Lo Mejor de Retos Femeninos - Agosto 2026

29 directa sobre nuestro ADN, contrayéndolo y desactivándolo parcialmente, lo que supone a su vez una desactivación parcial de nuestro sistema inmunológico. Por otro lado, las emociones “positivas”, con su elevada frecuencia energética, presentan el efecto opuesto, activando en mayor medida todas nuestras capacidades, incluida nuestra capacidad de combatir las enfermedades. Las emociones “negativas” que perduran en el tiempo, corremos el riesgo de que lleguen a quedarse atrapadas en nuestras células. Físicamente nuestras células vibran con esa frecuencia energética, y aunque podamos dejar de sentir a nivel emocional esa emoción, su vibración continúa en nuestro cuerpo. Cuando eso ocurre, realmente sí que podemos hablar de emociones negativas, ya que sin nosotros saberlo nos están debilitando y acidificando determinados órganos o partes de nuestro cuerpo. Es tremendamente importante entender el mensaje que se encierra detrás de cualquier emoción, y actuar cuanto antes para alcanzar la coherencia. Asimismo, debemos liberarnos de todas esas vibraciones energéticas de baja frecuencia, que corresponden a emociones que no hemos sabido gestionar correctamente cuando se presentaron, y que hemos ido acumulando en nuestras células. De no hacerlo, nos van destruyendo desde dentro, la mayor parte del tiempo en silencio, sin ser conscientes de ello. Tu mente subconsciente, tu bien más preciado

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