Lo Mejor de Retos Femeninos - Febrero 2025

17 “Los conflictos se resuelven con la aportación de ambas partes” Las causas más comunes por las cuales los matrimonios discutimos y tenemos conflictos son: • Diferencia de expectativas, en cuanto a necesidades y deseos, cada uno las tiene muy diferentes. • Celos. • Los hijos. • Dinero. • Distribución del tiempo y de las tareas. • Intervención de terceros. • Negativismo y mal humor frecuentes. • Diferencia al vivir las experiencias de la vida entre otros. Lo importante no es evitarlos, sino enfrentarlos y darles solución. Un buen matrimonio no es el que menos problemas tiene, sino aquel que sabe solucionarlos, y un problema se soluciona cuando ambos ponen el matrimonio por encima del conflicto, proponen acciones concretas para solucionarlo y se comprometen para llevarlo a cabo. ¿Cómo? Te propongo una técnica sencilla y práctica que puede ayudarte en la vida diaria con tu pareja. Es una propuesta, ya que cada persona es diferente y única y debe buscarse lo que sirva para cada matrimonio. 1. Busca el momento oportuno para dialogar: cuida el cuándo, cómo y dónde. Que ambos se encuentren dispuestos y tranquilos. La forma de dirigirse al otro debe ser respetuosa, serena, delicada y con cariño. 2. Definir previamente el problema: antes de acercarnos para dialogar es necesario analizar cuál es verdaderamente el problema para expresarnos con claridad y evitar malos entendidos. 3. Comunicar el problema: centrarnos primero en lo positivo y en las áreas de oportunidad, y luego expresar nuestra manera personal de sentirnos respecto de algo, y haciendo una propuesta positiva para solucionarlo. 4. Cuando es difícil expresarlo verbalmente, se puede comunicar el problema de manera escrita. 5. Recopilar toda la información posible: después de expresar el problema, es importante buscar comprender al otro lo más posible: por qué lo hizo, qué no le gusta, cómo quiere que se mejore. 6. Parafrasear lo que se entendió para evitar malentendidos: devolverle al otro lo que se ha entendido para asegurar que el mensaje se ha recibido correctamente: “Entonces, lo que sentiste fue… y te sentiste así porque…” 7. Retroalimentar: después de verificar el problema, hay que dar una respuesta ante o que se nos ha compartido: “entiendo que te hayas sentido así, quiero que sepas que no fue mi intención…” 8. Asegurar a la otra persona nuestro amor por ella: cuando existe un conflicto, es importante recordarnos que nos amamos y hacérselo saber. 9. Analizar juntos el problema de manera racional, y buscar posibles soluciones: cada uno propone una solución entendiendo el punto de vista del otro. 10. Analizar las propuestas: juntos con amor y generosidad examinan los pros y los contras de cada una de las soluciones que ambos propusieron. 11. Escoger la mejor solución posible: lo más importante, proponerte hacer todo lo posible por cumplirla. Recuerda, un buen matrimonio no es el que menos problemas tiene, sino aquel que sabe solucionarlos.

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