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3 Febrero: el mes del amor que empieza contigo Febrero suele hablarnos de amor en pareja, de gestos románticos y de vínculos que se celebran hacia afuera. Pero hay una conversación mucho más profunda, urgente y transformadora que necesitamos poner sobre la mesa: el amor propio como base de cualquier relación sana. Porque la forma en la que nos amamos marca, silenciosamente, la forma en la que permitimos que nos amen. El amor propio no es egoísmo, ni dureza, ni distancia emocional. Es conciencia. Es mirarnos con honestidad y tratarnos con el mismo respeto, paciencia y compasión que tantas veces ofrecemos a los demás. Es dejar de negociarnos para encajar, dejar de callar para no incomodar y dejar de quedarnos donde ya no somos. Cuando una mujer se ama, cambia su estándar. Ya no acepta migajas emocionales, ya no confunde intensidad con amor ni control con cuidado. Aprende que amar no duele, no limita y no apaga. Aprende que una relación sana no la reduce, la expande. El amor propio se construye en decisiones cotidianas: en poner límites sin culpa, en decir “no” cuando algo no vibra con nuestros valores, en elegir conversaciones honestas aunque incomoden, en soltar relaciones que pesan más de lo que nutren. Amar(se) también es saber irse. Desde el amor propio entendemos que no estamos aquí para salvar a nadie ni para ser el proyecto de reconstrucción de alguien más. Estamos aquí para compartir, no para mendigar afecto; para caminar acompañadas, no para arrastrarnos por atención. Y es justo desde ese lugar interno donde nacen las relaciones sanas: relaciones donde hay respeto, admiración, comunicación y libertad. Relaciones donde dos personas completas eligen caminar juntas, no porque se necesiten, sino porque se suman. Este febrero, más allá de flores, promesas o fechas marcadas en el calendario, hagamos una pausa para preguntarnos: ¿Me trato con el amor que espero recibir? ¿Honro mis emociones o las minimizo? ¿Estoy eligiendo relaciones que reflejan lo que valgo? Porque el amor más importante no llega… se construye. Y siempre empieza por casa. Cuando una mujer se elige, el amor deja de ser una carencia y se convierte en una experiencia consciente. Y desde ahí, todo florece. Comparte esta revista electrónica para que muchas más mujeres también se beneficien. Sylvia Sánchez Alcántara Coordinadora Retos Femeninos Carta editorial Para estar actualizada regístrate en: www.retosfemeninos.com Coordinadora Editorial Sylvia Sánchez Alcántara Diseño Roberto Vásquez Lucas Fotografía Nadine Markova Banco fotográfico Número 133 Febrero, 2026
4 Índice Perdí mucho… y aún así gane más Bájale al estrés ¿Tu pareja afecta tu autestima? Descúbrelo ¿A los 50 se apaga la mujer… o despierta su verdadero poder? Ser valiente es perseguir tus sueños Las conexiones que trabajan cuando tú no estás Relaciones a largo plazo Renovando la apuesta a la vida El liderazgo femenino en 2026: cuando la épica ya no basta ¿Nos comunicamos o solo vivimos juntos? Cuando llega una mujer ganamos todas y, ¡brindamos por su éxito! ¡Tu pareja te hace sufrir, pero no puedes dejarlo! ¿Cómo quieres que te quieran? Febrero: el mes del amor y la conversación que importa Cuando una mujer abraza su soledad ¿Cómo encontrar armonía en relaciones difíciles? La mejor crema de belleza 8 14 12 18 22 30 34 38 26 10 6 16 24 28 32 36 20
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6 Bájale al estrés • Medita y ora, encuentra un espacio para ti. • Respira, inhala y exhala, en conciencia: toma y suelta. • Ve a la cama a tiempo. • Levántate a tiempo, para que empieces tu día sin prisas. • Di no a proyectos que no entren dentro de tus tiempos o que comprometan tu salud mental. • Delega a gente que sea capaz de hacer las cosas. • Simplifica tu vida. • Menos, es más. (a pesar que uno a veces no es suficiente, dos a veces son muchos) Meg • Un día a la vez. • Vive con tu presupuesto, no uses tarjetas de crédito para cosas cotidianas. • Siempre ten extra llave del coche, de la casa, en la cartera, o en un lugar seguro. • Mantén la boca cerrada, con esto vas a evitarte muchos problemas. • Si lo que vas hablar no le suma algo bueno al otro, no lo digas. • Trae un libro que puedas leer mientras estás en una línea. • Obtén suficiente descanso. www.meg.mx @caminaconMEG
7 • Come bien. • Organízate de tal manera que todo tenga un lugar, así no pierdes tiempo. • En el coche lleva música que te relaje. o un audiolibro que te ayude a mejorar la calidad de tu vida. • Escribe en una libreta pensamientos e inspiraciones, sueños, deseos y metas. • Todos los días encuentra un tiempo para estar sola. • Ríe. Ríe todo lo que puedas, de lo simple, de lo cotidiano. • Ríe más. • Toma tu trabajo en serio, pero no te tomes tú muy en serio, cuidado con el exceso de importancia personal. • Siéntate un poco más sobre tu ego. • Despacio, bájale a la velocidad de tu vida. • Desarrolla una actitud de perdón. Puedes ir haciendo decretos y afirmaciones que te recuerden: “te libero y te perdono”, no tengo que pensar qué hizo el otro. Lo suelto, para ser libre. • Habla menos, escucha más. • Recuérdate que no eres la gerente general del Universo. • Todas las noches antes de dormir cierra tus ciclos, es decir, recapitula el día, da gracias, pide perdón a quien hayas lastimado, perdona al que te lastimó y entrega tu vida a un propósito superior. • Confía en esa fuerza que es más grande que tú y que yo. Brilla siempre.
8 El liderazgo femenino en 2026: cuando la épica ya no basta Durante mucho tiempo, el liderazgo femenino se ha contado como una historia de hazañas. Mujeres que llegan donde antes no había mujeres. Mujeres que rompen techos de cristal, que resisten, que inspiran. Relatos necesarios, incluso urgentes, en un momento en el que había que demostrar que sí, que las mujeres podían. Pero en 2026 esa épica empieza a quedarse pequeña. No porque ya no sea importante visibilizar Ana González Pinto referentes, sino porque muchas mujeres ya están liderando y, aun así, siguen sintiendo que el poder real, ese que decide, que marca el rumbo, no siempre les pertenece del todo. Porque liderar no es solo llegar: es sostenerse, influir y hacerlo sin tener que demostrar constantemente que se merece estar ahí. Cuando liderar bien no es suficiente Hoy vemos a mujeres al frente de gobiernos, empresas, y organizaciones internacionales. Y, sin embargo, incluso ellas han sido analizadas desde Ana González Pinto
9 parámetros distintos. A ellas se les pregunta por el tono, por las formas, por la conciliación, por la emocionalidad. A ellos, por los resultados. Ese doble rasero sigue marcando el liderazgo femenino en 2026. No basta con hacerlo bien. Muchas mujeres sienten que tienen que hacerlo mejor, más rápido, con menos margen de error. El problema ya no es la falta de talento. Es la dificultad para que ese talento se traduzca en autoridad incuestionable. El mito de la superwoman y su desgaste silencioso Durante años se ha premiado un modelo de liderazgo femenino casi heroico: mujeres capaces de liderar con excelencia, cuidar equipos, gestionar emociones, sostener conflictos y, además, no perder la sonrisa. En definitiva, un liderazgo admirable, sí, pero profundamente agotador. Muchas mujeres líderes reconocen en privado algo que rara vez se dice en público: el cansancio. La sensación de estar siempre en deuda, de representar no solo a una misma, sino a todas las mujeres y de no poder fallar porque el fallo se leerá como confirmación de un prejuicio. Por eso, en este 2026 que comienza, el liderazgo femenino necesita desprenderse de esa carga simbólica. No para ser menos comprometido, sino para ser más justo. Porque ningún liderazgo debería sostenerse sobre la autoexigencia permanente. Liderar sin gustar: el aprendizaje incómodo Una de las grandes trampas del liderazgo femenino sigue siendo la necesidad de agradar. A muchas mujeres se les ha enseñado que liderar implica ser accesibles, cercanas, comprensivas. Que el conflicto es un fracaso y que el desacuerdo pone en riesgo la legitimidad. Perola realidad es que liderar implica decidir, y decidir implica incomodar. Muchas referentes lo han aprendido a base de experiencia. Lo han compartido mujeres como Indra Nooyi o Michelle Obama, cuando reconocieron que uno de los mayores retos fue aceptar que no siempre iba a caer bien, y que eso no las convertía en unas malas líderes. En 2026, ese aprendizaje sigue siendo clave: liderar no es gustar, es sostener. Sostener decisiones, límites y posiciones propias, incluso cuando generan esa resistencia que, a veces, es inevitable. La palabra como territorio de poder En este contexto, la comunicación deja de ser un complemento y se convierte en un eje central del liderazgo. Cómo habla una mujer líder, cuánto se justifica, cuánto suaviza, cuánto se explica de más, sigue siendo un campo de batalla simbólico. Todavía hoy, a muchas se les pide que “bajen el tono” o que sean “menos intensas”, cuando lo único que están haciendo es ocupar el espacio que les corresponde. El liderazgo femenino de 2026 necesita discursos claros, firmes, sin disculpas constantes. Necesita palabras que no pidan permiso para existir porque el poder también se ejerce desde el lenguaje. Un liderazgo más real, menos idealizado Quizá el liderazgo femenino que viene no sea tan épico ni tan inspirador como el de los titulares. Pero sí será más real, más consciente de sus límites y más honesto con sus costes. Un liderazgo que no se construye desde la perfección, sino desde la coherencia. Y que entiende que el poder no es un premio, sino una responsabilidad. El verdadero avance no será solo que haya más mujeres liderando, sino que puedan hacerlo en sus propios términos, sin cargar con expectativas imposibles y sin tener que pedir permiso para decidir. Porque cuando la épica se apaga, empieza algo mucho más transformador: el poder real.
10 Perdí mucho… y aún así gane más Cuando llegué a vivir a los Estados Unidos no tenía auto. Tenía que tomar dos autobuses para llegar al trabajo. Por casi dos años economicé dinero para comprar mi primer carrito. Hice muchos sacrificios para obtenerlo; dejé de comprarme ropa, descarté mis salidas al cine, eliminé mis pedicuras y las cenas afuera pasaron al olvido. Pero no me importó porque finalmente era dueña de un automóvil. Un mes después de comprarlo, ocurrió algo inesperado: ¡se robaron mi carrito! Y lo peor es que no lo tenía asegurado contra robo. Lo primero María Marín que pensé fue: “Cómo es posible que todos mis sacrificios para tener un auto hayan sido en vano, ahora tengo que empezar desde cero”. Tal vez tú también has vivido una experiencia similar; perdiste algo que habías logrado con mucha dedicación y tienes que volver a empezar. Por ejemplo: tras años de estar en una relación amorosa, te separas y ahora no sabes cómo rehacer tu vida, después de vivir en tu casa por años, la pierdes debido a tu mala situación económica, o www.mariamarin.com Maria Marin @mariamarinmotivation mariamarinmotivation Maria Marin @maria_marin
11 luego de trabajar en el mismo lugar por una década, quedas desempleada. Si viviste una experiencia que te dejó en la ruina emocional, física o financieramente, deja de culparte y acepta lo que pasó. No puedes cambiar lo sucedido, pero si puedes cambiar tu actitud, acciones y pensamientos desde ese momento en adelante. Hay veces que en el momento no entiendes el porqué de las cosas, pero más tarde te das cuentas que gracias a esa situación, hoy eres más sabia y más fuerte. Reflexiona sobre lo que aprendiste de esa situación. Ese aprendizaje te preparará para no cometer el mismo error. Con el robo de mi auto, aprendí a asegurar todas mis propiedades importantes contra robos. Es cierto que da mucho trabajo empezar de nuevo, pero una vez comienzas te das cuenta de que es mucho más fácil que antes, porque ahora tienes más experiencia. Como dijo el escritor Scott Fitzgerald: “La vida no se revela sólo en la capacidad de persistir, sino en la de volver a empezar”.
12 Fernanda Guarro Hernández Cuando llega una mujer ganamos todas y, ¡brindamos por su éxito! Primera mujer Presidenta y Directora General 3M México Fernanda Guarro es una reconocida líder empresarial con más de 25 años de trayectoria en compañías multinacionales de alto impacto como DuPont, Monsanto, Sanofi, Merck y, desde hace 8 años, 3M, donde actualmente se desempeña como Directora General de 3M México. En este cargo, que asumió hace tres años, ha liderado con éxito la transformación del negocio en uno de los mercados clave para la compañía, impulsando la innovación, la sostenibilidad y una cultura centrada en las personas. Además de su rol ejecutivo, tiene una participación activa en la comunidad empresarial como vicepresidenta de la American Chamber of Commerce en México y del Consejo de Empresas Globales, promoviendo el fortalecimiento del diálogo entre el sector privado y las instituciones del país. Ganadora del Premio Nacional de Logística en 2017, siendo la primera mujer del país en conseguirlo desde su fundación en el año 2000. Ganadora del Premio “Exceptional Women of Excellence in Business” otorgado por el Women Economic Forum en el 2022. Ha sido reconocida en múltiples ocasiones por diversos medios como una de las mujeres más poderosas e influyentes del mundo empresarial en México y forma parte de la lista de los 300 líderes más influyentes del país. Su liderazgo se caracteriza por la resiliencia, la empatía, la gratitud y la autenticidad, cualidades que la han convertido en una fuente de inspiración dentro y fuera del ámbito corporativo. Más allá del mundo empresarial, su propósito es claro: inspirar a los demás a soñar en grande y hacer que las cosas sucedan, combinando la exigencia profesional con una vida personal plena como madre de familia y mentora de nuevas generaciones de líderes. Autora del libro: El arte de hacer que suceda.
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14 ¿Nos comunicamos o solo vivimos juntos? Vivimos juntos, comemos juntos, dormimos juntos, y ¡no nos comunicamos! Los expertos aseguran que el principal problema entre los matrimonios de hoy en día es la falta de comunicación; incluso hay quien ha definido la comunicación como “todo un arte”. Un arte porque supone entregarte al otro todos los días, entrar en contacto con alguien, penetrar en su mundo y que te conozca tal y como eres. Parece algo fácil, pero en realidad no lo es. Las parejas de hoy nos enfrentamos a diversos retos para lograr que nuestra comunicación sea efectiva, entre los cuales se encuentran: 1. Escuchar vs. oír: es común confundir el oír con el Lucía Legorreta escuchar. Creer que comunicarse es simplemente un intercambio de palabras, ignorando que la escucha es la parte más difícil pero también la más importante cuando se quiere lograr una verdadera comunicación. Escuchar implica “prestar atención a lo que dice la otra persona, mostrar interés y hacer sentir al otro que es importante”. 2. Apertura vs. individualismo: la comunicación en el matrimonio o con la pareja requiere apertura, es decir, “mostrarse uno al otro con sus sentimientos, pensamientos, expectativas, temores y anhelos”. 3. Tiempo para los dos vs. activismo: buscar un tiempo a solas para dialogar sin interrupciones, para comentar lo que es importante para cada uno, y analizar lo que están haciendo bien y lo que www.lucialegorreta.com lucialegorretacervantes
15 necesitan mejorar, así como sus preocupaciones y proyectos. 4. Constructivo vs. rutina: no quedarnos en una comunicación informativa, sino hablar desde nuestro interior; compartir los sentimientos más profundos y anhelos para así construir sobre bases sólidas un proyecto de vida en común que responda a las aspiraciones y valores de ambos. 5. Confianza vs. temor: la comunicación verdadera implica compromiso y riesgo, por lo que debemos sentirnos aceptados, respetados y amados. Que sea la confianza quien domine nuestra relación, y no el miedo a ser rechazados o traicionados. 6. Espíritu de lucha vs. conformismo: estar convencidos de que se pueden evitar o cambiar situaciones no deseadas teniendo claro a dónde se quiere llegar, actuando oportunamente y evitando conformarse con llevar la fiesta en paz. La felicidad en el matrimonio no se da en forma automática ni instantánea, es el resultado de un proceso que implica esfuerzo y compromiso. 7. Intimidad vs. terceros: cuidar mucho la relación, construir un nosotros, evitando que terceras personas o circunstancias interfieran en la buena comunicación. Recordemos que la comunicación en el matrimonio es un medio indispensable para lograr que los esposos se sientan entre sí, queridos, apoyados, tomados en cuenta y dispuestos a trabajar juntos, para crear así un ambiente positivo que favorezca tanto su propia felicidad, como el sano desarrollo de sus hijos.
16 ¿Tu pareja afecta tu autestima? Descúbrelo Existen relaciones que aunque nos den seguiridad y sensación de ser amados también incluyen comportamientos poco empáticos y ocasionales demostraciones de preocupación por nuestro bienestar. Algunos amores no matan, pero pueden hacerte pomada. ¿Qué es la autoestima?: La autoestima no es un sentimiento ni un pensamiento, es la experiencia de vivirte con auto competencia: con capacidades y recursos para afrontar los desafíos que la vida te presenta y con auto valía, como alguien merecedor de amor, cuidado y atención. ¿Qué es el apego?: Los seres humanos somos seres gregarios, es decir, requerimos de los demás y además para sentirnos seguros nos apegamos y Ethel Soriano creamos vínculos que nos generan una sensación de pertenencia y seguridad. Nuestro sistema de apego consiste en un cúmulo de emociones y conductas que nos impulsan a querer permanecer junto a nuestros seres queridos para que nos proporcionen protección, afecto y seguridad. Nuestro estilo de apegarnos a una pareja: Todo nuevo amor es un amor antiguo, porque se correlaciona con nuestra primera relación de amor, o desamor, que es la que tuvimos con nuestros cuidadores primarios, generalmente nuestros padres. Este vínculo primigenio influirá nuestra forma de amar en la edad adulta. ¿Necesitaremos demasiado amor?, ¿temeremos la distancia y la separación?, ¿nos confundiremos fácilmente entre la experiencia de amor y abuso? o más aún, ¿nos @ethelsoriano
17 adaptaremos a relaciones que mezclan el amor y el abuso? La pareja y la autoestima: Existen relaciones que aunque nos den seguiridad y sensación de ser amados también incluyen comportamientos poco empáticos, conductas desdeñosas, escasas muestras de cariño y ocasionales demostraciones de preocupación por nuestro bienestar. En estos intercambios, alguno de los miembros se interesa por controlar al otro y de esa manera sentirse seguro de no perderlo, de no sentirse amenazado por sus competencias, de ser “más” y destacar a costa de su bienestar emocional. Indicadores que atentan contra tu autoestima 1. Gritos en público o en privado. 2. Amenazas contra ti, tus seres queridos o tus propiedades. 3. Burlas, sarcasmos e ironías lastimosas sobre tu aspecto, hobbies, amistades o trabajo, incluso haciéndote blanco de “chistes” para que otros se rían de ti. 4. Te interrumpe y corrige cuando hablas, no te deja hablar de lo que a ti te interesa. 5. Críticas sobre tu físico, tu forma de vestir, de hablar, de caminar. 6. No llega a acuerdos contigo, los impone. 7. Mentiras y manipulaciones. 8. Minimización e invisibilización de tus sentimientos, deseos o puntos de vista. Cuando deseas platicar evade diciendo que no tiene tiempo o cambia rápidamente de conversación. 9. Te cela con persecuciones, reclamos, preguntas inquisitivas y reclamos. 10. Te culpa de sus malestares y errores. 11. Te voltea las cosas cuando tú eres quien reclama algo. 12. Condiciona su amor y su permanencia en la relación para que seas de la forma que desea y que necesita. 13. Distanciamiento físico y sexual porque ya no le atraes, o bien forzamiento a realizar conductas sexuales o actividades que no te gustan. Estas formas de actuar, ya sean más o menos explícitas y burdas, son todas acciones humillantes que te hacen dudar de tus capacidades y competencias, y te hacen sentir poco merecedora de amor y respeto. Bajan la seguridad personal y por lo tanto tu autoestima.
18 ¡Tu pareja te hace sufrir, pero no puedes dejarlo! Los amores tormentosos perjudican la salud y el equilibrio emocional, pero la vida a veces nos lleva a experimentar este tipo de relaciones que, aunque sabemos nos hacen daño, somos incapaces de evitar. Las personas adictas a las relaciones tormentosas generalmente tienen mucha necesidad de amar y sentirse correspondidas. El miedo a la soledad también es un factor que conduce a relaciones insatisfactorias y destructivas. Hay mujeres que no aceptan estar sin pareja y prefieren permanecer con alguien que las maltrata y hace sufrir antes que no tener a nadie a su lado. Lizi Rodríguez Hay muchas personas que confunden amor con dependencia y que aman demasiado. Cuando te vuelves adicta a una persona, te anulas, dejas de ser tu misma y tu vida empieza a girar exclusivamente en torno a la vida en pareja. Una mujer u hombre enamorada (o) cree que con su amor cambiará los comportamientos horribles de su pareja. Alguien que no te respeta, ni te da cariño, brinca de una relación a otra o tiene varias relaciones a la vez, no te conviene así que en lugar de esperar milagros yo te recomiendo que salgas corriendo y dejes de sufrir. Cuando se ama, se da todo, por eso es conveniente elegir bien a quién amar. No todo el mundo merece www.lizirodriguez.com @lizi_rodriguez_perez
19 tu amor y si sientes que estás en una relación en la que te estás sacrificando y no eres correspondida, que dás amor y no recibes lo mismo o en la misma medida, puede ser que te hayas equivocado en tu elección, pero nunca es tarde para rectificar. Muchas mujeres y hombres llegan a la conclusión de que amar es sufrir pero la realidad no es así. Cuando te quieres a ti misma, buscas una persona que mantenga tu dignidad no alguien que la trate de disminuir. Cuando decir ¡BASTA! 1. Si tu pareja es psicológica o físicamente violenta, aléjate de esa persona, aunque sientas que lo amas. La violencia es inaceptable siempre. 2. Si se muestra egoísta o tiránico ¡ojo! 3. Si tiene comportamientos hiperprotectores o supercelosos ten mucho cuidado. 4. Si te chantajea emocionalmente para que hagas lo que el quiere, es muy difícil que vaya a cambiar. Para amar necesitas practicar la inteligencia emocional. ¡Empieza por respetarte a ti misma y él o ella también lo hará!
20 Dr. Walter Dresel www.exitopersonal.org Renovando la apuesta a la vida Primer mensaje de este año 2026 que ha comenzado para todos con la mejor onda, con la mejor esperanza, con el mejor sentimiento y con el mejor pensamiento de que todos nuestros sueños, nuestras ilusiones, nuestras metas y objetivos puedan cumplirse a lo largo de estos trescientos sesenta y cinco días. Pero debemos ir algo más a la profundidad de este pensamiento. No es suficiente con pensar, con sentir, con programar todos estos pasos extremadamente importantes para la consecución de nuestros logros, hay un espacio específico que es el más importante de todos y es llevar todos esos pensamientos y todos esos sentimientos a la ACCIÓN, es decir, una de las cosas que más nos cuesta a los seres humanos es poner en práctica aquello que pensamos y aquello que sentimos. Y generalmente el poner en práctica, o sea ese último escalón que es pasar a la acción nos genera un enorme estrés, porque en definitiva el estrés éste es generado por el sentimiento o la sensación de que podemos correr el riesgo de fracasar en el intento de lograr nuestros objetivos. Y sí, es cierto. Podemos fracasar en el intento de lograr nuestros objetivos, pero lo que tenemos que pensar es que si no hacemos el intento, estamos fracasando en el cien por ciento de las posibilidades. Nos quedamos donde estamos, es más, yo creo que retrocedemos, no solamente nos quedamos donde estamos. Por lo tanto, no nos queda otra alternativa que arriesgarnos a que posiblemente nos vaya bien también en nuestros propósitos. No tener ese pensamiento negativo que nos persigue de que podemos errar, de que podemos fracasar, de que lo nuestro no va a ser interesante.
21 Esos mensajes autodestructivos se convierten en profecías de auto-cumplimiento. Ahora, si yo corro el riesgo de decir: “bueno, podría de alguna forma intentar probarme, intentar hacer la prueba de ver si el resultado final puede llegar a ser diferente”, no solamente estoy expandiendo mi horizonte, no solamente estoy expandiendo mis posibilidades, sino que por otro lado, estoy buscando la forma de crecer, de avanzar, que únicamente lo puedo hacer en la medida que paso a la acción. Ahora bien, ¿cómo estamos en este comienzo del año? Porque también tenemos que detenernos a analizar cómo te sientes tú, cómo se siente el ser humano en este comienzo del año. Porque necesariamente el solo hecho de que cambie el año, no quiere decir que todos tengan el mismo estado de ánimo, que todos estén dispuestos, que todos tengan un proyecto preparado para este año 2026, que las metas sean claras. Sabemos que no es así. Sabemos que hay gente muy proactiva que tiene todas las cosas preparadas ya desde hace tiempo, que van a hacer el intento de poder progresar y avanzar en el curso de este año, hay otros que están en ese término medio donde no están mal, pero tampoco están bien del todo y hay gente que realmente, anímicamente, por distintos motivos, no está bien. Por lo tanto a estos últimos es a quienes nos tenemos que dirigir fundamentalmente para prestarles la ayuda, para darles primero la comprensión, la contención y luego brindarles las herramientas para que ellos también puedan poner en práctica sus proyectos, sus metas y sus objetivos. Quiere decir que la comunidad en sí misma no parte desde el mismo lugar para lograr sus objetivos, por distintos motivos. Iniciamos este año 2026, cada uno a su manera, pero hay algo que me parece que nos unifica a todos, hay un común denominador que tenemos todos los seres humanos y es que tenemos que manejar el presente y el futuro. Qué vamos a hacer hoy, qué vamos a hacer la semana próxima, qué vamos a hacer los próximos tres, cuatro o cinco meses. Entonces si nosotros circunscribimos nuestra actividad a ese período de tiempo, en primer lugar vamos a estar ejerciendo un buen control del estrés. O sea, ustedes saben que nosotros no podemos modificar los factores que nos alteran, las cosas que vienen desde afuera o inclusive el enemigo interno, no lo podemos cambiar. Pero sí podemos, razonablemente, cambiar nuestra actitud frente a esas situaciones. Y esto es lo más importante. En este año que se inicia tienes una tarea muy importante: conocerte a ti mismo, autodefinirte, reconocer tus fortalezas y tus debilidades. Es reconocer justamente estas últimas para dedicarte a trabajar en ellas y transformarlas en nuevas fortalezas. ¿Sabes una cosa? Son las únicas herramientas que tienes para defenderte en la vida. No hay otras. Porque todo lo demás son ayudas transitorias. El ser humano tiene que tener en sí mismo a su mejor amigo. Tiene que tener en su mente a su gran aliada. Tiene que tener en esas ideas y en esos proyectos, el trazado del camino que va a seguir para poder lograr su destino y para poder lograr sus metas. A lo largo del año, seguramente, van a haber muchos obstáculos, se van a interponer muchas dificultades. Esto lo hemos vivido todos y lo seguimos viviendo. Pero ninguno de esos obstáculos y ninguna de esas interrupciones que nosotros podemos sufrir en el tránsito para lograr nuestros objetivos pueden ser una excusa para abandonar ese esfuerzo que tú te has propuesto hacer para este año. Por eso el valor que tiene el comienzo de un año nuevo es renovar la apuesta a la vida, renovar la apuesta al tesoro más grande que tiene el ser humano que es su propia vida.
22 Gabriela Cruz Tornero www.gabycruzcoach.com ¿Cómo quieres que te quieran? Son innumerables las ocasiones en que las personas expresan su inseguridad acerca del amor que, supuestamente, otros sienten por ellas: pareja, hijos, padres, hermanos… porque determinan el “grado de amor” en función de la percepción que tienen de éste. ¿Para ti, qué es amor?, ¿cómo debe ser expresado el amor de los demás hacia ti, para que lo reconozcas?, ¿cómo demuestras tu amor a los demás? Éstas son algunas de las preguntas que puedes hacerte para iniciar una reflexión que te lleve a concluir que no todos amamos igual. Gary Chapman escribió en 1992, Los cinco lenguajes del amor, un texto muy aleccionador dirigido a las parejas; sin embargo, los lenguajes aplican a cualquier tipo de amor. Decide con cuál de estos lenguajes te identificas: Al primero el autor llama “palabras de afirmación”. Hay quienes son muy amorosos de manera verbal. Constantemente dicen te amo, te quiero, me encanta estar contigo, eres una persona maravillosa…entre muchas otras frases con las que expresan su sentir. Para algunos esto es fantástico porque les brinda la certeza de que son muy amados, pero, para otros, es insuficiente, porque, probablemente, se inclinan más por el “tiempo de calidad”, es decir, que les resulta más valioso el hecho de que la persona que las ama, dediquen un tiempo sólo para estar con ellos; tal vez viendo una película, platicando en un café, paseando por el campo, en fin, estando ahí, por encima de otros compromisos.
23 Para un tercer tipo de personas “los regalos” son el más grande lenguaje de amor porque implica, no sólo la erogación, sino la búsqueda de ese detalle especial que haga feliz al otro. Por supuesto, que es un lenguaje complejo ya que no cualquier obsequio será bien recibido, por ejemplo, no hay nada peor que regalar a mamá un electrodoméstico el día de su cumpleaños, para que siga trabajando para otros, en lugar de un lindo perfume o un abrigo que le encante. El cuarto lenguaje es el del “contacto físico”. Existen personas que disfrutan abrazando, tomando de la mano, besando… para manifestar su amor profundo hacia el otro. En algunos casos esto no es muy bien recibido por quienes se definen como personas frías y distantes, a quienes disgusta que las toquen. Opuesta a esta postura, es la del Centro de Psicología de Madrid que encuentra grandes beneficios en el contacto físico, como la reducción del estrés, la liberación de sustancias en el cerebro que producen felicidad y motivación y el equilibrio del sistema nervioso, entre otros. El quinto lenguaje es el de “los actos de servicio”, que es una forma muy práctica de demostrar amor. Peter Drucker, el padre de la administración por objetivos, afirma que lo que no se mide, no sirve. Éste es el caso. Las personas que aman de esta manera están convencidas que más que palabras dulces o apapachos, es lo que hacemos por el ser amado, lo que realmente constituye el amor, pero habrá quien piense que no está mal escuchar de vez en vez, cuánto le aman. En conclusión, resulta complejo llegar a un acuerdo, por lo que lo más recomendable es aplicar una dosis de cada lenguaje con quienes tanto amamos, para que no exista duda alguna de ese maravilloso sentimiento. Y tú, ¿cómo quieres que te quieran? ¿Cómo expresas tu amor?
24 Patricia Anaya www.yosoyabundancia.me ¿A los 50 se apaga la mujer… o despierta su verdadero poder? Durante años nos han repetido una idea peligrosa: que a los 50 la mujer deja de ser mujer y pasa a ser solo abuela, cuidadora o figura invisible. Esta creencia no es casual, es una programación social. Hoy muchas mujeres de 50 se ven jóvenes, están activas, son independientes y conscientes, pero siguen viviendo bajo paradigmas que controlan cómo deben verse, sentir y comportarse. La edad no es una sentencia biológica, es una construcción mental y lo que se cree, se vive. Cuando una mujer cree que “ya está vieja”, su cuerpo lo siente, su energía baja y su comportamiento se limita. Cuando cambia la creencia, todo cambia. Tres puntos clave para cuestionar y vivir una vida plena como mujer: 1. La edad como programación mental La sociedad usa la edad para poner límites invisibles. Si crees que a los 50 ya no puedes, tu cuerpo y tu vida obedecen esa orden. 2. El cuerpo responde a la creencia Menopausia, envejecimiento y cansancio no solo son físicos, también emocionales y mentales. Cambiar la narrativa interna transforma la experiencia corporal. 3. Romper el rol impuesto La mujer no nació solo para servir, callar o desaparecer con los años. Recuperar el deseo, la voz y la autenticidad es un acto de conciencia. Cuando una mujer despierta y rompe los paradigmas, deja de envejecer desde el miedo y empieza a vivir desde el poder. La edad no te define, te define lo que tú crees de ti. Cambia la creencia y cambiará tu vida.
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26 @rosetta.forner.9 Rosetta Forner La mejor crema de belleza Es gratis y se consigue activando la confianza en ti y en la vida. CONFIAR en ti proporciona innumerables ventajas, fortalece tu autoestima y te da poder del bueno. Os dejo el enlace a uno de mis vídeos en LA VIDA EN ROSETTA
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28 Ricardo Eiriz Ser valiente es tener el coraje de superar las dificultades y barreras que tienes delante, tanto externas como internas. Es una oportunidad para afrontar las oportunidades que la vida te ofrece o que has elegido. Ser valiente no tiene que ver con tu mundo exterior, sino con tu mundo interior. Ser valiente es una elección que te lleva a poner a prueba tus capacidades, limitaciones y bloqueos, obligándote a salir de tu zona de confort. Es no permitir que la comodidad te atrape entre sus brazos. Ser valiente supone afrontar la vida como un reto que te lleva a exponerte para crecer, aprender y superarte continuamente. Ser valiente supone tener ideas propias, ser crítico y no hacer todo lo que te digan sin pasarlo por el filtro de tus creencias y valores. Ser valiente comporta asumir riesgos y aceptar que las cosas pueden salir mal. Cuando eres valiente, el fracaso no es una opción, ya que quien verdaderamente fracasa es quien no lo intenta. Es valiente quien tiene curiosidad por saber más, quien tiene una mente inquieta e inconformista, quien va más allá de los paradigmas establecidos. Ser valiente es perseguir tus sueños www.eiriz.com www.metodointegra.com
29 No olvides que hay mucho más por descubrir de lo que ha sido descubierto hasta el momento. Es valiente quien hace cosas que se salen de lo normal, quien busca inventar lo no inventado, o descubrir lo todavía no descubierto. Ten siempre presente que hacer lo que todo el mundo hace no tiene mérito. Es valiente quien vive la vida con iniciativa, embarcándose en aventuras sin saber lo que encontrará en su camino. Recuerda que la vida está para vivirla y disfrutarla. Es valiente quien actúa con pasión persiguiendo sus sueños, haciendo que cada minuto vivido haya merecido la pena. En el camino de perseguir tus sueños está la felicidad. Es valiente quien decide tomar las riendas de su vida, quien mira hacia dentro, afronta sus miedos y temores con inteligencia, y supera sus limitaciones con determinación. Es valiente quien elige tomar el control de su mundo interior, verdadero artífice de su sentir, pensar y actuar. Es valiente quien convierte en su mejor aliado a su subconsciente. Sé valiente, persigue tus sueños, y no te acomodes ni tengas miedo. Recuerda que únicamente fracasa quien no lo intenta.
30 Sylvia Sánchez Alcántara Febrero nos invita a hablar de amor. De ese amor que se celebra, se regala y se comparte. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a reflexionar sobre la raíz de todo vínculo sano: la relación que tenemos con nosotras mismas. A las mujeres se nos ha enseñado a amar hacia afuera, a cuidar, a sostener, a priorizar a los demás. Pero rara vez se nos enseñó a elegirnos, a ponernos al centro de nuestra propia historia y a comprender que el amor propio no es opcional, es esencial. Cuando una mujer se ama, su forma de amar cambia. Y con ella, cambian todas sus relaciones. El amor propio: la relación más importante de tu vida: El amor propio no es una moda ni una frase bonita para redes sociales. Es la relación más larga, profunda y determinante que tendremos a lo largo de nuestra vida. Amarte implica conocerte, respetarte y cuidarte emocionalmente. Es reconocer tu valor sin depender de la validación externa. Es dejar de exigirte perfección y empezar a tratarte con compasión. Cuando una mujer no se ama, suele conformarse, justificarse y adaptarse en Febrero: el mes del amor y la conversación que importa www.retosfemeninos.com @retos.femeninos @retosfemeninosoficial Retos Femeninos Retos Femeninos @retosfemeninos
31 exceso. Cuando una mujer se ama, aprende a poner límites, a elegir con conciencia y a no quedarse donde ya no florece. El amor propio no te vuelve fría, te vuelve clara. El amor romántico: elegir desde la plenitud, no desde la carencia: Muchas mujeres crecimos creyendo que el amor romántico debía completarnos. Que amar era sacrificarse, aguantar y demostrar lealtad incluso a costa de nosotras mismas. Pero el amor sano no nace de la necesidad, sino de la elección. Dos personas completas deciden caminar juntas, no porque se necesiten, sino porque se suman. Cuando tienes amor propio: • No confundes intensidad con amor. • No normalizas el control ni la falta de respeto. • No aceptas migajas emocionales. El amor romántico sano no apaga tu voz, no reduce tus sueños y no te hace dudar de tu valor. Te acompaña, te impulsa y te permite ser quien eres. Amor familiar: sanar, poner límites y amar sin culpas: Hablar de amor también implica mirar nuestras relaciones familiares. Espacios donde muchas veces aprendimos a amar, pero también donde se originaron heridas, silencios y creencias limitantes. El amor propio no rompe vínculos, los redefine. Nos permite amar a nuestra familia sin dejarnos de lado, sin cargar culpas que no nos corresponden y sin repetir patrones que ya no queremos. Amar desde la madurez emocional implica entender que poner límites no es rechazar, es cuidarse. Y que sanar no siempre significa reconciliar, sino aceptar y avanzar. Amor en la amistad: vínculos que sostienen y reflejan quién eres: Las amistades son un espejo poderoso de nuestro amor propio. Cuando una mujer se valora, elige relaciones donde hay reciprocidad, apoyo y respeto. Las relaciones de amistad sanas no compiten, no minimizan, no invalidan. Celebran, acompañan y crecen juntas. El amor propio también se nota en las amistades que decides soltar. En dejar de quedarte donde solo tú sostienes, donde no eres escuchada o donde tu crecimiento incomoda. Amar también es saber con quién sí y con quién ya no. Amor propio en acción: decisiones diarias que transforman tu vida: El amor propio no es un concepto abstracto, es una práctica diaria. Se vive en decisiones pequeñas pero poderosas: • Elegirte sin justificarte. • Escuchar tus emociones. • Decir “no” sin miedo. • Pedir lo que necesitas. • Alejarte de lo que duele más de lo que nutre. Cuando una mujer se ama, deja de negociar su dignidad por compañía. Entiende que la soledad nunca es más dura que una relación que la hace sentirse pequeña. El amor que construye relaciones sanas: Todas las formas de amor que vivimos, romántico, familiar, de amistad y profesional, están profundamente influenciadas por la manera en la que nos tratamos a nosotras mismas. El amor propio no garantiza relaciones perfectas, pero sí relaciones conscientes. Relaciones donde hay comunicación, respeto, límites y crecimiento. Este febrero, más allá de celebrar el amor hacia afuera, celebremos la valentía de mirarnos, de elegirnos y de construir vínculos que nos honren. Porque cuando una mujer se ama, no solo transforma sus relaciones: transforma su vida.
32 Ale Marroquín Durante mucho tiempo, muchas de nosotras crecimos con la idea de que las oportunidades aparecen cuando estamos “listas”. Que llegan como resultado directo del esfuerzo incansable, la preparación y la experiencia acumulada. Y aunque en parte es cierto, con los años he descubierto algo más silencioso y mucho más poderoso: las oportunidades suelen aparecer porque alguien se acordó de ti. No siempre llegan porque publicaste algo brillante esta semana, sino porque, en algún momento, construiste una conexión real. Estar en el “radar” desde lo humano He visto esto repetirse muchas veces. A veces empieza de forma casi irrelevante: un saludo breve, un mensaje para ponerse al día, una conversación sin agenda. Pasa el tiempo y, de pronto, surge un proyecto o una invitación donde mencionan tu nombre en una conversación donde tú no estás presente. Eso es estar en el top of mind. Y no sucede por insistencia; sucede por vínculo. Vivimos en un mundo saturado de prisa. En ese ritmo, olvidamos que ya conocemos a muchas Las conexiones que trabajan cuando tú no estás www.alemarroquin.com @a_marroq
33 personas a las que nuestro trabajo podría servirles o a quienes nosotros podríamos facilitar una conexión. No las olvidamos por falta de interés, sino por exceso de ruido. Aquí aparece una idea necesaria para nuestro crecimiento: la marca personal no se construye solo con lo que haces, sino con la calidad de las relaciones que sostienes mientras lo haces. El trabajo no toca puertas solo Durante años se nos dijo que “el trabajo hablaría por sí solo” y que la excelencia bastaba. Pero la realidad es que el trabajo, por más brillante que sea, no se mueve solo. No toca puertas ni se presenta en conversaciones ajenas. He visto a mujeres extraordinarias quedarse fuera de grandes oportunidades, no por falta de talento, sino por ausencia relacional. Dejaron de conectar, de estar presentes, confiando en que alguien las recordaría... pero el ruido del día a día hizo que nadie lo hiciera. No fue falta de capacidad, fue falta de visibilidad en lo humano. En contraste, están aquellas personas que siempre están en el radar. No porque siempre tengan la respuesta, sino porque siempre están disponibles desde un lugar genuino. Eso es capital relacional, uno de los activos más valiosos que existen hoy. Conectar sin cálculo Conectar no es escribir solo cuando necesitas un favor; eso se nota y rompe la confianza. Conectar es recordar, escuchar, interesarte y recomendar sin beneficio inmediato. Las conexiones que realmente sostienen una reputación se construyen en los momentos tranquilos, cuando no hay nada que ganar. Por eso funcionan cuando llega el momento crítico. La mayoría de las oportunidades nacen mucho antes de buscarlas: en conversaciones pequeñas y gestos que no parecían importantes en su momento. Una invitación a la reflexión Hoy te invito a detenerte un momento y pensar: • ¿A quién hace tiempo que no saludas? • ¿A quién podrías presentar o conectar con alguien más? • ¿Desde dónde te estás relacionando: desde la prisa o desde la presencia? Aunque no siempre se vea, tus conexiones trabajan incluso cuando tú no estás. Hablan de ti, te representan y te sostienen. Eso también es liderazgo, es marca personal y, sobre todo, es la base de nuestra comunidad. Lo que no se nombra, no se transforma
34 Mayerlin Romero “La soledad no es la ausencia de amor, sino el momento en que una mujer aprende a pertenecerse.” Clarissa Pinkola. ¿En qué momento la soledad se convirtió en un defecto? ¿Quién decidió que una mujer sola está incompleta, en pausa o a la espera de algo que la valide? ¿Por qué seguimos asociando la plenitud femenina con la presencia de alguien más? ¿Y si la soledad no fuera un vacío, sino un territorio fértil? Una tierra removida que, aunque al principio parezca árida, guarda las semillas de una vida más consciente. Durante muchos años miré la soledad con recelo, como si fuera una habitación fría a la que solo se entra cuando algo ha fallado, un estado transitorio por superar. Hoy, con el corazón sereno, puedo decir que la soledad ha sido una de mis grandes maestras porque en ella confirmé lo que Maya Angelou expresó con tanta verdad: “En la soledad, descubrimos que nuestro mayor compañero siempre fuimos nosotros mismos”. La soledad no llegó a mi vida como refugio cómodo, llegó como prueba; tal como llegan casi todas las experiencias que nos transforman: Desarmando, cuestionando, rompiendo certezas. Fue dolorosa antes de ser reveladora, silenciosa antes de volverse comprensión. Cuando una mujer abraza su soledad @soy.mayer
35 En ese trayecto, mi mayor desafío ha sido migrar de mi tierra natal para aprender a vivir sin el eco de quienes me comprendían, sostener mis principios sin el abrazo de lo familiar, permanecer firme frente ante la incertidumbre; como caminando sin mapa, con la brújula desorientada y el corazón herido y abierto, orientarme sin referencias y no tener más alternativa que confiar en mi propio norte cuando todo lo conocido había quedado atrás.Y fue justamente en esa distancia que ocurrió algo decisivo: El corazón se reafirmó, la conciencia se agudizó y las convicciones se consolidaron. Fue así como, paso a paso, fui comprendiendo que ser fiel a mí misma no depende del territorio ni de juicios externos. Honrar lo que pienso, siento y elijo es una forma de militancia íntima: Una resistencia que no endurece, sino que resguarda la integridad, porque permanecer en pie no implica cerrarse, sino tener la valentía para conservarse entera y sentirse plena. En ese mismo proceso también se reveló mi relación experiencial con Dios, no como doctrina ni como ritual aprendido, sino como una presencia viva y cercana. Nunca lo busqué en altares ni en discursos ajenos, porque habita en mí, así como en ti. En la soledad comprendí que el Cristo que me sostiene no vive en templos, sino en mi conciencia, en mi ética, en la forma de amar y respetar a los otros. Un Cristo humano y compasivo, que no exige sumisión, sino coherencia y verdad. Desde esa presencia, un día a la vez voy sosteniéndome al otro lado del miedo. Fue desde ese lugar, abrazada desde adentro, que se dio uno de los gestos más sanadores de mi vida: La niña que fui y la mujer que soy, volvieron a encontrarse; se reconocieron como dos habitantes de una misma casa después de una larga tormenta. La adulta encendió la luz; la niña, al fin, encontró descanso. Entonces, la soledad dejó de ser abandono y se volvió un lugar seguro donde pude volver a mí, reconciliada, en calma pero con la firmeza de mil valientes. Todo lo que dolió, me quebró y vació, no fue para destruirme, sino para hacer espacio a lo desconocido, desde donde emerge con tenacidad la resiliencia. Y fue justamente desde esa reconciliación profunda conmigo misma que algo más se ordenó: Mi manera de amar. Porque cuando una mujer se habita, se reencuentra y se repara desde adentro, ya no busca en el otro lo que aprendió a darse. Conocerse antes de amar es un acto de rebelión absoluta. Una mujer que se reconoce no confunde afecto con rescate ni vínculo con necesidad; no ofrece sus heridas esperando que otro las cure. La soledad me enseñó que el amor genuino surge de quienes están completos, no de quienes buscan salvarse en otro. Como dijo Frida Kahlo: “Enamórate de ti, de la vida, y luego de quien tú quieras”. En esas palabras entendí que todo lo necesario para entregarnos ya existe en nosotras: El coraje de aceptarnos, la claridad de nuestros límites sanos y la ternura que nos regalamos. Amar, entonces, deja de ser urgencia y se vuelve reflejo; el reflejo de la vida que primero aprendimos a construir como nuestro propio refugio. Y cuando una mujer deja de amar desde la carencia, algo más se afirma en ella: Su soberanía. Celebrar la soberanía personal es como descubrir nuestro propio centro de gravedad para decidir sin permiso y anclarnos en nuestra propia verdad con la fuerza que nace del coraje de reinventarnos para empezar de nuevo cada vez que sea necesario. No todas vinimos a ser elegidas; algunas vinimos a elegirnos, a pensar, a habitar nuestra esencia con reverencia, a protegerla y cultivarla como un jardín secreto, y desde allí proyectar nuestra luz mundo, de forma noble y humilde, y a la vez, audaz e imparable. Publicar este texto en enero no es casualidad. Enero es umbral, frontera invisible entre lo que fue y lo que empieza a gestarse. Y en la soledad he atravesado muchos eneros internos así como he vivido renacimientos silenciosos; esos que no se anuncian ni se celebran en voz alta, pero llegan para transformarte para siempre. En tal sentido, dicen que la transformación suele vestirse de caos antes de vestirse de sentido. En palabras de May Sarton: “La soledad es la riqueza del yo”. Y en esa riqueza descubrí que el amor, la compañía y las oportunidades solo florecen cuando nacen de la claridad. En resumen, reencontrarme conmigo misma en la soledad es un acto constante de maestría interior para aprender a vivir sin fragmentos, sin prisa, sin justificaciones, con el alma en victoria y el corazón en gratitud, sabiendo que una mujer que se pertenece no está sola y poder internalizarlo genera un equilibrio donde existe una paz que no se negocia y una alegría que no depende de nadie más. No renuncio al amor ni al encuentro, pero tampoco a mi centro. Todo lo demás es posible… o no. Y ambas cosas están bien. POSDATA: Para profundizar más en temas de crecimiento personal para mujeres resilientes, te invito a leer el libro de mi autoría: UNA MUJER AL OTRO LADO DEL MIEDO, disponible en amazon.
36 Eli Martínez Todas las relaciones que sobreviven a largo plazo implican un acomodo. Requieren compromiso de los involucrados y comprender que, lo que podría ser un factor decisivo para alguien, no necesariamente lo es para la otra persona, incluso siendo parte de la misma relación. También, es imposible que no sean complicadas, pero sí son gratificantes. Y, lo más difícil de entender es que, necesitamos pagar un precio para estar con otra persona, ya que como todo en la vida ganamos unas cosas, pero perdemos otras, renunciamos a cosas… El tema -me parece- es que, en una sociedad de consumo como la nuestra donde pasas de desear una cosa a otra, de satisfacción rápida y fugaz, de cosas desechables, una pareja estable a largo plazo, puede no encajar en este esquema y parecer una afrenta contra el individualismo y de primar el Yo por encima del “Nosotros “; novedad constante por convivencia cotidiana. Necesitamos mirar a la pareja y decidir si todo lo que lleva esa persona a nuestra vida, es suficiente para compensar las cosas que vamos a dejar atrás para no verlo como un sacrificio, sino como una oportunidad de mejorar nuestra vida, ya que, de lo contrario, se lo cobraremos tarde o temprano… Relaciones a largo plazo Eli-Martínez
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