15 Poner límites en los horarios: te ayuda a ordenar y agilizar tu mente. Si sabes a qué hora tienes que terminar un trabajo o acudir a una cita, tu cerebro se concentra en hacerlo y vives más tranquila. Los límites permiten prestar atención a lo importante, sin distracciones y enfocarse a una sola actividad. Saber decir NO: esta pequeña palabra es mágica, ya que no puedes cumplir con todos los deseos de los demás. Si quieres estar presente en varios frentes, tendrás una vida insatisfecha en la cual no tienes tiempo para ti misma, y menos para dedicarte a lo que te importa e interesa. Desconéctate: del celular, del whatsapp, del trabajo, de la televisión, de los correos electrónicos, de todo aquello que te impide disfrutar de otros momentos. No tienes la obligación de contestar todos los mensajes de inmediato, la mayoría de ellos no son urgentes. Tú eres quien se presiona a responder de inmediato. Aprende a retrasar, sobretodo si estás realizando otra actividad que requiere de tu atención. Utiliza técnicas que te permitan relajarte: ejercicio, yoga,pilates, un baño de agua caliente, una llamada larga y relajante, una copa de vino. Para estos momentos tienes que buscar un espacio. No busques la perfección, sino estar a gusto con tu vida: una cosa es mejorar y superarte, y otra es obsesionarte con ello. La perfección no existe, mejor aprende a gozar lo que haces. Fluye: disfruta lo que haces, observa a tu alrededor y dedica tiempo a lo que te gusta y sabes hacer bien. Reflexiona: ¿qué tan presente está la prisa en tu vida? Los segundos o minutos que ganas corriendo, no compensan lo que pierdes en calidad de vida.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTUxNjQ2