38 La fantasía del éxito y el dolor de la realidad Porque hay veces en las que soñar no es un lujo. Es supervivencia emocional. Es esperanza. Es identidad. Es la sensación de que la vida todavía puede cambiar. Las fantasías no son el problema. De hecho, gran parte del progreso humano nace justamente allí: en la imaginación, en la necesidad de creer que algo mejor puede existir. Los sueños impulsan la creatividad, movimiento y crecimiento. Alimentan el alma y muchas veces son el motor que empuja a las personas a levantarse, prepararse, tocar puertas y seguir adelante incluso cuando la vida se pone difícil. Soñar nunca ha sido el verdadero problema El dolor comienza cuando la realidad no coincide con las expectativas que la persona construyó alrededor de ese sueño. Ahí aparece la frustración. La sensación de fracaso. La duda silenciosa de: “Tal vez no fui suficiente.” “Tal vez no tuve lo necesario.” “Tal vez nunca debí intentarlo.” Y es ahí donde mucha gente se rompe. Porque una cosa es tener un sueño bonito y otra muy distinta es haber luchado de verdad por él. Hay personas que no solo fantasean. Hay personas que trabajan, crean, estudian, invierten dinero, tiempo y Becky Krinsky www.recetasparalavida.com
RkJQdWJsaXNoZXIy MTUxNjQ2