32 Ale Marroquín Levante la mano quien haya tenido que convivir cerca de una persona agresiva o hiriente. Hace poco, alguien me platicó una dinámica terrible: decía que cuando su superior atormentaba o le gritaba a otros, lo que más disfrutaba era ver cómo la gente se agachaba y desviaba la mirada; se alimentaba de ver cómo la otra persona se hacía más débil. Por el contrario, respetaba más a quienes se le enfrentaban con seguridad y no se tomaban como algo personal sus comentarios hirientes o abusivos. Personalmente, prefiero los entornos donde la civilidad y el respeto sean la norma. ¿Pero qué vas a hacer cuando te toca convivir o trabajar con alguien así? Tratar a las personas con respeto y darles siempre su lugar no debería ser opcional, y el maltrato nunca tiene justificación. Ante una situación así, tienes dos opciones: huir o aprender a lidiar con ello. Tus metas no dependen de las carencias de los demás Aquí la verdadera cuestión es: ¿vas a permitir que tus metas y tu paz mental se vean empañadas porque decidiste huir de este tipo de personas? No deberías consentir, ni por un momento, que los defectos o las frustraciones de otros obstaculicen lo que te has propuesto lograr en la vida. Tu carácter y tu fuerza interior se forman y se forjan justamente ¿Alguien frena tu crecimiento? Cómo blindar tu mente ante personas agresivas www.alemarroquin.com @a_marroq
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