, añadir, combinar, cambiar, elevar… las creencias que yo decidiese. Y, sin horarios (mi oficina central está abierta 24 horas) y gratis. ¡Yo y sólo yo ocupándome del proceso! Nadie tenía que darme permiso ni hora para ello… Obviamente, las personas que no han estudiado PNL deberán primero acudir a un coach experto en PNL que les enseñe cómo modificar creencias o “limpieza de armarios” (así bauticé años un ejercicio de cambio de creencias basado en el trabajo de mis profesores Robert Dilts y Robert McDonald) • Haz inventario del contenido de tus armarios, límpialos y deja espacio para lo nuevo. De vez en cuando es bueno revisar qué ideas, personas, ropa, muebles, libros y etcétera, queremos que sigan en esta nueva etapa que se abre frente a nosotras. De vez en cuando, es muy sano ponerse a hacer inventario y, a la vista de los activos, decidir, cómo queremos que sean los próximos cinco años.
31 • ¿Cuántos fracasos y cuántos éxitos quieres conservar, y por qué? No todos los fracasos lo fueron con la perspectiva que da el tiempo, lo que en principio se mostró baldío, árido, acabó por ser el puente hacia la meta. Algunos fueron los que nos dieron músculo, otros en cambio mejor tirarlos de una vez al cubo del olvido. Y, ¿qué hay de los triunfos? ¿Aún siguen siéndolo años después? Con ellos sucede lo que con los fracasos, que tiempo después se les ve el verdadero rostro y pasan de éxito a fracaso. • No todos los éxitos permanecen exitosos, algunos pierden su pátina con el tiempo y les asoma la verdadera naturaleza: fracaso, o sea, resultado no deseado. No todos los triunfos supieron a gloria, algunos nos llevaron a un callejón sin salida o no supimos aprovecharlos. Nos pasamos la vida persiguiendo sueños que nunca diseñamos y, que, de pararnos a reflexionar, dejaríamos de perseguir. • El tiempo todo lo cura, cuando no lo madura y lo retira de circulación. Lo que a una edad se nos antoja imprescindible, a otra, deja de tener importancia. Si una se pasa la vida luchando por lograr metas, puede que llegue a vieja y descubra que lo importante se olvidó de vivirlo, que nunca dedicó tiempo a vivir, que no se permitió ser en realidad quien era, que no disfrutó de tardes al sol, de mañanas de independiente capuchino…Se olvidó de vivir. Y, eso es lo que nunca deberíamos hacer. • Somos libres: nadie puede obligarnos a ser quienes no nos da la gana ser. Podrán encerrar nuestros cuerpos, pero nuestras almas permanecerán libres. Somos libres como el viento para tomar decisiones: pensar como queramos, sentir cómo nos dé la gana, ir y venir solas o con quién escojamos. Por consiguiente, si alguien no le hace feliz a tu alma, o no le gusta, dile adiós. Has de agradecerle su paso por tu vida, por eso dile adiós con respeto. Asimismo, dile adiós a todo aquello que no nutre tu alma, que no respeta tu luz, que no te apoya ni cree en ti.
32 Julieta Lujambio ¿Y quién se robó mi paz interior? En los años recientes han aumentado dramáticamente las enfermedades derivadas del estrés como la ansiedad, la depresión, las cardiopatías, los padecimientos psico-somáticos: gastritis, dermatitis, colitis, etc. Muchos atribuyen el estrés a la vida agitada, las presiones laborales, familiares, sociales y económicas, entre otras causas. Hay quienes buscan escaparse de esa sensación de desasosiego, cansancio, confusión, por medio de alcohol, tabaco, drogas y otras adicciones más aceptadas, pero al fin adicciones. Y hay quienes más conscientes del daño que causan a la salud ese tipo de huidas, buscan una manera más sana de recuperar el equilibrio y la tranquilidad a través de distintos medios como la meditación, la oración, la yoga, el ejercicio, la relajación, el mindfulness (atención plena), etc. Aquí te ofrezco 3 cosas elementales que puedes llevar a cabo como primeros auxilios para traer de vuelta a tu vida la paz interior: 1. Respira conscientemente. Cuando te sientas fuera de tu centro haz respiraciones enfocándote en cómo entra el aire por tu nariz y sale lentamente por tu boca. Especialmente lleva a cabo esta forma de respiración cuando te sientas mas ansiosa y perturbada. 2. Ubícate en el momento presente. Hazte consciente del aquí y el ahora. Observa dónde estás, con quien, qué estás haciendo, con qué propósito. No dejes de percibir olores, sabores, sonidos, @JulietaLujambioOficial @julietalujambio @soymamásola
33 temperatura, es decir, ponte en contacto con tus cinco sentidos. Voltea a tu alrededor y céntrate en lo que estás. No trates de escaparte al pasado o al futuro. Dale un significado a lo que está pasando, trata de encontrar el para qué. Acompaña este regreso al presente con respiraciones conscientes. 3. Revisa brevemente lo que estás pensando y sintiendo. No dejes pasar la oportunidad de verbalizar para ti o para alguien más cómo se llama eso que estás sintiendo. Recuerda que tenemos seis emociones básicas que derivan en sentimientos como: alegría, tristeza, enojo, miedo, asco y amor. A veces por no darnos cuenta de lo que sentimos, permitimos que esas emociones y pensamientos nos roben nuestra paz interior. Si tienes pensamientos de juicio, crítica, denostación hacia ti misma o hacia alguien más, trata de entender desde donde tú o esa persona está haciendo lo que te está perturbando. ¿Cuál es esa necesidad que tú o ese ser humano tiene al actuar como actúa? Tampoco le des poder a tus pensamientos catastróficos. Si tienes fe repite a tu manera mentalmente que todo ocurre para tu bien, y permite a ese Creador que está en ti, comunicarte cuál es el significado de lo que estás viviendo. Decía Mahatma Gandhi que la paz no es un puerto de llegada sino el camino. No esperes para sentirte bien y reencontrarte con tu paz interior, que pasen cosas como: alejarte de tu realidad, irte de vacaciones o desconectarte de lo que está ocurriendo. Los seres humanos tenemos el poder de decidir aún en las peores situaciones cómo queremos sentirnos. Te pido que ensayes estas tres sencillas cosas cada vez que sientas que alguien o algo se ha robado tu paz interior. Verás que en ti está el poder generar esa sensación de amor y cuidado hacia ti misma donde quiera que vayas.
34 Ricardo Eiriz No es lo mismo ser feliz que estar feliz. Ahí radica la gran diferencia entre los que piensan que la felicidad plena no existe, y los que vivimos en ese estado. Cada persona habla desde su propia experiencia. Quien indica que la felicidad plena no existe, lo que dice es que él no sabe cómo lograrla, y quizás nunca haya conocido a nadie que viva de ese modo. Quienes vivimos en un estado de felicidad plena, hablamos desde nuestro propio conocimiento y experiencia. El logro de un estado pleno de felicidad no tan solo es posible, sino que además es fácil de alcanzar si lo haces por medio de la transformación de tu subconsciente. Eso sí, para alcanzarlo debes abrir la puerta a poderlo hacer. Si partes del concepto de que la felicidad plena no existe porque la felicidad es la suma de pequeños momentos, resulta evidente que no lograrás nunca alcanzarla. Nunca alcanzaremos algo que para nosotros no es posible lograr. Serán nuestras propias creencias quienes nos llevarán a discurrir por una vida de limitaciones en el ámbito emocional. Desgraciadamente, buena parte de los que se La felicidad plena www.eiriz.com www.metodointegra.com
35 Me demuestro mi amor perdonando y sanando heridas del pasado dedican a difundir la cultura de la felicidad lo hacen con esas creencias de fondo. Eso les lleva a mostrarnos caminos para que las personas generen el máximo número posible de momentos de bienestar y de placer. Pero eso nada tiene que ver con la felicidad. Hace 8 años adopté como profesión Ser Feliz, lo que me llevó a investigar sobre las personas y el modo en el que entendemos la vida y reaccionamos ante los acontecimientos. Afortunadamente entendí que la felicidad es un estado interior, y no una emoción. Y digo afortunadamente porque eso me permitió formular la felicidad como un estado, no tan solo alcanzable sino cien por cien sostenible, que no depende de las circunstancias externas. Al poco tiempo de plantearme mi propia felicidad como una profesión, y por medio de la transformación interior a nivel subconsciente, alcancé un estado de coherencia, equilibrio y paz interior, que es realmente la felicidad. Nada tiene que ver ese estado con las cosas materiales o inmateriales que me rodean, ni con todos esos tips que nos ofrecen desde la psicología positiva, que no dejan de ser creaciones, más o menos forzadas, de momentos satisfactorios o de placer. Otra cosa buena de la felicidad plena es que no debemos renunciar a nada para alcanzarla, ya que al ser independiente de las cosas externas a uno mismo, también es totalmente compatible con el placer y con disfrutar de las cosas materiales. Por lo tanto, no tenemos por qué hacer una vida recluida en un monasterio, o aislados de la sociedad para alcanzar ese estado interior. La felicidad plena parte de la premisa de que no debemos esforzarnos por ser felices, sino simplemente disfrutar de serlo. Vivir comporta tener experiencias y sentir emociones. De hecho, a eso hemos venido a esta vida. Las emociones que sentimos las gestionamos del modo que nuestros conocimientos nos permiten, y en ocasiones, de no saberlas gestionar en tiempo y forma, se quedan vibrando en nuestras células como bloqueos emocionales y/o traumas. Deshacernos de esta parte de nuestra programación es clave para alcanzar ese estado de felicidad plena. Afortunadamente es fácil y rápido lograrlo. Por otro lado, alinear nuestras creencias más profundas con una visión positiva y empoderada de la vida, una visión que nos permita vivir en el momento presente, en paz con nosotros mismos y con los demás, valorándonos, aceptándonos, teniendo objetivos y metas, etc., es una parte fundamental para alcanzar ese estado. Para mí, la felicidad plena no es un concepto teórico, sino una elección de vida, una realidad en la que vivo día a día. Afortunadamente, cada vez somos más los que alineando nuestro subconsciente con esta forma de entender e interpretar la vida, hemos alcanzado este estado de paz y equilibrio interior llamado felicidad. Y tú, ¿qué elección de vida haces?
36 Sylvia Sánchez Alcántara Una nueva realidad: siempre estamos siendo vistas. Vivimos en un tiempo donde los muros han sido reemplazados por pantallas. Los rincones que antes parecían privados, hoy están expuestos a millones de ojos. Las cámaras están en todas partes: en los semáforos, en las tiendas, en los celulares de desconocidos. Y con una sola acción equivocada —o peor, con una palabra imprudente—, todo lo que has construido como líder puede venirse abajo en cuestión de horas. Lo que sucedió recientemente en el concierto de Coldplay lo confirma. Un momento fuera de lugar, captado por un asistente, se convirtió en un video viral que recorrió las redes sociales en minutos. La persona involucrada no imaginó que su gesto sería observado por millones, juzgado sin contexto, y usado como prueba para cuestionar su integridad y coherencia. No importa si eras líder, influyente o respetado: hoy, lo que haces en un segundo puede cambiar todo. El prestigio no es un derecho, es una práctica diaria. El prestigio no se hereda ni se improvisa. Se construye con constancia, coherencia y congruencia. Pero también es frágil. Una sola grieta en la reputación puede deshacer años de trabajo. En un entorno donde todos tenemos una cámara Tu marca personal no tiene escapatoria: liderar en la era de las cámaras www.retosfemeninos.com @retos.femeninos @retosfemeninosoficial Retos Femeninos Retos Femeninos @retosfemeninos
37 en la mano, el liderazgo auténtico ya no se mide solo por discursos o resultados, sino por la calidad de tus actos cuando crees que nadie te observa. ¿Eres amable con el mesero cuando nadie más te escucha? ¿Eres respetuoso en una fila, incluso cuando estás cansado o molesto? ¿Cómo reaccionas frente a la frustración? Porque no se trata de vivir con miedo a ser grabado, sino de vivir en congruencia con lo que dices y representas. Hoy más que nunca, tu liderazgo se valida en lo cotidiano. La pregunta clave es: ¿lo que haces en privado es igual a lo que predicas en público? LO QUE ESTÁ EN JUEGO: TU MARCA PERSONAL Tu marca personal no es un logo, ni un CV, ni siquiera una presencia digital. Es lo que la gente dice de ti cuando tú no estás. Es tu reputación. Y en esta era de hiperconectividad, la reputación se vuelve global en segundos. Un mal gesto puede volverse meme. Una frase desatinada puede sacarse de contexto. Y una reacción impulsiva puede destruir alianzas, oportunidades e incluso carreras. El episodio en el concierto de Coldplay es apenas un ejemplo. Líderes empresariales, celebridades y figuras públicas han perdido contratos, empleos y credibilidad por no cuidar sus actos en espacios supuestamente “privados”. Hoy, ningún lugar es realmente privado. Por eso, liderar no solo es tomar decisiones estratégicas; también es liderarte a ti misma. Controlar tus emociones, tus palabras, tus reacciones. Porque cada uno de esos elementos, en cualquier momento, puede convertirse en tu nuevo currículum. Liderar es ser ejemplo cuando nadie te obliga a serlo. Los verdaderos líderes no actúan bien porque haya cámaras, sino porque tienen principios. No buscan cuidar su imagen: buscan ser íntegros. Y eso es lo que los diferencia. En la era de la exposición constante, el verdadero liderazgo radica en anticipar las consecuencias de tus actos. En no dejarte llevar por la presión del momento. En entender que tu marca personal no se protege con filtros, sino con valores. Cuidar lo que haces es cuidar tu influencia. Porque la confianza del entorno no se gana solo con resultados, sino con coherencia entre lo que piensas, dices y haces. La visibilidad constante no es una amenaza si vives con propósito. Es, de hecho, una gran oportunidad para demostrar liderazgo con hechos, no con discursos. EL LEGADO SE CONSTRUYE CON CADA ACTO Liderar hoy es más complejo que nunca. Pero también más necesario. Y aunque parezca agotador vivir sabiendo que siempre hay una cámara cerca, también es una invitación a ser mejor cada día. El incidente en el concierto de Coldplay debe servirnos como recordatorio: en 24 horas puedes perder lo que te tomó años construir. Pero también, si actúas con integridad, puedes convertirte en ejemplo, incluso sin buscarlo. La marca personal se alimenta de cada mirada, cada decisión, cada paso. No lideras cuando hablas, lideras cuando actúas. Y en este nuevo mundo, donde cada segundo puede ser transmitido, grabado o compartido, liderar es un compromiso constante con tu mejor versión.
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