38 El miedo a enfrentar la realidad que no se quiere ver Cuando Quieres Ayuda… Pero No Tanto Hay momentos en los que dices que quieres ayuda, pero en el fondo no estás lista para recibirla. Sabes que algo no está bien. Sabes qué necesitas orientación. Sabes que solo no estás pudiendo. Pero escuchar lo que incomoda desestabiliza. Y la estabilidad, aunque sea frágil, da una sensación de control. Recibir ayuda implica algo que asusta: reconocer que tú también participas en el problema. Y eso toca el ego, la identidad, la narrativa que te has contado durante años. Entonces la mente hace lo suyo: fabrica salidas elegantes para no entrar al fondo. Se ve así: • Hablar solo con personas que validan tu versión. • Negar que eres parte del conflicto. • Cambiar de terapeuta porque “no conecta”. • Buscar defectos en quien intenta ayudarte: no está preparado, no entiende, no es suficientemente empático. • Asegurar que la incompatibilidad de personalidad impide cualquier avance. • Hacer citas, llegar tarde, cancelar por “imprevistos”. • Pedir ayuda… pero pelear con todo lo que escuchas. Becky Krinsky www.recetasparalavida.com
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