Lo Mejor de Retos Femeninos - Febrero 2025

8 Ana González Pinto Ana González Pinto Cómo influye la forma en la que nos hablamos “Qué torpe soy”, “no me sale”, “no puedo”. Reconozco que, a veces, me descubro enviándome estos mensajes a mi misma cuando he hecho algo mal o ni siquiera he podido hacerlo. ¿Te ha pasado alguna vez? Probablemente sí. Y esta reflexión me ha llevado a compartir contigo algunas claves acerca de cómo influye la manera en que nos hablamos. El lenguaje que usamos no solo refleja lo que pensamos, sino que también moldea cómo nos sentimos y actuamos. Cada palabra que elegimos, ya sea para hablar con los demás o para hablar con nosotras mismas, tiene el poder de influir en nuestra autoestima y en las decisiones que tomamos. Pero, ¿somos realmente conscientes de cómo nuestras palabras impactan nuestra vida diaria? El poder de las palabras La forma en que nos expresamos crea una narrativa interna que puede ser nuestra mayor aliada o nuestra peor enemiga. Frases como “no soy lo suficientemente buena” o “esto es demasiado difícil para mí” actúan como barreras mentales que limitan nuestro potencial. Por el contrario, mensajes como “estoy aprendiendo” o “soy capaz de superar este reto” pueden transformar nuestra perspectiva y darnos el impulso necesario para avanzar. Diversos estudios psicológicos han demostrado que el lenguaje positivo mejora nuestra confianza y bienestar general. Por ejemplo, sustituir el “no puedo” por el “todavía no lo domino, pero estoy trabajando en ello” cambia completamente el

RkJQdWJsaXNoZXIy MTUxNjQ2