Lo Mejor de Retos Femeninos - Febrero 2025

25 no solo con logros, sino también con miedos, fracasos e inseguridades que, lejos de detenerte, pueden convertirse en maestros. Como bien dijo Oprah Winfrey: “No hay tal cosa como el fracaso. El fracaso es solo la vida tratando de movernos en otra dirección”. Fortalecer tu confianza te ayuda a silenciar esa voz interna que dice “No puedo hacerlo”, “No soy suficiente”, ”¿Qué dirá la gente?”. Todos tenemos dentro de nosotros los recursos para lograr hazañas que otros consideran imposibles. Creer en ti significa trabajar con pasión en tu alma, dones y talentos, hasta hacerlos inquebrantables. Es también un acto de amor propio, pues te arraiga en tu auténtica esencia, libre de etiquetas y expectativas ajenas. No importa si eres alto o bajo, delgado o robusto; lo esencial es enfocarte en tu bienestar y avanzar a tu propio ritmo. Tus inseguridades no definen tu autoestima, son simplemente escalones que te preparan para celebrar tu vulnerabilidad tanto como tu fortaleza. Creer en ti te reviste de resiliencia y te impulsa a consolidar tus metas. A diferencia de quien tiene una autoestima frágil y se vuelve dependiente de la validación externa, una persona con confianza en sí misma afronta los desafíos con determinación y claridad. Estos tiempos nos invitan a proteger nuestra energía y, sobre todo, a cuidar nuestra paz mental, nuestro más valioso patrimonio. Aprender a confiar en ti te libra del impacto de quienes intentan minimizarte. Las opiniones ajenas reflejan más sobre ellos que sobre ti. Cada persona proyecta su propia luz o sombra en lo que dice de los demás. Por eso, no permitas que su percepción defina tu valía. Quédate cerca de quienes ven grandeza en ti, porque ellos son tu gente vitamina, esa que saborea la vida con gratitud. Si te preguntas: ”¿Cómo sé si realmente creo en mí?”, la respuesta llega cuando comprendes que creer en ti es permitir que Dios te guíe en la realización de tus sueños. Lo aprendí escuchando una conferencia de Humberto Montes y, desde entonces, esa verdad me acompaña. El mayor acto de amor propio es confiar en ti, aunque en el camino enfrentes sombras y el dolor sea un maestro inevitable. Todo lo difícil está moldeándote para la felicidad. Te invito a encender tu luz interior, porque cuando brillas desde tu esencia, iluminas también el camino de otros. No todos estarán dispuestos a pagar el precio de encender su propia llama, pero eso no debe detenerte. Aviva la tuya con más intensidad, porque el Gran Arquitecto del Universo siempre quiere llevarte más alto. Solo da el primer paso: No es por vista, es por fe. POSDATA: Para conocer más herramientas de crecimiento personal para mujeres resilientes, te invito a leer el libro “UNA MUJER AL OTRO LADO DEL MIEDO” disponible en amazon.

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