Lo Mejor de Retos Femeninos - Marzo 2023

33 No saber cómo funciona la mente subconsciente, responsable directa de nuestras respuestas emocionales y de nuestros hábitos, no nos exime de nuestra responsabilidad, al tiempo que nos condena a repetir día tras día las mismas respuestas. Tanto la depresión como los trastornos de ansiedad son activados por nuestra mente subconsciente. Es nuestra programación interior la que nos lleva a responder del modo en el que lo hacemos, a nivel emocional, físico y mental. Es fácil que detrás de una depresión nos encontremos con traumas y bloqueos emocionales generados a raíz de experiencias vividas intensamente a nivel emocional, y que no supimos gestionar adecuadamente cuando se presentaron. Eliminando dichas memorias y cambiando algunas creencias que permitan mirar la vida con otra perspectiva, lo habitual es que la depresión desaparezca rápidamente. El mecanismo que activa la ansiedad es similar. En este caso, un cóctel de memorias inconscientes nos lleva a focalizarnos en los miedos y la incertidumbre, conectando con todo tipo de respuestas psicofisiológicas, desde la angustia, hasta las sensaciones de ahogo, taquicardias o incluso desmayos, pasando por pensamientos obsesivos, pánico, fobia social, etc. Tanto la depresión como la ansiedad representan un peligro para nuestra salud física, aunque por motivos totalmente distintos. La primera actúa de un modo silencioso, mientras que la segunda lo hace de forma escandalosa. Ladepresión reducesignificativamente lacapacidad de nuestro sistema inmunitario haciéndonos más vulnerables, llevándonos a enfermar con mayor facilidad, y a dificultar la recuperación cuando lo hacemos. Podríamos decir que la depresión nos “mata en silencio”. Por el contrario, la ansiedad nos pone en estado de alerta continua, haciéndonos reaccionar con hipersensibilidad, lo que nos puede llevar a pensar en ocasiones que tenemos “algo grave”, cuando tan solo son síntomas de esa reacción inconsciente. En cualquier caso, mantener ese estado de alerta de forma continuada genera estrés en nuestro organismo, alterando su equilibrio. Afortunadamente, el subconsciente ya ha dejado de ser la asignatura pendiente que nos impedía tomar el control de nuestras vidas. Hoy podemos comunicarnos conél, identificar lasmemoriasquenos impidenavanzar y eliminarlas con facilidad y rapidez. El subconsciente ya no es ese gran desconocido que dirige nuestras vidas sin ningún control por nuestra parte, más allá de la fuerza de voluntad. Ahora podemos alinearlo para que nos lleve por el camino que nosotros elijamos. Si queremos superar sucesos del pasado, podemos hacerlo. Si queremos vivir con autoestima, confianza y seguridad en nosotros mismos, podemos hacerlo. Si queremos mirar el futuro con ilusión y esperanza, podemos hacerlo. Hoy por hoy, podemos elegir aprender a usar nuestro subconsciente a nuestro favor, o bien dejarlo actuar libremente de forma espontánea, tal como la gran mayoría de la población lo ha venido haciendo hasta ahora. Noolvidesquecadaquienes responsabledesuvida, toma sus decisiones, y vive como consecuencia de las elecciones que hace. 5 lecciones de la muerte de mi madre

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