6 Meg Sanar el corazón Sanar el corazón requiere tiempo, paciencia y, sobre todo, mucho amor propio. Permítete sentir el dolor sin reprimirlo, pero no te quedes atrapada en él; busca actividades que te inspiren y reconecten contigo misma, como practicar un nuevo pasatiempo, rodearte de personas que te valoren o escribir tus emociones. Reconoce que el desamor no define tu valía y que cada experiencia, por difícil que sea, es una oportunidad para aprender y crecer. Agradece lo vivido, suelta lo que ya no te sirve y enfócate en construir una nueva versión de ti, más fuerte y más plena. Sanar el corazón implica sanar las heridas más profundas, temores, ofensas, soltando las barreras y liberando nuestras resistencia; tiene que ver con aceptar y convertirnos en nosotros mismos y perdonar. Es donde decimos YO SOY, desde el corazón, donde sale toda nuestra pasión, adoración, devoción, temores, enojo, ofensas, deseos, anhelos, gratitud y gozo que son expresados a través de la boca con palabras, entonación y besos. A través de los hombros, brazos y manos, cuando expresamos nuestros sentimientos, abrazando, cargando, sosteniendo, empujando o rechazando. Y por nuestra sexualidad, compartiendo y dando afecto. La parte superior de la espalda refleja la parte de www.meg.mx @caminaconMEG
RkJQdWJsaXNoZXIy MTUxNjQ2