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3 La igualdad no se decreta: se construye El 2 de agosto de 2006 se promulgó en México la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres. Un paso fundamental para reconocer que la igualdad no puede depender de la buena voluntad, de las oportunidades que alguien decida otorgarnos o de la suerte de nacer en el lugar correcto. La igualdad es un derecho. Esta ley representó un marco fundamental para impulsar políticas públicas orientadas a garantizar la igualdad de oportunidades y de trato entre mujeres y hombres. Fue una manera de reconocer, desde el Estado, una realidad que las mujeres hemos vivido durante generaciones: que no basta con decir que todas las personas somos iguales si las condiciones en las que vivimos, estudiamos, trabajamos, participamos y tomamos decisiones siguen siendo profundamente desiguales. Pero una ley, por importante que sea, no transforma por sí sola una sociedad. Las leyes abren caminos. Establecen responsabilidades. Marcan límites. Reconocen derechos. Pero la verdadera transformación ocurre cuando esos principios llegan a la vida cotidiana. En Retos Femeninos creemos que informar, cuestionar, aprender y compartir herramientas también es una forma de transformar. Porque una mujer que conoce sus derechos puede defenderlos. Una mujer que reconoce su valor puede exigir respeto. Una mujer que desarrolla sus capacidades puede ampliar sus posibilidades. Y una mujer que ayuda a otra a crecer multiplica el impacto de su propia voz. La igualdad no se alcanza solamente con leyes. Se alcanza cuando las leyes se cumplen, cuando las instituciones actúan, cuando las empresas transforman sus prácticas, cuando las familias educan sin estereotipos y cuando cada una y cada uno de nosotros decide no reproducir la desigualdad. El 2 de agosto nos recuerda un momento importante en la historia de México. Pero la pregunta que debemos hacernos hoy es mucho más profunda: ¿Qué estamos haciendo cada una y cada uno de nosotros para que la igualdad deje de ser solamente un derecho reconocido y se convierta en una realidad vivida? Porque la igualdad no se decreta. Se construye. Se defiende. Se ejerce. Y se comparte. Comparte esta revista electrónica para que muchas más mujeres también se beneficien. Sylvia Sánchez Alcántara Coordinadora Retos Femeninos Carta editorial Para estar actualizada regístrate en: www.retosfemeninos.com Coordinadora Editorial Sylvia Sánchez Alcántara Diseño Roberto Vásquez Lucas Fotografía Nadine Markova Banco fotográfico Número 139 Agosto, 2026
4 Índice La explicación que estabas buscando ¿Eres confiable? Ser íntegra es ser confiable Algunas de las razones por las que siempre tienes hambre La manipulación termina donde empieza el cuestionamiento Las emociones no son buenas ni malas ¿Cómo mantener la motivación cuando el entorno no ayuda? Lo que el corazón revela en la adversidad Los límites y su importancia en las buenas relaciones Los colores que acompañan cada etapa de tu vida Trabajo en equipo Cuando llega una mujer ganamos todas y, ¡brindamos por su éxito! ¿Alguna vez te has sentido fracasada? ¿Lista para decirles adiós? El poder de decir “me equivoqué” La deuda te enseñó a sobrevivir El miedo a no ser elegida No solo el lobo feroz puede ser maltratador 8 14 12 18 22 30 34 38 26 10 6 16 24 28 32 36 20
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6 ¿Eres confiable? Ser íntegra es ser confiable La integridad está conectada con los valores con los que vives tu vida. Integra, es una mujer en quien se puede confiar. Cuando das tu palabra y tienes intención de cumplirla. Es pensar, sentir, hablar y actuar en consecuencia. Los valores que sostienen la integridad son: • Honestidad • Compasión • Justicia • Respeto • Rectitud Meg • Honradez • Sinceridad • Libertad Integridad significa que eres congruente a tus ideas. Si la honestidad es uno de los valores, no se te puede ocurrir hacer trampa o pasarte de lista con alguien, simplemente no puedes justificar una acción como ésta en tu mente. Cuando te sales de estos valores te sientes incómoda, te sientes culpable o avergonzada, hasta que no rectificas. www.meg.mx @caminaconMEG
7 Toma unos momentos ahora y date cuenta de tus propios valores. ¿Cuáles son los valores que le dan fundamento a tu vida?. Aunque de momento no sepas por qué es importante, escríbelo. Cuando explores en ti, podrás saber porqué han sido o son básicos para ti. Por ejemplo: la lealtad o la fidelidad. Es serte fiel a ti. Posiblemente te sorprenda saber que muchos de estos valores, los aprendiste como resultado de experiencias pasadas. Cuando tiengas tu lista, compárala con tus acciones más comunes. ¿Haces cosas que son opuestas a estos valores? Si es así, te darás cuenta porque estás limitando tu capacidad de excelencia personal. Sentimientos de culpa, vergüenza y miedo, estarán apagando tu sentido de satisfacción que hayas ganado en otras actividades. El regalo más grande es darte cuenta, igual a conciencia. En realidad, la integridad implica un buen grado de madurez en el nivel ético y espiritual, que te lleva actuar lo mejor posible en todas las circunstancias, pues este valor afecta positivamente todo tu entorno. Las personas íntegras son confiables, delegables, irradian y comparten sabiduría, y además, facilitan la relación entre los demás. ¿Hoy puedes hacer algo para reforzar tu integridad? Necesitamos hacer cambios en nosotras si queremos vivir en un país más íntegro y en un mundo mejor. Brilla siempre.
8 Los colores que acompañan cada etapa de tu vida Un mundo de color Antes de pensar en una pintura, una pared o un mueble, siempre hay algo más importante: entender quién eres hoy. No necesitamos los mismos espacios cuando vivimos solas que cuando formamos una familia. No buscamos las mismas sensaciones cuando comenzamos un proyecto que cuando necesitamos descansar. Tampoco elegimos igual los colores cuando tenemos hijos pequeños corriendo por toda la casa que cuando llega ese momento en el que volvemos a encontrarnos con nosotras mismas. Y creo que ahí está la magia del color. Los colores no solamente decoran un espacio. También pueden acompañar distintas etapas de nuestra vida, recordarnos cómo queremos sentirnos y ayudarnos a construir hogares que evolucionen junto con nosotras. Nuestra casa cambia cuando nosotras cambiamos. Y si aprendemos a escuchar lo que necesitamos en cada momento, también podremos elegir colores que trabajen a nuestro favor. Así que hoy quiero invitarte a hacer un recorrido diferente. No vamos a hablar solamente de tendencias o de combinaciones bonitas. Vamos a hablar de la vida... y de los colores que pueden acompañarla. Hay etapas que llegan llenas de emoción. Una mudanza. El inicio de un matrimonio. La llegada de un bebé. Un nuevo trabajo. Un emprendimiento. O simplemente esa decisión de comenzar otra vez. Todas hemos vivido momentos en los que sentimos que estamos escribiendo un capítulo completamente nuevo. Curiosamente, muchas veces, esas etapas también vienen acompañadas por unas ganas enormes de cambiar la casa. Cuando iniciamos una nueva etapa, nuestro cerebro busca señales que refuercen esa sensación de renovación. Los espacios forman parte de esas señales. Un mundo de color de este mes te guía con los colores que pueden acompañarte en cada cambio de tu vida, y cómo combinarlos.
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10 La explicación que estabas buscando Mi libro “Mujer sin Límite” cierra con esta cita: “Tu vida depende de tus pensamientos”. Si tuviera que resumirte el mensaje de motivación que llevo propagando por años, repetiría una vez más la última oración de mi libro. Muchos dirán: “¿Cómo es posible que mi destino amoroso, financiero y hasta mi salud pueda depender de un pensamiento, algo intangible que carece de forma, olor, color o sonido?”. Las vibraciones de tus pensamientos poseen la María Marín facultad de viajar y entrar en sintonía con otras ondas similares, sin importar la distancia. Tú atraes a tu vida situaciones, personas y circunstancias que están en la misma vibración con los pensamientos que están dominando tu mente. Es por esto que las personas negativas atraen negatividad y los que son positivos atraen prosperidad. Sólo existen DOS clases de vibraciones: positiva y negativa. Cada sentimiento y estado de ánimo hace que emitas una de ellas. Es imposible emitir ambas a la vez acaso no te ha sucedido www.mariamarin.com Maria Marin @mariamarinmotivation mariamarinmotivation Maria Marin @maria_marin
11 que conoces a alguien y dices: “Esta persona me da mala espina”. Eso significa que captaste su vibración negativa. Cuando tus pensamientos son de miedo, celos, odio, resentimiento, culpabilidad, venganza o amargura, hacen que envíes vibraciones negativas al Universo, las cuales atraerán todo aquello que vibre de la misma forma. Lo mismo ocurre cuando tus pensamientos son de amor, romance, fe, alegría y entusiasmo ¡automáticamente eso atraes! Tienes el poder de vibrar positivamente todo el tiempo, porque tú escoges tus pensamientos. Comienza a pensar como millonaria, saludable y rodeada de amor, aunque no sea así. El Universo responderá a tus vibraciones y ¡manifestará lo que estás pensando!
12 Alejandra Corona Cuando llega una mujer ganamos todas y, ¡brindamos por su éxito! Primera mujer Vicepresidenta de Latinoamérica Henkel Consumer Brands Alejandra es una líder empresarial con casi tres décadas de experiencia impulsando el crecimiento, la transformación y la competitividad de organizaciones en México, Latinoamérica y los mercados emergentes. Su carrera se ha construido en industrias dinámicas y reguladas —bienes de consumo, tecnología/ ecommerce, servicios financieros, y salud— donde ha dirigido operaciones regionales, gestionando P&Ls superiores a $500M USD y liderado equipos multifuncionales en más de 14 países. Hasta abril de 2026, Alejandra se desempeñó como Vicepresidenta de Latinoamérica en Henkel , donde dirigía el negocio de Consumer Brands. Su gestión se distinguió por un crecimiento sólido en ingresos y utilidades, la simplificación organizacional, la entrada a nuevos mercados y la aceleración de capacidades digitales y centradas en el consumidor. Previamente ocupó posiciones ejecutivas en Amazon, Citibanamex y Procter & Gamble, aportando una combinación poco común de visión estratégica, entendimiento profundo del consumidor, transformación digital, innovación y gestión de crecimiento con balance de riesgo. Su liderazgo se caracteriza por integrar estrategia, disciplina operativa y desarrollo de talento en entornos multiculturales y de alta complejidad. Alejandra ha sido reconocida como una de las Mujeres Más Poderosas en los Negocios por Expansión (2023, 2024, 2025 y 2026), Leading Woman por AdAge/AdLatina en 2023 y ganadora del Marketers Mexico Award en 2024. Su trabajo en marketing ha sido distinguido con premios internacionales como Cannes Lions y Effies. Ha participado en órganos de representación de la industria, incluyendo el Consejo Directivo de ConMéxico y el WM Mexico SupplierAdvisory Board, además de colaborar como CoChair de Marketing & Communications en la P&G AlumniFoundation. Es miembro del International Women’s Forum (IWF). Tiene un MsC en Liderazgo y Estrategia por London Business School y es Licenciada en Comercio Internacional por el ITESM.
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14 Trabajo en equipo Si quieres llegar rápido: ve sola. Si quieres llegar lejos: ve acompañada. El hombre es un ser social que necesita de otras personas para vivir, sentir y avanzar. Si una persona tarda una hora en realizar una tarea, ¿cuánto tardarían dos? La respuesta matemática sería: 30 minutos. Pero cuando se trabaja en equipo, los esfuerzos de los miembros se potencian, disminuyendo el tiempo de acción y aumentando la eficacia de los resultados. Decía la Santa Teresa de Calcuta: “Yo hago lo que tú no puedes, haz tú lo que yo no puedo, y juntos haremos grandes cosas” ¿Por qué entonces nos cuesta tanto trabajo trabajar en equipo? ¿Por qué trabajamos de forma individual Lucía Legorreta sin considerar a los demás? Quiero compartir contigo algunos consejos para dejar de operar en forma individual y empezar a crear equipos que funcionen como una orquesta. No importa el giro ni el tamaño de tu empresa, puedes implementar lo siguiente para tener más éxito: 1. Construye confianza: es el elemento principal del trabajo en equipo. Impulsa un ambiente donde todos los participantes conozcan las habilidades de los demás, entiendan sus roles y sepan cómo ayudarse mutuamente. 2. Establece objetivos comunes: para que tus empleados o compañeros trabajen en equipo deben perseguir las mismas metas. Por ello, es importante lucialegorretacervantes
15 que comuniques la misión de la empresa de manera uniforme y que definas cómo cada miembro y departamento puede contribuir a cumplirla. 3. Crea un sentido de pertenencia: los seres humanos necesitamos sentirnos parte de algo; por eso, el factor más poderoso en la creación de equipos es el desarrollo de una identidad común. Define qué identifica a tus equipos, fija valores y haz que cada miembro esté conciente de su impacto en el equipo. 4. Involucra a tu gente en las decisiones; nada afecta más un trabajo en equipo que el hecho de que las decisiones sean tomadas por un líder autócrata. Para evitarlo, impulsa la generación de ideas, abre tu mente y motiva a cada empleado a compartir su opinión. Si tienes esta retroalimentación, será más fácil implementar cualquier cambio o estrategia. 5. Haz que haya un entendimiento entre las partes: es muy fácil criticar o subestimar el trabajo de los demás cuando una no lo conoce o no lo ha ejecutado, Para crear empatía entre tus trabajadores, realiza ejercicios de rotación entre áreas. Así cada miembro sabrá en qué consiste la labor del otro. 6. Motiva la responsabilidad y el compromiso mutuo: los problemas y los aciertos son compartidos. 7. Impulsa la comunicación: la única manera para que todos trabajen como una orquesta es que existan canales de comunicación adecuados. 8. Aprovecha la diversidad: que haya en el equipo personalidades e interesese distintos. 9. Celebra los éxitos grupales. 10. Sé una líder: todo equipo de trabajo necesita de un lider que guíe y reúna los esfuerzos individuales Te invito siempre a hablar en término de nosotros y no quedarte en el yo. Y recuerda: Si quieres llegar rápido: ve sola. Si quieres llegar lejos: ve acompañada.
16 Algunas de las razones por las que siempre tienes hambre Cuando la proteína falta o no es suficiente, suele reemplazarse con puros carbohidratos, lo que hace que el azúcar suba Normalmente el hambre es una señal natural de que el cuerpo necesita alimentarse o cubrir ciertos antojos. El estómago tiende a gruñir y a sentirse vacío cuando hay un largo tiempo, entre una comida y otra. Entre otros síntomas comunes del hambre destaca el dolor de cabeza, la irritabilidad o la falta de concentración cuando el hambre es mucha o dicho tiempo, superó lo aceptable por el cuerpo. Una comida regular, dentro de un hábito de alimentación con horario establecido e incluso porciones, es capaz de mitigar el hambre, pero no para todas las personas siempre sucede igual, Ethel Soriano puede que para unos sea suficiente, mientras que para otros el hambre continúa. De acuerdo con la doctora Monique Tello, instructora clínica de la Escuela de Medicina de Harvard y directora de investigación en el programa de estilo de vida saludable del Hospital General de Massachusetts, el hambre tiene varias razones de existir y persistir. Algunas de las razones más comunes son cuestiones hormonales, psicológicas y físicas. “Uno es hormonal, por lo que las hormonas de las personas, en particular la grelina, una hormona intestinal, pueden tener efecto estimulante sobre la sensación de hambre y apetito”, señala Tello. Agrega que el hambre desencadenada por señales psicológicas es la razón más común. @ethelsoriano
17 Los expertos de Cleveland Clinic destacan que el hambre, cuando es natural, se presenta dos horas después desde la última comida que se tuvo; esta sensación completamente normal se presenta con gruñidos intestinales. En tanto, el hambre emocional o psicológica no muestra signos y sólo provoca antojos de ciertos alimentos que muchas veces no son saciados en cuanto a cantidad. La especialista Julia Zumpano, RD y dietista registrada de Cleveland Clinic sugiere que alrededor del 90 por ciento de nosotros comemos emocionalmente. “Si estás diciendo, ‘Quiero chocolate. Quiero una bolsa de papitas’, eso no es hambre”, dice Zumpano. “Por lo general, estás buscando comida y la comida no satisface porque estás alimentando un hambre emocional”. La proteína es uno de los tres macronutrientes que el cuerpo necesita junto a los carbohidratos y las grasas para tener energía durante todo el día. Cuando la proteína falta o no es suficiente, suele reemplazarse con puros carbohidratos, lo que hace que el azúcar suba temporalmente y luego se desplome, provocando más hambre de lo normal. Las proteínas se encuentran en alimentos como verduras, productos lácteos que incluye leche, yogur y queso; además de huevos, pescado, frijoles, tofu, semillas, nueces y carne en porciones sanas. Si no duermes las siete u ocho horas recomendadas por los expertos del sueño, tu cuerpo tiende a subir de peso, esto debido a que el sueño ayuda a regular la grelina, una hormona estimulante del apetito, cuando las horas de sueño son completas y saludables. De lo contrario, cuando no duermes bien, aumentan los niveles de ghrelina, lo que provoca hambre cuando en realidad tienes sueño. Alimentos como el pan blanco o elementos como el arroz blanco, los dulces y productos horneados con carbohidratos refinados suelen perder sus nutrientes y fibra cuando son procesados. Comer carbohidratos refinados sólo sacian por un corto tiempo cuando llenan la sangre de azúcar, una vez que baja el azúcar, el hambre vuelve a aparecer. Cuando le hacen falta grasas saludables a tu dieta, mismas que se encuentran en el salmón, atún, sardinas, nueces o en la linaza, el cuerpo puede experimentar antojos de carbohidratos y alimentos con alto contenido de azúcar. Es por eso que debes aumentar la ingesta de estos alimentos sanos ricos en omega-3 en tu dieta diaria. Cuando el hambre es voraz, los expertos sugieren tomar refrigerios saludables ricos en fibra como frutas, verduras, frijoles o avena. Lo anterior ayudará a liberar hormonas que reducen el apetito y proporcionarán una sensación de saciedad por más tiempo debido a que la fibra se expande en el estómago. Si comes o disfrutas de alguna golosina mientras ves televisión probablemente no te sentirás satisfecho ya que no estás siendo consciente de las cantidades que comes y muchas veces el cerebro “no registra” la comida y pide más. “Comer sin sentido es cuando no te das cuenta de qué y cuánto estás comiendo”, dice Zumpano. “Sabes en tu subconsciente que sí comiste, pero es casi como descartar esa comida. Tu cerebro no registra que has comido”, agrega. Para tener el control de la comida, es necesario comer antes o después de ver televisión, de usar el celular, manejar o realizar cualquier actividad que requiera gran parte de tu atención”. Durante el día es común confundir la sed con hambre. La especialista recomienda reemplazar cualquier bebida a base de azúcar con agua natural, de esta forma podrás mantener el cuerpo hidratado y satisfecho por más tiempo y de forma saludable. Es muy común recurrir a la comida cuando los niveles de estrés son altos. Normalmente la necesidad de comer se trata de cubrir con golosinas o comida chatarra que no aportan los suficientes nutrientes y no satisfacen al cuerpo. Zumpano recomienda canalizar el estrés con alguna actividad relajante para olvidar los antojos. “Encuentra un medio para aliviar el estrés sin usar la comida para hacerlo. Encuentra algo que disfrutes y, si te estresas a la mitad del día, aléjate de tu escritorio durante cinco minutos, sal y toma un poco de aire fresco”. Agrega que la respiración profunda, un baño caliente, leer o tejer ayuda a controlar el estrés.
18 ¿Alguna vez te has sentido fracasada? Ser una fracasada es uno de los peores calificativos que podemos atribuirnos a nosotras mismas o a los demás. A pesar de que vivimos en una sociedad competitiva que no perdona los errores, todos en algún momento hemos sentido el dolor de fallar porque para aprender tenemos que aplicar muchas veces el binomio ensayo - error. Parte de crecer es entender que de una u otra manera los fracasos inevitablemente nos van a acompañar durante toda la vida a la par que lo harán los triunfos. Cometer un error y digerir el “fracaso” sin que esto ocasione un trauma que nos ampute Lizi Rodríguez la autoestima es un logro enorme. La mayoría de las personas nos pasamos la vida preguntándonos ¿Por qué a mí? Así que a partir de este instante yo te invito a que te preguntes ¿para qué a mí? en vez de ¿por qué a mí? cada vez que algo no salga como esperabas. ¿Por qué fracasamos? El sentimiento de fracaso surge cuando: 1. El objetivo era inalcanzable 2. Cometemos un error 3. Logramos una meta diferente a la esperada www.lizirodriguez.com @lizi_rodriguez_perez
19 4. Somos víctimas de injusticias o factores externos a nosotras que nos impiden alcanzar un logro deseado Para tener éxito en la vida hay que aprender a convivir con el fracaso y seguir adelante. Lizitips para superar tus “fracasos” Cuando te equivoques: 1. Analiza realistamente tu error y la causa de tu falla. Abordar racionalmente tus equivocaciones es el primer paso para buscar una solución viable. 2. Para conseguir los objetivos que te propongas destina a cada uno de ellos la dedicación y el tiempo que se merecen. Lo que inviertas en una meta debe ser proporcional a su importancia para ti. 3. Reconcíliate con tu derecho a fallar y equivocarte, fracasar es parte de la vida 4. Reconoce todos tus logros 5. Equipara tu “yo real” (quién eres) con tu “yo ideal” (quién te gustaría ser). Para ser feliz necesitas hacer coincidir lo que eres con quien quisieras ser. Cuanto antes asumas que no eres la más buena, la más guapa o la más lista del mundo, mejor te irá. Recuerda: El fracaso es solo un paso, nunca el final
20 Dr. Walter Dresel www.exitopersonal.org Los límites y su importancia en las buenas relaciones Fijar límites claros en la vida y defender los propios derechos, es un requisito previo para que podamos construir relaciones con otras personas y sobre todo relaciones amorosas. Y hay una frase popular que dice que “quien no pone buenas cercas no tiene buenos vecinos”. Y tener límites, o poner límites, facilita la vida y enriquece la relación de una pareja. Y necesitamos saber qué tanto estamos dispuestos a dar de nosotros mismos, de nuestras ideas, de nuestro tiempo, de nuestro afecto, y saber qué tan lejos le permitiremos llegar a los demás, respecto de nosotros mismos. El diccionario Larousse define la palabra “límite” como: “una línea o cosa que marca una frontera”. Es saber qué es lo que se quiere o lo que no se quiere. Es identificar, expresar y defender nuestros derechos respetando los ajenos. Fíjense ustedes que la fijación de límites, prácticamente hace desaparecer la manipulación en las relaciones humanas. Desde el momento que uno sabe lo que quiere y también lo que no quiere que le suceda, el manipulador o la manipuladora se queda sin espacio, se queda sin oxígeno, se queda sin la posibilidad de incursionar como le gustaría hacerlo. Y en geografía los límites son las fronteras que delimitan un país de otro, o el territorio de una persona. En las relaciones interpersonales y cuando nos referimos concretamente a las relaciones de la pareja, hablamos de líneas o límites que marcan o
21 delimitan nuestro territorio personal, o sea, nuestro ser mismo. Y a diferencia de los países en los mapas, los seres humanos no tenemos líneas gruesas para delimitar las fronteras. Sin embargo, cada uno es propietario de su territorio. Los límites se definen y contienen en ese territorio y allí adentro está el cuerpo, está la mente, están las emociones, están las posesiones, está nuestro derecho. Y nuestros límites definen y circundan todo lo que es nuestra energía. Ese ser individual que cada uno de nosotros llama “YO”, son fronteras invisibles, pero son reales. Fíjense qué interesante, son invisibles, pero son reales. Hay un lugar donde yo termino, y hay un lugar donde tú empiezas. Y la meta tiene que ser, aprender a identificar esas líneas, esos límites y también aprender a respetarlos. Y todo esto se construye a lo largo de la vida. Porque nadie nace con los límites ya establecidos, sino que del mismo modo que nosotros desarrollamos la autoestima, el amor, los sentimientos afectivos, y otro tipo de conexión con el mundo exterior, los límites también, en los primeros años de vida, nos son enseñados por nuestros padres o aquellas personas adultas, que en ausencia de nuestros padres, cuidan de nosotros. Pero muchas personas, no tienen ni siquiera la idea de lo que es un límite. Y otra vez, en lugar de construir un límite, construyen una verdadera muralla. Y algunas personas, son afortunadas, porque cuando llegan a la edad adulta, ya saben quienes son, qué cosas le corresponden, qué cosas son sus obligaciones y cuáles no lo son. No se pasan al territorio de otras personas, o sea, no invaden otros territorios, pero a su vez, no se permiten además, invadir el suyo. Tienen límites adecuados y tienen una gran claridad sobre todo, sobre lo que es su propio “yo”. Y otros en cambio, llegan a ser adultos, con límites invisibles, o con murallas imposibles de traspasar. Y en definitiva, cada uno llega determinado momento que arma sus propios límites. Y una de las relaciones de pareja más difíciles que vemos cotidianamente en las consultas, relaciones tormentosas, producto de una formación inadecuada de los límites, es lo que llamamos el amor obsesivo. Son personas que son educadas como un ser incompleto, carente de autonomía, carente de libertad, que necesitan depender de alguien, es decir, amar en forma obsesiva o simbiótica, prácticamente se parasitan en la otra persona. El otro se vuelve un ser imaginado, construido en la fantasía de esa persona, en vez de ser real. Y es una persona que yo acomodo a mis deseos. Y estos individuos que tienen fallas en su propia estructura del yo, en la que la identidad se diluye en la de la pareja, viven porque el otro está al lado, viven y disfrutan porque el otro supuestamente disfruta. Porque lo importante en este tipo de vínculos asimétricos, desparejos y patológicos, es la preservación incondicional del vínculo, como si fuera la del propio yo. O sea, la pareja es mi propiedad. Y una cosa es la pertenencia a la cual cualquier persona se debe en un vínculo afectivo y otra cosa es la propiedad. Quien ama en forma obsesiva tiene baja autoestima. No puede poner límites, siente un profundo miedo a estar solo, a ser abandonado, ignorado o destruido. Y la idea sola de una separación le provoca angustia de muerte o la pérdida del sentido de la vida. La acción en la que uno no puede vivir sin el otro, como dice el dicho popular: “contigo porque me matas y sin ti porque me muero”. Es decir, es imposible vivir sin esa persona pero no es posible tampoco vivir con ella. En ese vínculo obsesivo los dos miembros de la pareja están atrapados. El amor obsesivo existe porque uno lo ejerce y el otro lo permite. Es todo lo contrario de lo que debería ser el verdadero amor, que es ser dos sin dejar de ser uno.
22 Gabriela Cruz Tornero www.gabycruzcoach.com ¿Lista para decirles adiós? Desde que nace nuestro primer hijo, sabemos que nuestra función principal en su vida, es sentar las bases para que se forme como un ser humano con valores, un ciudadano responsable y un individuo independiente, capaz de volar con sus propias alas; pero cuando llega el momento de despedirse, todo aquello que tu cerebro te dice que has hecho bien, se desploma cuando el corazón se resquebraja, porque es la prueba fehaciente de que tu hijo ya creció y que, a pesar de lo mucho que te ama, tendrá otras prioridades en su vida; como su pareja, sus proyectos laborales, sus hobbies, y tantas otras cosas, que te irán pasando a un lugar que ya no es el primero en la fila. No pienses que es desagradecido, no; es simplemente el camino que todos recorremos en este plano de existencia. Si tu hijo o hija se quedan demasiado tiempo, eso sí es un mal síntoma, y en países como México, eso es muy común. Tal vez la situación económica es la excusa, pero hay algo más grave que eso: la dependencia emocional. Un individuo que a los 30 años no logra enfrentar la vida como un adulto, con sus propios recursos, atendiéndose a sí mismo y resolviendo sus problemas, es una persona que sigue aferrada a su adolescencia o a su infancia, esperando que mamá o papá hagan su tarea. No se trata de cerrar las puertas de la casa familiar e impedir que tus hijos regresen, temporalmente, si alguna vez enfrentan una situación compleja; pero no es positivo prolongar esta estancia por años, porque tú necesitas tu espacio y continuar con tu
23 proyecto de vida, y ¡ellos también! ¿Cómo esperar que en su vida adulta estén de acuerdo con las reglas de tu casa?, ¿cómo querer pedir cuenta de sus actos: la hora de llegada a casa, con quién salen, a qué hora deberán asear su habitación, o hasta qué deben comer? Y ¡por supuesto que si están en tu casa las reglas las pones tú!, pero eso ya no es una relación sana, se vuelve tóxica, codependiente, a tal grado, que prefieres estar discutiendo con él, a quedarte sin su presencia diaria en casa. Si lo reflexionas, es un acto egoísta. Mi abuela decía que los hijos no son pagarés, a los que apuestas desde que nacen, para que un día te mantengan y te cuiden en la vejez; cada quien debe hacerse cargo de su presente y su futuro. Eso era el pensamiento de hace 40 años o más. Hoy las cosas son al revés: hay hijos que esperan que, ya con un empleo o con estudios terminados, sus padres se sigan haciendo cargo de ellos, en todos los sentidos; en cuanto a manutención, servicios y quehaceres. Si eso piensan, algo de lo que hicimos no estuvo muy bien, pero siempre hay tiempo de reparar. Puedes empezar solicitando que se haga cargo de sus gastos al 100%, incluyendo un porcentaje de la renta (aunque sea casa propia), el pago de servicios, alimentación, transporte y servicios de limpieza de la casa y de su ropa; enséñale lo que cuesta la vida e invítalo a que elija su propio sitio fuera de casa (no sé si un cuarto o un departamento) y que disfrute de la parte positiva de ser independiente: sentirse orgulloso de sus logros y verse empoderado en su espacio. Es un hecho que te alegrarás cada vez que te visiten y sabrás que has cumplido tu misión en la vida, en lo que a tus hijos respecta. ¿Y qué pasará con ese corazón roto? Pues anticípate a ese momento; ten tu propio proyecto de vida para que la casa no absorba el 100% de tu tiempo si ya estás jubilada o si siempre has sido ama de casa. Pon tu ilusión en otras cosas, por ejemplo, haz el ejercicio que más te guste, ya que hoy sabemos, que no es una opción si queremos envejecer fuertes y sanas; toca un instrumento musical que llame tu atención, incorpórate a un coro, viaja con tu pareja o sola (si no te agrada pensar en la idea de salir sola busca una agencia que organice viajes para personas solas); practica la jardinería, dona tu tiempo en alguna asociación civil cuya causa te convenza, aprende idiomas, en fin, hay mil cosas que hacer, solo es cuestión de encontrar lo que te agrade. Puedes explorar en tu pasado para recordar aquello que deseabas y tal vez no se concretó. La salida de casa de los hijos no tiene porque ser una tragedia, es una transición natural; por eso, no vivas a través de ellos; no deposites tu razón de existir en la atención que les brindas; no juegues a que se van, pero te siguen llevando su ropa a que la laves y comen diario en tu casa, o a que se “independizan”, pero tú pagas su renta y mantienes aseado su departamento; eso no es irse, es sólo hacer una extensión de tu casa. Cree en ellos, impúlsalos a seguir avanzando y confía en que harán lo mejor después de la educación que les diste; seguramente se equivocarán, ¿y quién no?, pero los mayores aprendizajes en la vida no se adquieren volteando a ver quién te resuelve los problemas, sino cayéndonos una y otra vez; pero eso sí, tomando mayor fuerza en el piso, para levantarnos más.
24 Patricia Anaya www.yosoyabundancia.me La manipulación termina donde empieza el cuestionamiento ¿Por qué te da miedo cuestionar? Desde pequeños nos enseñaron a obedecer. Nos dijeron qué pensar, qué creer, qué estudiar, qué es correcto y qué es incorrecto. Poco a poco aprendimos que cuestionar era peligroso. Así nació una de las mayores ilusiones de nuestra sociedad: creer que las Autoridades siempre tienen la razón. Vivimos rodeados de Autoridades. En la familia, la escuela, la religión, la política, la salud, los negocios y las redes sociales. Muchas veces aceptamos sus opiniones sin cuestionarlas porque creemos que ellas saben más que nosotros. Pero hay una pregunta que casi nadie se atreve a hacer: ¿Quién decidió que otra persona tiene más derecho que yo a pensar sobre mi propia vida? Cuando renuncias a cuestionar, entregas tu poder. Cuando aceptas cualquier información sin evaluarla, permites que otros decidan lo que creerás, sentirás y crearás en tu vida. Cuestionar no significa rebelarse contra todo. Tampoco significa imponer tus ideas o demostrar que tienes razón. Cuestionar significa pensar conscientemente.
25 Es observar una información y preguntarte: “¿Esto es verdad para mí?” Porque al final, las creencias que aceptas terminan construyendo tu realidad. Tres acciones urgentes para recuperar tu poder 1. Deja de aceptar información en automático. Antes de creer cualquier cosa, pregúntate: “¿Cómo sé que esto es verdad?” Esa simple pregunta activa tu mente consciente. 2. Recuerda que tu opinión es la más importante. No necesitas títulos, dinero o reconocimiento para pensar por ti misma. Tu experiencia y tu capacidad de observar tienen valor. 3. Practica el libre albedrío con respeto. Elige conscientemente lo que quieres creer sin intentar convencer a nadie. La consciencia no necesita imponer; simplemente elige. La verdadera libertad comienza cuando entiendes que puedes escuchar a cualquier Autoridad sin entregar tu capacidad de pensar y decidir. La pregunta es urgente: ¿Estás viviendo según tus propias conclusiones o según las conclusiones de otros?
26 @rosetta.forner.9 Rosetta Forner No solo el lobo feroz puede ser maltratador Si crees que odiando a los hombres o a uno en particular, tu autoestima o tu dignidad subirán su cotización, estás muy, pero que muy equivocada. Nunca el odio fue la solución a ninguno de los males de la Humanidad, más bien, al contrario fomentaron males, guerras y divisiones de todo tipo además de envenenar el alma y emponzoñar el corazón. Hablemos del maltrato. El perfil del maltratador (hombre o mujer) en mi opinión, difiere poco. En ambos géneros, cuando de maltrato se trata, abunda la maldad nacida de la ausencia y negación de responsabilidad sobre la vida propia y más, en concreto, sobre los actos cuyo desenlace no nos complace. Todo ello deriva en la proyección del odio sobre el otro para, de este modo, al azuzarle con el látigo del resentimiento, convertirlo en objeto de maltrato y expiación de los males. Nada más lejos de la realidad. Ambos, maltratador y maltratadora, hallan oportunidad cuando la otra parte por miedo a perder a los hijos, perder el amor o... acaban cediendo y perdiendo la dignidad. No plantarle cara al maltratador o maltratadora es el comienzo del desastre. NUNCA reniegues de tu dignidad, de tu amor propio. NUNCA dejes de poner los límites. NUNCA dejes de hacer la prueba del algodón al inicio de la relación: la persona maltratadora da muchas muestras desde el inicio, aprende a reconocerlas, estate atenta.
27 • Otra de las cosas que me llama poderosamente la atención, en los relatos que he podido escuchar, es la propensión que muestran muchas de las mujeres maltratadas a CULPAR al otro y a DISCULPARSE a sí mismas (se exoneran de toda responsabilidad), en nombre del amor, es decir, la ‘culpa’ la tuvo el que estuvieran enamoradas. Enamoradas, no. Alucinadas, sí. Contaminadas de su propia irresponsabilidad. No es lo mismo tener relaciones amorosas con quince o dieciocho años que con treinta o más. A los quince o a los veinte todavía no nos hemos dado suficientes coscorrones vitales, aún estamos en estado ‘naïf’, aún no hemos aprendido, ni tomado en serio, de qué va esto llamado ‘vida’. Eso sí, las madres, las abuelas, las otras mujeres, deberían esforzarse en enseñarlas que hay lobos muy malos, nefastos, maltratadores, hijos de la grandísima... que habitan los bosques de las relaciones amorosas. Muchas películas y libros erótico-festivos han hecho mucho mal, pues les han hecho creer (con el consentimiento de ellas, claro), que si hay buen sexo y jadean juntos, la relación es maravillosa y no hace falta nada más. Identificar al maltratador es más fácil de lo que parece. Al igual que identificar a la maltratadora. Vamos por partes. MALTRATADOR Y SUS SEÑALES DE PRE-AVISO: • Piensa por ella. En vez de preguntarle a ella, decide qué y cómo debe ser la relación. Por ejemplo, le dice ‘cuando vivamos juntos...’ cuando aún no han aclarado aún en qué tipo de relación están. • Muestra celos. (ser celoso NO es una muestra de amor). • Se muestra controlador: llama mucho, envía muchos mensajes. • No cumple la palabra dada. • Da prioridad a quedar con los amigos en lugar de con ella. Incluso, habiendo quedado con ella, lo olvida o hace cambio de planes • Le da mucha importancia al sexo, no así al diálogo. • No se habla acerca de los valores: el cómo quiere que sea y en base a qué una relación. • Hace chistes misóginos, machistas, ofensivos... • No considera que la mujer tenga los mismos derechos (esto se sabe escuchándole hablar). • Le da órdenes • Le echa las culpas de todo. • La riñe si se equivoca, no muestra ninguna empatía con ella. • Ella lo es todo para él: mucha palabra y ausencia de actos que lo secunden. • Marca las pautas de la relación. • No le pregunta a ella qué quiere. • Pasa de cómo ella se siente. • Le critica su forma de vestir, se mete con su cuerpo o con su peso... La denigra sutil o no tan sutilmente (displicencia). • Usa el ‘vosotras’ para acusar de algo a su pareja en lugar de referirse a ella • Usa el ‘nosotros’ para emitir opiniones • No tolera o lleva muy mal la discrepancia • Hace de la mujer, su pareja, el centro de su vida, todo gira en torno a ella, trata de complacerla en todo... • La toma y la deja, esto es, procede como si la otra persona fuese un coche, un objeto con un mando ‘ON y OFF’. • No hay reciprocidad en la relación, en lo relativo a lo ‘bueno’. MALTRATADORA Y SUS SEÑALES DE PRE-AVISO: • Síndrome ‘Maricaprichines’: tiene que salirse siempre con la suya. • Cuando está enfadada y/o quiere manipular usa el sexo como arma ‘castigadora’. • Echa las culpas de sus males a los padres, al mundo, a Dios... al chachachá. • Se hace la tonta, la inocente. • Se hace la víctima de todo y en todo tipo de situaciones. • Su vida cobra sentido con la aparición de un hombre en su vida • Odia o habla mal de otras mujeres (por regla general, inteligentes y que destacan). • No hace autoreflexión ni asume responsabilidades • Se echa a llorar en cuanto le dicen algo que no le conviene • En lugar de argumentar una discrepancia, insulta o trata de ningunear a la otra persona • Deja de hablarle a alguien cuando no le gusta algo que le haya dicho, en lugar de plantarle los límites • Se escuda en el amor para justificarlo todo. • Es una rescatadora • Va de hechicera novata o ‘pseudo terapeuta’ • Quiere cambiarle algo... al otro porque ella, como es mujer, sabe más. • Usa el ‘nosotras las mujeres’ en lugar del ‘yo’ para emitir opiniones. • Es desagradecida
28 Ricardo Eiriz Tendemos a adjudicarle a las emociones el calificativo de buena o mala, de positiva o negativa, en función de cómo nos sentimos con esa emoción. En realidad, las emociones únicamente son información que nuestro subconsciente nos muestra en función del nivel de coherencia o incoherencia que existe entre nuestras creencias y nuestra vida. Cuando sentimos miedo, ansiedad, angustia, resentimiento, o cualquier otra emoción “negativa”, lo que nos está diciendo nuestro subconsciente es que la situación que estamos viviendo mantiene un cierto nivel de incoherencia con nuestras creencias más profundas. Se trata de información que nos indica que debemos cambiar algo en nuestra vida. Actuar en base a esa información, buscando la coherencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos, nos llevará a eliminar directamente esas emociones que tanto nos molestan. No hacerlo, nos lleva a mantenernos vibrando en esa energía de baja frecuencia, con el consecuente riesgo para nuestra salud. Las emociones “negativas” presentan una frecuencia energética muy baja, y el impacto en nuestro organismo es enorme. Tienen una influencia Las emociones no son buenas ni malas www.eiriz.com www.metodointegra.com
29 directa sobre nuestro ADN, contrayéndolo y desactivándolo parcialmente, lo que supone a su vez una desactivación parcial de nuestro sistema inmunológico. Por otro lado, las emociones “positivas”, con su elevada frecuencia energética, presentan el efecto opuesto, activando en mayor medida todas nuestras capacidades, incluida nuestra capacidad de combatir las enfermedades. Las emociones “negativas” que perduran en el tiempo, corremos el riesgo de que lleguen a quedarse atrapadas en nuestras células. Físicamente nuestras células vibran con esa frecuencia energética, y aunque podamos dejar de sentir a nivel emocional esa emoción, su vibración continúa en nuestro cuerpo. Cuando eso ocurre, realmente sí que podemos hablar de emociones negativas, ya que sin nosotros saberlo nos están debilitando y acidificando determinados órganos o partes de nuestro cuerpo. Es tremendamente importante entender el mensaje que se encierra detrás de cualquier emoción, y actuar cuanto antes para alcanzar la coherencia. Asimismo, debemos liberarnos de todas esas vibraciones energéticas de baja frecuencia, que corresponden a emociones que no hemos sabido gestionar correctamente cuando se presentaron, y que hemos ido acumulando en nuestras células. De no hacerlo, nos van destruyendo desde dentro, la mayor parte del tiempo en silencio, sin ser conscientes de ello. Tu mente subconsciente, tu bien más preciado
30 Sylvia Sánchez Alcántara La diferencia entre una mujer líder y una persona mediocre no está en el error, sino en cómo lo enfrenta Nadie está exento de equivocarse. Por más experiencia, preparación o talento que una persona tenga, cometer errores forma parte natural del crecimiento. Sin embargo, existe una diferencia profunda entre quienes utilizan los errores para evolucionar y quienes los convierten en una excusa para justificar sus resultados. Una mujer líder entiende que equivocarse no disminuye su valor ni su capacidad. Por el contrario, sabe que reconocer un error es una muestra de fortaleza, madurez y seguridad personal. Cuando algo sale mal, no pierde tiempo buscando culpables; analiza lo ocurrido, identifica qué puede aprender y toma decisiones para evitar que vuelva a suceder. El poder de decir “me equivoqué” www.retosfemeninos.com @retos.femeninos @retosfemeninosoficial Retos Femeninos Retos Femeninos @retosfemeninos
31 Las mujeres que construyen una marca personal sólida saben que la credibilidad no proviene de la perfección, sino de la congruencia. Decir “me equivoqué” genera confianza porque demuestra honestidad y responsabilidad. Los equipos respetan más a una líder que reconoce sus fallas que a alguien que intenta ocultarlas o justificar cada decisión equivocada. Por el contrario, la mediocridad suele manifestarse de una manera muy distinta. La persona mediocre rara vez asume responsabilidad. Si un proyecto fracasa, culpa al equipo. Si no alcanza una meta, culpa a las circunstancias. Si pierde una oportunidad, culpa a la competencia. Siempre existe una explicación externa que le permite evitar el ejercicio más importante para crecer: la autocrítica. El problema de esta actitud es que impide el aprendizaje. Cuando alguien se niega a reconocer su participación en los resultados, también renuncia a la posibilidad de mejorar. Si la culpa siempre es de otros, entonces nunca habrá nada que cambiar en uno mismo. Y sin cambio, no existe crecimiento. Las grandes líderes comprenden que la responsabilidad es una herramienta de poder. No porque deban cargar con todo lo que sucede a su alrededor, sino porque reconocen aquello que sí está bajo su control: sus decisiones, sus acciones y sus respuestas ante la adversidad. En el mundo profesional encontramos innumerables ejemplos de mujeres exitosas que han hablado abiertamente de sus errores. Han reconocido decisiones equivocadas, proyectos fallidos y momentos de incertidumbre. Lejos de afectar su reputación, esa transparencia ha fortalecido su liderazgo, porque las personas conectan con quienes muestran humanidad y capacidad de aprendizaje. Reconocer un error requiere valentía. Significa dejar de proteger el ego para darle espacio al crecimiento. Significa aceptar que todavía hay cosas por aprender y que el camino hacia el éxito está lleno de ajustes, correcciones y nuevas oportunidades para hacerlo mejor. Una mujer líder no pregunta: “¿Quién tuvo la culpa?”. Pregunta: “¿Qué podemos aprender?”. Mientras la mediocridad busca justificaciones, el liderazgo busca soluciones. Mientras unos se enfocan en defender su imagen, otros se concentran en construir resultados. La diferencia puede parecer pequeña, pero transforma por completo una carrera, una empresa e incluso una vida. Porque las personas que asumen responsabilidad se convierten en protagonistas de su historia. Las que viven culpando a los demás terminan siendo espectadoras de su propio destino. Desde la perspectiva de la marca personal, esta lección es fundamental. Nuestra reputación no se construye por la ausencia de errores, sino por la manera en que reaccionamos cuando estos ocurren. La confianza se fortalece cuando existe coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos, especialmente en los momentos difíciles. Por ello, la próxima vez que enfrentes una equivocación, recuerda que tienes dos caminos. Puedes buscar culpables y permanecer exactamente donde estás, o puedes asumir tu responsabilidad, aprender la lección y avanzar con mayor sabiduría. Las mujeres que dejan huella no son las que nunca se equivocan. Son aquellas que tienen la humildad de reconocerlo, la inteligencia para aprender y el coraje para volver a intentarlo. Porque al final, el verdadero liderazgo comienza cuando somos capaces de mirarnos al espejo y decir con honestidad: “Me equivoqué, aprendí y ahora soy mejor que ayer.”
32 Ale Marroquín Hace poco, platicando con unos amigos, tocamos un tema en el que todos coincidimos: lo desgastante que es sentir una profunda falta de motivación en el trabajo. Hay días en los que parece que remas contracorriente; situaciones que desaniman tanto que lo único que deseas es “cerrar la cortina” y no ver a nadie. La verdad es que estos entornos complejos pueden suceder en cualquier organización. El verdadero desafío está en decidir qué vas a hacer con esa frustración. Toda experiencia difícil te dota de una resiliencia que, tarde o temprano, te abrirá mejores puertas. Y aunque una gran parte del apoyo sí depende de los jefes, la última palabra la tienes tú: solo tú decides si permites que el entorno afecte tu paz mental. 5 claves para blindar tu actitud diariamente Evitar que las dinámicas tóxicas te roben la energía es una tarea diaria. Para mantener tu motivación en alto, es indispensable construir una rutina de bienestar integral: 1. Asume el control: Recuérdate cada mañana que tu capacidad de salir adelante depende de ti y de tus decisiones, no de las acciones de los demás. ¿Cómo mantener la motivación cuando el entorno no ayuda? www.alemarroquin.com @a_marroq
33 2. Activa tu cuerpo y desconéctate: Haz ejercicio diario para liberar el estrés y regálate momentos de descanso real (un libro, un fin de semana corto) para renovar tu mente. 3. Elige bien tu entorno: Rodéate de personas con buena energía. Aléjate de quienes solo contagian quejas, porque la negatividad se adhiere fácilmente si lo permitimos. 4. Propón soluciones: Una de las trampas más comunes es esperar sentadas a que la motivación llegue desde afuera. Volverte proactiva y proponer soluciones en lugar de quejarte demuestra una madurez enorme. La confianza en tu presencia 5. Evalúa y toma decisiones: Si después de trabajar en tu actitud y proponer mejoras nada cambia, evalúa si ese lugar sigue siendo para ti. Se vale buscar un cambio de rumbo si el entorno daña tu salud. Ambientes difíciles existen en todos lados; la verdadera victoria radica en desarrollar la fortaleza interior para que nada de eso detenga tus metas. Y tú, ¿cómo recuperas el control de tu motivación cuando sientes que todo va contracorriente?
34 María José Codesal Arriaga Ahora toca aprender a crear. ¡Hola! Soy Marijó Codesal y esta es una Carta de Rebelión Financiera. Cada semana exploro una dimensión de tu identidad financiera para hacer más consciente la relación que tienes contigo misma cuando miras tu dinero de frente. Y cuando toca, también bajamos ese trabajo a tácticas y estrategias concretas — porque transformar tu dinero sin tocarte por dentro no funciona, pero quedarte solo en lo interior tampoco. ¿Te rebelas conmigo? Hay personas que podrían decirte, sin pestañear, cuánto deben. La cifra exacta, el interés mensual, la fecha en que vence cada tarjeta. Podrían recitarlo dormidas. Pero pregúntales qué significa la prosperidad para ellas —no en abstracto, no en frase de calendario— y se quedan calladas. Y es que nunca se los han preguntado. Ellas tampoco se lo preguntaron a sí mismas, porque es difícil encontrar pausas para hacerlo. Estaban ocupadas apagando incendios. Si esto te suena familiar, quédate. Esta carta no es sobre cómo salir de la deuda. Es sobre lo que pasa después. Sobre ese silencio incómodo que aparece cuando, por fin, el fuego baja de intensidad y ya no sabes muy bien quién eres sin él. Llevo años sentada frente a mujeres —literal y virtualmente— que llegan a mí convencidas de que su problema es la falta de disciplina. Que si tan solo se organizaran mejor, si hicieran un Excel más bonito, si dejaran de comprar café fuera de casa, todo se resolvería. Y sí, trabajamos el Excel. Pero lo que realmente cambia las cosas ocurre unos centímetros más abajo del presupuesto: en la identidad que cada quien construyó alrededor de su relación con el dinero. La deuda te enseñó a sobrevivir @MarijoCodesal mariajosecodesal
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