27 Independientemente de la que yo considere más plausible, te diré que el cuento señala que la candidez y la pasividad nunca fueron buenas consejeras para la mujer. Así como que, el hombre que tiene muchas conquistas en su haber, debería ser si no desechado como pareja potencial o como poco, puesto en cuarentena y averiguado su pasado escondido antes de lanzarse de lleno en sus brazos. Muchos cuentos, demasiados, han insistido en la idea de que el hombre es fuerte y resolutivo. Mientras que la mujer es damisela de floja de diadema y cae rendida en los brazos del caballero apuesto y romántico. Ni lo uno ni lo otro. Barba azul viene a enseñar a las mujeres a enfrentarse con sus demonios interiores, y a dejarse de cuentos cuando se enamora de un hombre, esto es, olvidarse de las apariencias, asumir las riendas de su vida, y quitarle la llave de su caja de los truenos. Solo así sabrá quién es el caballero que la corteja y si es digno o no de su corazón de damisela. Nunca salgas de tu casa sin haberte enfundado el traje de guerrera para así poder plantarle cara a todos los tipos de barbazul que en tu camino hallar puedas. La valentía, la osadía, el coraje, la determinación y el atrevimiento han de ser tus mejores aliadas. Nunca temas plantarle cara a un hombre por importante, famoso, relumbroso, intelectual o poderoso que sea. Si es un caballero de verdad no te dará con su poder en los morros, ni te ninguneará ni tratará de rebajarte de ninguna manera. Ergo, si sospechas que es un ejemplar de hombre con síndrome de barbazul, plántale cara, dale un mamporrazo en sus barbas y lárgate, ponte a salvo del ejemplar en cuestión. Nunca te quedes para redimirle ni hacerle ver que está equivocado. Si quiere ayuda, que se la pague. Para eso están los terapeutas, pero no tú. Aprende a protegerte. Practica el darle con la espada de la valentía a todos esos mariposatus. Déjate de cuentos y saca a pasear al guerrero arquetípico que llevas dentro: hombre o mujer, pero siempre guerrero. Que la valentía, el coraje y el atrevimiento te acompañen. Sé tú mejor defensora, valedora y amadora. FUENTE: Menos cuentos y más hadamadring
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