22 Gabriela Cruz Tornero www.gabycruzcoach.com Las que cambiaron al mundo… sin que el mundo se enterara Mi abuela materna Luz Calles Medrano, fue una mujer intelectual; según me cuentan, pariente de un presidente de México; proveniente de una familia rica de Chihuahua, venida a menos después de la Revolución Mexicana. Fue residente desde la adolescencia, en una ciudad desconocida para ella; se dedicó a la crianza de nueve hijos, de los que sobrevivieron seis. Sin grandes estudios, sabía todo sobre medicina porque “devoraba” los libros y hacía trabajo de investigación. Se divorció cuando su hijo mayor tenía quince años, pero logró que todos fueran profesionistas. Colaboró con el Dr. Salvador Sánchez Santoyo, médico y docente de la UNAM, en la creación de la novela parapsicológica “El alma perdida”; participó en el programa de concursos “El premio de los $64,000” con el tema “Geografía de México”, para deshipotecar su casa en los años 70; quiso estudiar francés a los sesenta años y cuidó de sus dieciocho nietos. Murió a los noventa y tres años y ha sido inspiración para toda la familia, por su sabiduría, su imponente personalidad y su ternura…pero cometió un error: haber nacido en 1912. Ella, como tantas otras mujeres, han quedado en el anonimato porque sus logros han sido velados por una sociedad, que aún ahora, en la segunda década del siglo XXI, sigue practicando el machismo, haciendo muy difícil el reconocimiento al talento femenino. Cada 8 de marzo se recuerda el trabajo de mujeres geniales: científicas destacadas, activistas muy valientes y políticas que han marcado la diferencia en sus países, lo que es un gran avance, sin embargo, hoy quiero hacer un homenaje a las que
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