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3 Hombres de verdad Junio nos invita a reflexionar sobre la figura masculina en nuestra vida. Sobre los hombres que construyen… y también sobre aquellos que destruyen. Sobre los que acompañan, respetan y dignifican, y sobre quienes todavía confunden la fuerza con el abuso, el control o la violencia. Hoy más que nunca necesitamos hombres de verdad. Hombres capaces de compartir nuestras tristezas y alegrías; nuestros sueños y fracasos; hombres con quienes podamos caminar de la mano sin miedo a perder nuestra esencia, nuestra libertad o nuestra dignidad. No siempre es fácil reconocerlos. A veces, en nuestra necesidad de amar, vemos cualidades donde no existen. Nos aferramos a fantasías que terminan rompiendo el alma en pedazos. La ilusión suele maquillarlo todo, hasta que la realidad aparece. Y aunque hemos avanzado mucho como sociedad, todavía existen hombres que no comprenden que compartir enriquece, que respetar engrandece y que crecer junto a una mujer no disminuye su masculinidad: la dignifica. Por fortuna, cada vez son más las voces masculinas que entienden que la equidad no es una amenaza, sino la forma más saludable de construir familia, sociedad y futuro. Son hombres que rechazan toda forma de violencia, que condenan el maltrato, que se oponen al silencio que muchas mujeres guardan por miedo. Son esos hombres que entienden que la verdadera hombría no se demuestra dominando, humillando o sometiendo, sino protegiendo, acompañando, impulsando y respetando. Porque la palabra puede sanar… o destruir. Puede levantar la autoestima de un hijo, de una pareja o de una familia entera, o puede dejar heridas invisibles que duran toda la vida. Qué equivocados están quienes creen que el poder masculino se mide por el número de mujeres conquistadas, manipuladas o lastimadas. Qué equivocados quienes descargan sus frustraciones sobre la infancia, sobre la vulnerabilidad o sobre el silencio de quienes no saben defenderse. Por eso es tan importante abrir bien los ojos. Elegir cuidadosamente a las personas que nos rodean. Reconocer a los hombres que impulsan nuestro crecimiento, que celebran nuestros logros y que no le temen a compartir responsabilidades, emociones y sueños. Hombres que saben competir con lealtad, amar con generosidad y levantarse después de las caídas sin perder la sensibilidad ni la humanidad. Falta mucho camino por recorrer. Pero cada vez que un hombre educa desde el respeto, ama desde la empatía y acompaña desde la igualdad, el mundo avanza. Porque sí… el mundo camina mejor cuando un hombre y una mujer avanzan juntos, desde la dignidad, el respeto y el amor. Comparte esta revista electrónica para que muchas más mujeres también se beneficien. Sylvia Sánchez Alcántara Coordinadora Retos Femeninos Carta editorial Para estar actualizada regístrate en: www.retosfemeninos.com Coordinadora Editorial Sylvia Sánchez Alcántara Diseño Roberto Vásquez Lucas Fotografía Nadine Markova Banco fotográfico Número 137 Junio, 2026
4 Índice Tu intuición te habla… y tú la ignoras Saber aprovechar todas las pruebas de la vida ¿Por qué comer frutas y verduras? ¿Te acostumbraste a la enfermedad sin darte cuenta? Aprendamos con el futbol… ¿Tu trabajo habla por ti o tú eres quien le da voz a tus resultados? El nuevo rostro del liderazgo en la era emprendedora Cómo estoy manejando mis relaciones afectivas El poder del minimalismo masculino Si tú cambias, todo cambia Cuando llega una mujer ganamos todas y, ¡brindamos por su éxito! ¿Te pasas de exigente y estás agotada? Nuevas formas de ejercer la paternidad Cuando una mujer descubre su voz verdadera, nadie puede silenciarla ¿Y si empezaras a elegirte? La fantasía del éxito y el dolor de la realidad Sólo el café debería de amargar y ni eso… 8 14 12 18 22 30 34 38 26 10 6 16 24 28 32 36 20
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6 Saber aprovechar todas las pruebas de la vida Mientras que las dificultades nos llevan a nuestros puntos más vulnerables, también representan una oportunidad para descubrir lo mejor de nosotras mismas y todo lo que somos capaces de llegar a ser. Los retos tienen la capacidad de sacudirnos, de obligarnos a detenernos y, muchas veces, a redireccionar nuestra vida. Cada vez que algo difícil llega a mí, suele venir acompañado de un profundo proceso de reflexión. Es entonces cuando vuelvo la mirada hacia el camino recorrido, hacia las decisiones tomadas, las relaciones Meg que he construido y el verdadero valor de aquello con lo que me he comprometido. Con el tiempo he aprendido que, aunque muchos desafíos están fuera de nuestro control, sí podemos decidir desde dónde enfrentarlos y transformar incluso los momentos más duros en oportunidades de crecimiento. Las pérdidas, los errores y las dificultades son parte del camino. No son castigos, sino experiencias que nos ayudan a evolucionar. Son piedras que aparecen frente a nosotras para impulsarnos a llegar justo al lugar donde necesitamos estar. Algunas www.meg.mx @caminaconMEG
7 personas se quedan detenidas en ellas, atrapadas en la autocompasión. Yo prefiero utilizarlas como escalones para elevarme, aprender, fortalecerme y dar una mejor versión de mí misma. He descubierto también que las respuestas rara vez se encuentran afuera. Muchas veces buscamos desesperadamente soluciones en el exterior, cuando en realidad la sabiduría vive dentro de nosotras. Es en el silencio donde aparecen las respuestas. Cuando me doy el tiempo de detenerme, respirar y escuchar mi interior, algo siempre sucede: llega la palabra exacta en un libro, una idea que impulsa, una conversación inesperada que transforma mi manera de ver las cosas. Y entonces recuerdo que la vida, incluso en medio de las pruebas, sigue siendo una maravillosa oportunidad para aprender, crecer y disfrutar. Hoy quiero invitarte a hacer una pausa. A bajar un poco el ritmo. A preguntarte hacia dónde va tu vida y qué es aquello que realmente tiene valor para ti. Porque a veces, en medio del ruido cotidiano, olvidamos escuchar lo más importante: nuestra propia voz interior. Brilla siempre.
8 El poder del minimalismo masculino Un mundo de color Durante muchos años se creyó que el mundo masculino debía limitarse al negro, gris o cafe. Espacios sobrios, duros, casi fríos. Como si la masculinidad tuviera que verse seria para transmitir fuerza. Pero hoy entendemos algo muy distinto. El minimalismo masculino moderno tiene alma. Tiene sofisticación, intención y también muchísima emoción. Porque el minimalismo masculino no significa espacios vacíos o sin personalidad. Significa elegir menos… pero elegir mejor. Podemos crear ambientes que transmitan calma, orden, seguridad y bienestar emocional. Espacios donde los hombres puedan desconectarse del ruido del mundo y sentirse contenidos por lo que los rodea. Aquí es donde el color se vuelve protagonista. El color no solamente transforma un espacio visualmente. También transforma cómo nos sentimos dentro de él. Un color puede bajar el estrés. Puede aumentar la concentración. Puede transmitir liderazgo, equilibrio o protección. Y cuando entendemos eso, comenzamos a diseñar espacios mucho más conscientes. No te pierdas el programa de este mes que es un recorrido por cinco colores clave dentro del minimalismo masculino contemporáneo: el azul profundo, el gris cálido, el verde olivo, el beige y los tonos arena. Vamos a inspirarnos con ellos y regalarle a papá un lugar en donde realmente encuentre un refugio.
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10 Tu intuición te habla… y tú la ignoras ¿Eres de las mujeres que cuando tienen que tomar una decisión importante lo consultas con tu mejor amiga, tu mamá, un sicólogo, o hasta alguien que te lea la mano? ¿Todo para que te ayuden a decidir que debes hacer? Y aún así, no encuentras un: “¡Ajá, esta es la solución!”. Si no consigues una respuesta es porque quien sabe lo que te conviene, mejor que nadie, es tu instinto, conocido como tu sexto sentido, que te murmura lo que debes hacer y qué decisión tomar. Pero no escuchas y buscas respuestas en otros lados. María Marín El ser humano tiene seis sentidos, no obstante, únicamente cinco están científicamente reconocidos: vista, audición, olfato, tacto y gusto. El sexto, la intuición, es un mecanismo de defensa que Dios te dio para cuidarte. Los animales también lo poseen. Cuando ocurre un maremoto, muchos se salvan porque antes de llegar la ola, escapan hacia terrenos elevados. Así como los animales escuchan su instinto, nosotros debemos oírlo. Por cada decisión que vayas a tomar, existe solo una opción correcta. Por ejemplo, si contemplas la www.mariamarin.com Maria Marin @mariamarinmotivation mariamarinmotivation Maria Marin @maria_marin
11 decisión de quedarte o no en una relación, mudarte o no a otra ciudad o aceptar o no una oferta de empleo, para cada una de estas situaciones solo hay una decisión que te conviene. Entonces, ¿qué hacer? 1. No busques respuestas en otros. Toma tiempo a solas para meditar: relájate, respira profundamente, cierra los ojos y pregúntate qué sucedería al escoger cada una de tus opciones. 2. Presta atención a las sensaciones de tu cuerpo. Aquella opción que te dé inquietud e incomodidad, significa que tu instinto te está indicando otro camino. Por el contrario, la decisión que te haga sentir relajada y en paz, es la correcta. 3. Antes de seguir los pasos 1 y 2, recomiendo que dejes a un lado tus miedos. Imagina que eres fuerte y valiente; de esta forma tus temores no podrán confundirte. De ahora en adelante, para buscar la solución, ¡presta atención a tu intuición!
12 Alejandra Castellanos García Cuando llega una mujer ganamos todas y, ¡brindamos por su éxito! Primera mujer Presidenta del CIME Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas (Mayo 2026) Estudió Ingeniería Mecánica Eléctrica en el Tec de Monterrey, campus Estados de México, donde también fue la única mujer de su generación en 2002. Y desde entonces busca incluir a más mujeres a las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Tiene una maestría en dirección de empresas por el IPADE. Cuenta con más de 20 años de experiencia en el desarrollo de Data Centers, un sector que, aseguró, vive uno de los momentos de mayor crecimiento en México. Alejandra es la Directora General para México y América Latina de la empresa italiana de sistemas de enfriamento, HiRef. Durante su gestión como la primera mujer en 80 años, Presidenta del CIDE (2026- 2028), busca fortalecer temas relacionados con innovación tecnológica, digitalización y crecimiento de infraestructura energética y tecnológica en México, enfocada en la sostenibilidad, la transformación digital, la inteligencia artificial, la formación profesional y el fortalecimiento de la participación gremial, impulsando una ingeniería con sentido social, ética y compromiso con el desarrollo del país. Ha ocupado otros cargos dentro del CIME: por ejemplo, presidió el Comité Nacional Permanente de Peritos en Data Centers. Algo que enorgullece a Alejandra es haber recomendado a Salma Jalife para el Premio Nacional de Ingeniería, la primera mujer en recibir esta distinción en el año 2023. Salma estuvo en el equipo que instaló Internet en México, diseñó la red integral de telecomunicaciones de la UNAM en 1990, entre otros logros más, “y jamás había pensado aplicar para el premio”, cuenta Alejandra. “Con este tipo de hitos se van rompiendo paradigmas y abriendo espacio para otras mujeres”. “Hoy las mujeres ingenieras mexicanas no solo estamos abriendo camino para las nuevas generaciones, también reconocemos el esfuerzo de quienes nos antecedieron y lucharon por nuestro lugar en la toma de decisiones”.
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14 Si tú cambias, todo cambia Seguramente has escuchado en diversas ocasiones esta frase: “Si tú cambias, todo cambia”. Y sí, es totalmente cierta. Veremos por qué. En nuestras manos está decidir nuestras expectativas y el tipo de relación que establecemos con el mundo, lo cual acaba definiendo, en gran parte, cómo será nuestra vida. En un nivel inconsciente, nuestra mente guía nuestros actos para ayudar a que aquello que creemos que sucederá pueda hacerse realidad. Por ejemplo, una persona que está convencida de seducir a alguien o de concretar una venta tiene muchas más probabilidades de lograrlo que quien mantiene la expectativa opuesta. Lucía Legorreta ¿Qué es lo que sucede? Nuestra conducta cambia de acuerdo con aquello que pensamos que ocurrirá. El vendedor seguro de sí mismo actúa con serenidad y convicción, transmitiendo confianza al cliente para aceptar el trato. En cambio, quien se programa esperando el fracaso actuará con duda y nerviosismo, enviando exactamente ese mismo mensaje al comprador, que probablemente se pondrá a la defensiva. Hay muchas personas, y piensa si eres una de ellas, que no logran satisfacer sus deseos, que viven un proyecto fallido tras otro y que, a pesar de asistir a terapia, leer libros o acudir a seminarios, sienten que siguen exactamente en el mismo lugar. Llegan a pensar que tienen mala suerte o que les falta www.lucialegorreta.com lucialegorretacervantes
15 algo que los demás sí poseen. Pero, en el fondo, lo que muchas veces tienen son creencias limitantes profundamente arraigadas en el inconsciente, aunque muy activas en la vida cotidiana. Estas suelen manifestarse en pensamientos como: • “No merezco que las cosas me salgan bien”. • “Hay personas mucho más capacitadas que yo”. • “Si lo consigo, los demás me envidiarán y perderé su aprecio”. Existen innumerables mensajes de auto sabotaje como éstos, que condicionan lo que decimos, hacemos y, por consecuencia, los resultados que obtenemos. Sin embargo, cuando tomamos conciencia de ellos, tenemos la oportunidad de transformarlos y, de esta manera, cambiar el rumbo de nuestra vida. Como decía el escritor Colin Wilson: “Cuando abro mis ojos al levantarme cada mañana, no me encuentro ante el mundo, sino ante infinitas posibilidades de mundo”. Por lo tanto, existen dos maneras de abordar nuestra existencia: enfocarnos en nuestras carencias —aquello que creemos que nos falta— o mirar la vida desde las oportunidades, desde todo aquello que sí se nos ofrece. Dependiendo de dónde fijemos nuestra atención, estaremos favoreciendo que suceda una u otra clase de experiencias. El escritor Brian Tracy afirma: “Uno no obtiene en la vida lo que quiere, sino lo que espera. Nunca podemos elevarnos por encima de las expectativas que tenemos de nosotros mismos”. La buena noticia es que podemos construir nuevas expectativas. No solo aprendiendo a confiar en nosotras mismas, sino también creyendo en la disposición de los demás para colaborar, acompañarnos y ayudarnos en el camino. El auto sabotaje suele ser inconsciente. Por eso, muchas veces basta con reconocer que estamos operando desde ahí para comenzar a transformar nuestra programación mental. Solamente tú puedes dominar tus pensamientos; por lo tanto, tienes el control de tu vida. Si quieres cambiar tu realidad exterior, primero debes trabajar en tu interior. Pero para construir una existencia mejor no basta únicamente con cambiar nuestra mente. Ese cambio profundo necesita ir acompañado de nuevas acciones y nuevas circunstancias. ¿Y qué significa esto? Que para atraer nuevas oportunidades también debemos crear escenarios distintos. Y una de las mejores maneras de hacerlo es aprendiendo de los errores. El error es la base del cambio, y esto es fundamental. Charles Darwin, por ejemplo, siempre llevaba consigo una libreta para anotar aquello que no le cuadraba. Sabía que, de no hacerlo, el subconsciente terminaría borrándolo de su memoria. Darwin comprendió que, observando el error y cuestionando lo establecido, podía acercarse a nuevas respuestas. De esas anotaciones nacieron muchas de las ideas que dieron vida a “El origen de las especies”. Además de mantener un enfoque positivo frente a la realidad, debemos permanecer atentas a las oportunidades que constantemente pasan frente a nosotras. Podemos aprovecharlas… o dejarlas ir. Y tristemente, muchas de ellas no vuelven a repetirse. En resumen, para mejorar la calidad de nuestra vida necesitamos comenzar transformando el escenario de nuestros pensamientos y nuestras acciones, en lugar de perder tiempo y energía tratando de cambiar a los demás o culpando al mundo de todo lo que nos sucede. Recuerda siempre: Si tú cambias… todo cambia.
16 ¿Por qué comer frutas y verduras? Nos lo dicen los doctores, lo vemos en la televisión y conscientemente lo sabemos y nos lo repetimos constantemente... “Tengo que comer frutas y verduras”, pasan los días y seguimos con la iniciativa de comenzar el mejor día... “mañana”. ¿Tú sabes los beneficios de comer frutas y verduras y por qué son importantes en nuestra dieta y la de nuestros hijos? Son muchas las personas que no integran a su dieta diaria frutas o verduras, pues las encuentran poco atractivas al paladar. Sin embargo, tienen un importante aporte a la salud por sus propiedades, y es fundamental que se lo hagamos saber a nuestros hijos y a todos los que nos interesan. Se pueden consumir ya sea en ensaladas, en platillos o bien en Ethel Soriano forma de jugos. Sobre las cualidades nutrimentales de frutas y verduras debe hacerse notar que contienen compuestos de vital importancia para el ser humano, como: 1.Vitaminas: Indispensables para que el desarrollo, metabolismo, y crecimiento del cuerpo sean normales. Podemos encontrar principalmente: • A. -Interviene en el proceso de visión y participa en la elaboración de enzimas (sustancias que aportan cambios químicos) en hígado y hormonas sexuales, se encarga de proteger a la piel. • Complejo B. -Colabora en el buen funcionamiento del cerebro, sistema nervioso y circulación sanguínea, además de la regeneración de tejidos, para el óptimo crecimiento y disminución @ethelsoriano
17 de la fatiga, entre muchas otras funciones. • C.- Aumenta las defensas ante ataques de virus y retarda el envejecimiento celular. • D. -Ayuda a la fijación del calcio, fundamental para los huesos. • E. - Protege a las células de los compuestos que las dañan y fortalece a las estructuras de la piel, alivia la fatiga. • K. Importantísima para la coagulación sanguínea, evita hemorragias. 2. Proteínas: Participan activamente en funciones como las reacciones físico-químicas en el organismo, en el transporte de elementos a través del mismo y en el óptimo desempeño de las hormonas. 3. Minerales: Principalmente actúan formando y fortaleciendo las estructuras de sostén del cuerpo, como huesos, dientes, tejidos, así como hormonas, además de que ayudan a eliminar sustancias tóxicas del organismo. 4. Fibra: Mejora el funcionamiento del aparato digestivo, logrando reducir síntomas de estreñimiento, irritación intestinal y hemorroides. 5. Enzimas: Compuestos indispensables en la transformación y asimilación de alimentos en el proceso de digestión, los cuales actúan igualmente como desintoxicantes, es decir, ayudan al desalojo de toxinas. 6. Agua: Colabora en las reacciones químicas del cuerpo. Expertos del Departamento de Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS), comentan que cualquier persona en el mundo debería consumir al menos 400 gramos de frutas y verduras al día. La OMS ha puesto en marcha un programa para incrementar su consumo en el mundo, para lo que se requiere unir esfuerzos de gobiernos, industria alimentaria, autoridades educativas, y agricultores, y así mejorar la accesibilidad a estos alimentos. La escasa ingesta de frutas es la causa de poco mas de dos millones de muertes cada año, y del incremento en un 11 por ciento de infartos en el mundo. En México, se desconocen los componentes de una dieta equilibrada, aunque existe una percepción positiva de la fruta, no se consume, además, la ingesta de cereales y legumbres se aleja mucho de las cifras recomendadas, lo que nos ayuda mucho para evitar la desnutrición es la tortilla, pero requerimos el consumo de fruta y verdura al alcance de todos. Los científicos han encontrado que estilos de vida como el sedentarismo o adicciones como el tabaquismo, van unidas a un escaso consumo de frutas y verduras. Valdría la pena incitar a nuestras autoridades en salud a que nos unamos a los esfuerzos de la OMS, y tengamos proyectos educativos estatales en donde se fomente el consumo de verduras y fruta. Por lo pronto como dicen en la tele...”Come frutas y verduras” Por favor... cuídate.
18 ¿Te pasas de exigente y estás agotada? Soy hiperresponsable, ¿virtud o defecto? Ser responsable significa tener la capacidad para hacer lo que nos corresponde, tomar decisiones y asumir los resultados. La responsabilidad nos hace sentir orgullosas de nosotras mismas y aumenta nuestra autoestima pero ser esclavas de nuestras obligaciones puede asfixiarnos y afectar nuestra salud. Para sentirte bien necesitas evitar querer ser perfecta y cambiar esto por actuar con excelencia, que es: dar lo mejor de ti en cada momento. ¿Quieres hacer un test para saber si te pasas de exigente? Escoge Lizi Rodríguez a, b o c para cada pregunta y averigua si eres hiperresponsable o te falta capacidad de compromiso. Test 1. Cuando surge un problema en casa o en la oficina: a) Te angustias pensando que no vas a poder resolverlo sola. b) Procuras analizar las posibles soluciones con tranquilidad. c) Esperas a que pase la tormenta sin hacer nada. 2. Cuando algo sale mal: a) Tiendes a sentirte culpable, aunque no sea tu culpa. b) Piensas en los diferentes factores que pudieron haber influido www.lizirodriguez.com @lizi_rodriguez_perez
19 en el error. c) La mayoría de las veces llegas a la conclusión de que la culpa es de otros y no tuya. 3. Cuando te enfrentas a una situación nueva: a) Piensas que no serás capaz de hacerlo y mejor dices que no. b) Analizas si eres capaz de hacerlo y enfrentas el reto con gusto. c) Aceptas sin pensarlo mucho porque piensas que todo se solucionará fácilmente y por sí solo. 4. Te ofrecen un ascenso o la oportunidad de un puesto de más responsabilidad del que actualmente tienes: a) Piensas que no estarás a la altura de las circunstancias y te da miedo aceptar. b) Aceptas el reto, pero comienzas a analizar bien cómo le vas a hacer para cumplir con las expectativas. c) Aceptas sin vacilar si es un trabajo donde te van a pagar mejor. Calificación Si tus respuestas predominantes son (a) te falta confianza en ti misma y tu excesivo sentido de responsabilidad hace que te tomes demasiado a pecho tus obligaciones y sientas estrés por temor a fracasar. Con esta actitud es común que rechaces maravillosas oportunidades que se te presentan en la vida. Si tus respuestas predominantes son (b) eres una persona responsable, con sentido del deber y con capacidad para enfrentar retos. Tu temperamento es sólido pero a la vez abierto al cambio. Si tus respuestas predominantes fueron (c) necesitas tomarte más en serio las cosas, tener confianza en ti misma te ayudara a lograrlo. Trabaja en tu autoestima y comprométete más con tu vida. Si tú eres una persona muy exigente contigo misma es probable que hayas crecido con unos padres que fueron demasiado estrictos contigo. Una madre perfeccionista tiende a ser distante y fría y esa actitud llega a cortar la espontaneidad de sus hijos. Si además es criticona puede hacerle sentir a su hijo que nada de lo que hace es suficiente, se vuelve inseguro y a veces rebelde o demasiado complaciente o rebelde para evitar sentirse rechazado o llamar la atención negativamente. Los padres controladores y posesivos inculcan inseguridad y miedo en sus hijos. El perfeccionismo se puede manifestar en diferentes áreas. 1. Emocional. Crees que siempre tienes que mostrarte feliz y en control de tus emociones. Te avergüenza sentirte vulnerable, preocupada o triste y te la pasas controlando tus emociones. 2. Apariencia. Sientes que nunca te ves suficientemente bien. Te obsesiona tu peso, te horrorizan tus arrugas y haces todo por lucir perfecta. 3. Autoestima. Te sientes inferior a aquellos que consideras más inteligentes, atractivos o inteligentes que tú. Te la pasas tratando de impresionar con tus logros para que te admiren y respeten. 4. Conducta. Sientes que sería terrible cometer un error, fracasar o no alcanzar tus metas. Te da miedo que te desprecien y/o te abandonen. Lizitips para liberarte de la hiperresponsabilidad Las personas hiperresponsables no disfrutan la vida ni dejan que los demás disfruten de ella, para liberarte: 1. Abandona la idea de ser súper mujer. Date permiso a equivocarte, muchas veces aprendemos más de nuestros errores que de nuestros aciertos. 2. Sé realista. Cambia el “debo ser competente siempre y sin fallar” por “intentare hacer las cosas lo mejor posible, pero si fallo, no me voy a hundir por ello” 3. Aprende a delegar. Suelta el egocentrismo, acepta el apoyo y la crítica de los demás y déjate asesorar y ayudar. 4. No agobies a tus seres queridos. Sentirte orgullosa por ser una madre hiperresponsable no es tan bueno, tu control puede dejar a tus hijos sin defensas contra la vida.
20 Dr. Walter Dresel www.exitopersonal.org Cómo estoy manejando mis relaciones afectivas Llama la atención la frecuencia con que somos consultados por dificultades en las relaciones afectivas, tanto sean matrimoniales, de pareja estable, en los noviazgos y eso me ha llevado a pensar a que algo está sucediendo en la vida de los seres humanos. Y se me ha ocurrido preguntarles si realmente son capaces de contestar a esta pregunta: “¿verdaderamente aman a la persona elegida o la necesitan?” Y esto parecería muy crudo, pero en realidad es lo que hay que responder. Hace falta mucho valor para visualizar en qué tipo de vínculo estamos involucrados y cómo estamos viviendo lo que nos sucede cotidianamente. Y una queja muy común cuando la persona se dispone a hablar de su propia historia personal, se relaciona con el hecho de que tiene la certeza de haber vivido para el otro, habiendo renunciado a sus intereses más caros en función de un proyecto que supuestamente era común y de que ambos compartían, en un comienzo, para comprobar finalmente que la rutina, la distancia y la indiferencia, se han instalado definitivamente en ese vínculo amoroso. Y la necesidad de complacer y de vivir para que el otro sea feliz, culmina con el abandono de nuestro esquema de desarrollo personal y todo parte de la creencia errónea de que cediendo los espacios, tratando de que el otro siempre esté conforme, vamos a estar demostrando un amor y una entrega sin límites. Y aquí tenemos que hacer una salvedad. Está muy bien que una persona que está llevando adelante un vínculo amoroso, quiera que su pareja se sienta bien, lo atienda, le haga sus gustos y esté de acuerdo con
21 sus propuestas, pero esto funciona de esta manera siempre y cuando haya un retorno, siempre y cuando la otra persona también desee lo mismo para su pareja y también le otorgue los espacios necesarios y lo que necesita para sentirse bien. Y en este tipo de relaciones rápidamente uno puede detectar quién dirige y quién es dirigido. Desde el comienzo se desvirtúa el concepto del amor, porque el amor está íntimamente ligado a una cesión de espacios, pero junto con eso al derecho indiscutible a ser libre. Cuando se ama de verdad el respeto por el otro se demuestra evitando la opresión y tratando de no determinar cómo y qué ha de hacer nuestra pareja. Si pensamos que alguien ha perdido su espacio personal no lo tenemos que buscar demasiado. No es que ese espacio desapareció. La persona lo cedió y otro lo tomó. Y hay personas que requieren de una atención constante, que necesitan que el otro esté pendiente de ellas para que puedan cumplir con todos sus designios. Claro está que para que esto suceda debe haber alguien que esté dispuesto a complacerla y ésta es la víctima de todo esto que en realidad es en buena parte responsable también de la continuidad de la actitud de su manipulador. ¿Por qué?, porque la persona lo permite por distintos motivos: porque no quiere pelear, porque no quiere cambiar su situación de vida, porque prefiere estar dentro de este vínculo absolutamente asimétrico y anormal, pero elige estar ahí. Sin embargo, hay otro grupo de personas que una vez que se dan cuenta de esto luchan por tratar de salir de esa incómoda posición. Pero las cosas no son tan simples como un principio matemático, que uno puede definirlo a través de una ecuación o de una fórmula. Quienes aceptan este sacrificio y dedican su vida a atender las necesidades del otro, generalmente pretenden también asegurarse la compañía, la seguridad económica o el status social que este compañero le provee. ¿Por qué? Porque la soledad es uno de los estados más temidos por el ser humano. Y si a eso le sumamos la creencia de que no seremos capaces de sobrevivir y de hacernos cargo de nuestra propia existencia, uno puede comprender fácilmente que esa falta de confianza en nuestras propias habilidades para llevar adelante la vida puede obligarnos a vivir algo así como engarzados, enganchados a otra persona permitiendo que se nos invada permanentemente hasta que al fin terminamos perdiendo nuestra propia identidad. Si todavía nos queda un resto de dignidad y si nos valoramos como seres humanos con derecho al bienestar, haremos el intento de cambiar nuestro escenario, en primer lugar, tratando de conciliar, dialogando con nuestra pareja solicitándole un cambio de actitud y si lo logramos, iniciaremos un camino nuevo basado en la comprensión y en el ejercicio de la libertad mutua, la libertad de ser como cada uno es, como cada uno llegó a conformar el vínculo de pareja. Porque no es cierto que en una pareja cada persona sea como la otra y sean dos gotas de agua. No es así. No son similares. Son personas distintas, con educaciones distintas, con conceptos éticos y quizás morales también diferentes pero que por alguna razón, una química muy especial o por una atracción muy especial, han decidido de común acuerdo, compartir la vida. Pero si no logramos una reacción positiva de nuestra pareja, tenemos que evaluar la posibilidad de alejarnos definitivamente de quien no está dispuesto a revertir su posición. Luego de estas reflexiones que estamos haciendo acerca de los vínculos, uno tendría que hacerse la siguiente pregunta: ¿qué tipo de relación estoy llevando a nivel de pareja? Y si te has identificado con alguno de los conceptos vertidos no te desesperes porque todavía estás a tiempo de revertir la situación.
22 Gabriela Cruz Tornero www.gabycruzcoach.com Nuevas formas de ejercer la paternidad Genaro es un hombre de 75 años, esposo, padre y abuelo. Recuerda con admiración a su padre, un hombre trabajador que sostenía económicamente a una familia de siete hijos pese a tener pocos estudios. Sin embargo, también lo recuerda distante y reservado, observando a su familia como si quisiera expresar muchas cosas que nunca se atrevió a decir, porque había aprendido que un padre debía ser fuerte, imponente y emocionalmente inaccesible. Era quien imponía los castigos y las lecciones de disciplina. Hoy, Genaro piensa que, si pudiera conversar nuevamente con él, tendría mil temas por abordar y probablemente lograría comprenderlo mejor. Con el paso del tiempo, Genaro decidió ejercer la paternidad de una manera distinta. Aunque también asumió el papel de proveedor y jefe de familia, quiso estar más cerca de sus hijos. Se permitió abrazarlos, besarlos y compartir actividades cotidianas con ellos, como enseñarles a nadar o andar en bicicleta. Nunca se sintió cómodo con los golpes ni con los castigos severos, aun cuando algunos familiares lo consideraban “demasiado blando” para educar. Décadas después, las ciencias sociales ayudarían a explicar aquello que muchos hombres como Genaro intuían desde su experiencia personal. La socióloga australiana Raewyn Connell denominó “masculinidad hegemónica” al modelo tradicional que durante años definió a los hombres como figuras autoritarias, emocionalmente contenidas y alejadas de las tareas de cuidado. Frente a ello, han comenzado a surgir nuevas formas de ejercer la paternidad, más afectivas, corresponsables y cercanas a la vida cotidiana de los hijos.
23 Los hijos de Genaro crecieron valorando esa cercanía. Aprendieron que un padre también puede cambiar pañales, levantarse de madrugada para atender a un bebé, acompañar a sus hijos a la escuela o participar equitativamente en las tareas del hogar. Es decir, comprendieron que la crianza compartida también forma parte de una masculinidad más humana y empática. Por ello, en el marco de la conmemoración del Día del Padre, vale la pena reconocer a aquellos hombres que han marcado positivamente la vida de sus hijos por medio de la presencia, el amor incondicional y la empatía. Muchos son reconocidos únicamente por sus familias; otros se han vuelto visibles gracias a historias que conmueven por su sencillez y profundidad. En México, por ejemplo, se volvió viral la historia de un vendedor ambulante que, al no tener dinero para pagar una limusina o una carroza para los quince años de su hija, decoró con globos y telas su propio triciclo de trabajo y la paseó orgullosamente con su vestido de gala por las calles. Más allá de las limitaciones económicas, aquel padre encontró la manera de regalarle a su hija un momento inolvidable. En España, un grupo de estudiantes que concluía la educación primaria pidió que el padre de uno de sus compañeros apareciera en la fotografía de generación por ser “el padre de todos”. Los niños afirmaban que aquel hombre los cuidaba, los acompañaba y les llevaba comida durante sus reuniones de estudio. La historia también recuerda a padres cuya presencia marcó profundamente la vida de sus hijos. Pipino acompañó y formó a su hijo hasta convertirlo en Carlomagno, uno de los líderes más importantes de Europa. Tras la muerte de Marie Curie, su esposo Pierre dedicó gran parte de su vida al cuidado y formación de sus hijas; una de ellas, Irène Joliot-Curie, obtuvo posteriormente el Premio Nobel de Química. Otro caso inspirador es el de Dick Hoyt, quien participó junto a su hijo en más de mil carreras deportivas, impulsando la silla de ruedas en la que él viajaba debido a su parálisis cerebral. Asimismo, William Jackson Smart, veterano de la Guerra Civil estadounidense, crió solo a sus seis hijos tras enviudar; su historia inspiró posteriormente la creación del Día del Padre. Aunque esta celebración se realiza en distintas fechas alrededor del mundo, el propósito es semejante: reconocer la importancia de la figura paterna dentro de las familias y las comunidades. En países como México, Colombia, Argentina, Chile, Ecuador, Cuba y Estados Unidos, el Día del Padre se celebra el tercer domingo de junio. En España, Italia y Portugal se conmemora el 19 de marzo, día de San José, considerado el padre adoptivo de Jesús. En Brasil se celebra el segundo domingo de agosto, mientras que en Tailandia coincide con el natalicio del rey Bhumibol Adulyadej, reconocido como el “padre de la nación”. Más allá de las diferencias culturales y las fechas establecidas, el significado de esta conmemoración permanece vigente. Reconocer a los padres implica valorar no sólo el sustento económico que muchos han proporcionado históricamente a sus familias, sino también su capacidad de acompañar, escuchar, cuidar y construir vínculos afectivos sólidos con sus hijos. El rol paterno ha evolucionado con el paso de los años. De ser concebido únicamente como proveedor y figura autoritaria, ha transitado hacia una paternidad más activa y participativa. El psicólogo Joseph Pleck describió esta transformación mediante la idea del “padre nutritivo”, un hombre involucrado emocionalmente en la crianza y presente en la vida cotidiana de sus hijos. Aunque todavía existen numerosos desafíos para alcanzar una verdadera corresponsabilidad familiar, también es cierto que cada vez más hombres asumen tareas de cuidado que anteriormente eran consideradas exclusivamente femeninas. Actualmente, miles de hogares son encabezados por padres solteros que enfrentan diariamente las responsabilidades de la crianza, el trabajo y el cuidado emocional de sus hijos. Su esfuerzo también merece ser visibilizado y reconocido, especialmente en una sociedad donde muchas veces la figura paterna continúa asociándose únicamente con la autoridad o la provisión económica. En tiempos donde las dinámicas familiares se transforman constantemente, resulta necesario reivindicar a los padres presentes: aquellos que acompañan, escuchan, enseñan, abrazan y construyen recuerdos cotidianos con sus hijos. Celebrar su labor no significa idealizar la paternidad, sino reconocer que existen hombres que han decidido romper esquemas tradicionales para ejercer una masculinidad más empática, cercana y humana. Si tienes la fortuna de contar con un padre ejemplar, celebra su presencia, reconoce su esfuerzo y comparte su historia. A veces, los gestos más sencillos —un abrazo, una conversación o el tiempo compartido— son también las huellas más profundas que un padre puede dejar en la vida de sus hijos.
24 Patricia Anaya www.yosoyabundancia.me ¿Te acostumbraste a la enfermedad sin darte cuenta? Tu cuerpo no está fallando… lo estás traicionando todos los días. Quieres una vida plena, feliz, abundante, pero estás ignorando lo más básico: tu cuerpo. Sin un cuerpo sano, nada funciona. No hay energía, no hay claridad, no hay bienestar real. Y aun así, lo tratas como si fuera secundario. La verdad es incómoda: No te enseñaron a cuidarte, te entrenaron para enfermarte. Comida que no nutre. Días sin moverte. Estrés constante. Decisiones que te hacen daño Descanso pobre. Y luego te preguntas por qué te sientes cansada, pesada, desconectada. Tu cuerpo no es un accesorio. Es tu vehículo para esta vida. Es tu casa. Es tu responsabilidad. Amarlo no es un concepto bonito, es una práctica diaria. Estos son los 5 hábitos más urgentes para recuperar tu cuerpo: 1. Nutre, no llenes: No se trata de comer más, se trata de darle a tu cuerpo lo que realmente necesita. 2. Muévete todos los días: Tu cuerpo está diseñado
25 para moverse. Si no lo usas, se deteriora. 3. Elígete en tus decisiones: Cada elección suma o resta. Comer, dormir, trabajar, todo habla de cuánto te amas. 4. Gestiona tus emociones: Lo que no expresas, tu cuerpo lo carga. Sentir es parte de sanar. 5. Descansa de verdad: Dormir no es perder tiempo, es reparar tu vida. No necesitas más información. Necesitas actuar. Porque cada día que ignoras tu cuerpo, te alejas de la vida que dices querer. Si esto te incomodó, es porque tu cuerpo ya te está hablando. Únete y aprende a vivir desde el respeto, la consciencia y el poder real.
26 @rosetta.forner.9 Rosetta Forner Sólo el café debería de amargar y ni eso… ‘Ir de víctima por la vida’ es una ‘estrategia de supervivencia’. Quien lo practica es digno de comprensión, por lo que las críticas deben quedar al margen. Quien padece de ‘victimitis aguditis’ es responsable de mantenerse en ese estado disfuncional por lo que hay que enseñarle que puede salir si quiere. Lo que le hicieron creer otros acerca de sí puede deshacerse de ello, tirarlo a la basura… Nadie está obligado a pasarse la vida ‘peleando’ con lo que otros le hicieron creer de sí mismo. ‘Ir de víctima’ nunca fue la solución aunque quien lo practique tenga la ‘intención positiva’ de ‘sentirse a salvo’ o de lograr que lo amen, que lo acepten tal y como es, que lo valoren… aunque sea a costa de su propia integridad. Su ‘intención positiva’ es ser amados. Si bien, debemos recordar que ‘el camino del infierno está plagado de buenas intenciones’. Nunca se logra ‘ser amados o aceptados’ de forma disfuncional, nunca. • Las estrategias de supervivencia las adoptamos porque creemos que, esa y no otra, es la única manera de lograr una meta, ya sea ésta la calma o paz interior, alegría, serenidad, sentirse valiosa, lograr reconocimiento, alejarse de una frustración… Amargarse la vida es, lamentablemente, una práctica común, síntoma de una causa, la cual apodé ‘Victimitis aguditis’. Quien la practica no se ama, más bien, se detesta a sí misma. ¿Cómo iba alguien, que se ama, se valora y se tiene en alta estima, a amargarse, complicarse la existencia y, consecuentemente, hacer de su vida un infierno? En la etapa de la infancia, el niño/a trató de ajustarse a lo que esperaban los padres, los abuelos, los maestros de la escuela y otros actores que intervinieron en esa etapa de su vida y en años posteriores, que ‘fuera’ o se ‘comportara’ tal y como él/ella lo interpretó/vivenció. Ese intento de ‘ajustarse’ fue lo que propició que la culpa se
27 instalase en su núcleo emocional, y a partir de ahí empezaron los ‘problemas’. Si a esto se añaden las consignas negativas, las riñas, críticas y castigos por comportamientos en contra de la ‘voluntad’ o no del gusto de los padres y/o educadores, con el tiempo, todo ello se transforma en una fuerza que destruye la auto estima y provoca el olvido de que uno es valioso per se y digno de ser amado sin tener que hacer nada para merecerlo. Asimismo, todo este despropósito redunda en la generación de tristeza, amargura, insatisfacción psicoespiritual, vacío emocional... En definitiva, todo ello desemboca en un círculo vicioso del que es posible salir pero del que, no todo el mundo está dispuesto a pagar el precio de la salida, que no es otro que dejar de ir de víctima por la vida y estar dispuesto a volver al amor de uno mismo. La ‘victimitis aguditis’ es territorio conocido al que se aferra quien la practica o ‘adolece’. No es fácil deshacerse del amuermamiento (la mayoría lo llama ‘zona de confort’). No, no lo es puesto que se ha estructurado y consolidado en base a creencias, costumbres, conductas, hábitos e incluso valores (Robert Dilts ©: Niveles Neurológicos del ser). Un ‘edificio’ muy bien armado el cual debe ser demolido si queremos darnos la oportunidad de practicar ‘el ser lo mejor que me ha pasado’ al asumir las riendas de la vida propia. Cuando los esfuerzos, inconscientemente, se dedican a ‘reforzar’ esta suerte de castillo que nos defienda y proteja de las inclemencias de la vida (esa y no otra, es la ‘intención positiva’, la ganancia), la demolición del castillo no es tarea baladí. Lo ‘malo conocido’ suele ser mejor que lo ‘bueno por conocer’ porque es territorio conocido y sabemos dónde refugiarnos y qué ‘armas’ usar, metafóricamente hablando, en función de lo que ‘afuera’ suceda. Las personas que se amargan la vida, aquellas a las que la culpa y la creencia de que ‘no tienen remedio’ o ‘no son valiosos’ envenena el alma, no saben cómo salir de su laberinto o puede que, incluso ignoren que lo estén: han normalizado lo anormal. Algunas, por si esto no fuera poco, se han fabricado la creencia (negativa y/o ‘espantativa’) de que ‘no tienen remedio’, o de que’ ya es tarde/ soy demasiado mayor’. En verdad, se trata de una coartada con la que convencerse a sí mismas de que, el victimismo, las mantiene ‘a salvo’: ¿qué harán? ¿Qué será de ellos si dejan de sentirse víctimas, si mandan la culpabilidad al reino de ‘nunca jamás’? Asimismo, disimula, que se han amuermado y habituado a ir por la vida agarradas a la estrategia de ‘salir a perder’ o a la de ‘salir a no ganar’. Quienes practican el victimismo y viven inmersos en su ‘personaje de supervivencia’ quisieran ‘salir’, librarse de esa prisión, empero, alegan no saber ‘cómo’. Cómo van a saber salir si no se hacen preguntas ni se cuestionan su realidad, tan sólo se lamentan. Por consiguiente, cuando se les ofrece un ‘método’ o maneras para librarse de la ‘victimitis aguditis’, suele boicotearse aunque no lo parezca. ¿Cómo? De varias maneras, a saber: • Creando creencias (negativas) que refuercen la convicción de que, para ellos, no existe remedio. • Convenciéndose de que ‘nadie’ les entiende. • Echando las culpas de lo que les acontece al ‘chachachá’. • Quejándose de que todo el mundo se aprovecha de ellos. • No poniendo límites. • No asumiendo responsabilidades. • Negándose a ver la realidad. • Agarrándose a quimeras o a ensoñaciones. • Se relacionan con personas que también están en su mundo de ‘victimización’. • Apuntándose a ‘cursos’ de desarrollo personal sin analizar o valorar la calidad, la idoneidad, la utilidad… • Revictimizándose… Al que sufre de ‘victimitis aguditis’ hay que ofrecerle comprensión a la para que animarle a hacerse responsable de los resultados no deseados. Quejarse nunca soluciona nada, cuando queremos lograr un cambio hay que hacer algo, pero ese ‘algo’ debe empezar por hacer un buen análisis de la situación, estar dispuesto a ver qué es lo que hacemos que no funciona y deberíamos dejar de hacer y qué deberíamos incorporar. A continuación, hay que pasar a la práctica que, siempre viene acompañada, del ‘ensayo-error-ensayo-acierto’. La vida no es fácil para nadie, muy al contrario, es compleja y complicada para todos nosotros. Lo que la hace más llevadera o más ‘fácil’ no es la suerte sino la actitud con la que se abordan los acontecimientos y todas las variables. La responsabilidad es algo consustancial a aquellas personas que fluyen, que no se quedan atrapadas en culpas ni en acusaciones, que no practican el amargarse sino el facilitarse la vida. El agradecimiento es el ‘abono’ que le echan todos los días, y a todo, quienes no se amargan la existencia y sí se afanan en facilitarse su existencia.
28 Ricardo Eiriz Ahora que el fútbol vuelve a estar a diario en todas las televisiones, vamos a extrapolar algunas lecciones del fútbol que nos ayuden en nuestro propio desarrollo… 1. Los partidos siempre comienzan cero a cero. Cada partido es un nuevo comienzo, una nueva oportunidad que debemos afrontar con concentración, humildad, pasión, convicción, seguridad, etc. Los éxitos y los fracasos del pasado, no sirven de nada en el partido de hoy. En nuestra vida, cada día que estamos vivos comenzamos de cero, y nosotros decidimos nuestra actitud. 2. No siempre se gana. Ningún equipo ha sido capaz de vencer siempre. La cuestión es que si lo damos todo, si nos esforzamos y jugamos lo mejor que sabemos, tenemos muchas más posibilidades de que los resultados nos acompañen. 3. El equilibrio es fundamental. Al igual que ningún equipo se atrevería a salir al campo con 11 delanteros u 11 porteros, nosotros debemos encontrar también el equilibrio en nuestras vidas. Si descompensamos nuestra vida dedicándolo todo a nuestro trabajo, nuestra pareja, nuestros hijos,… llegará un momento en que los resultados no nos acompañarán. ¿Qué ocurrirá cuando te jubiles? ¿o cuando pierdas a Aprendamos con el futbol… www.eiriz.com www.metodointegra.com
29 tu media naranja? ¿o cuándo tus hijos crezcan y vuelen del nido?,… 4. Con independencia de la calidad, hay que entrenar. Piensa en las horas que dedican a entrenar Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar, o cualquier otra gran estrella del deporte. Sin duda son los que más entrenan y se esfuerzan. En aquello que seamos buenos, cuanto más entrenemos, mejores nos haremos. 5. En ocasiones hay errores “injustos”. El fútbol tiene árbitros que se equivocan al igual que cualquier humano. Cómo los futbolistas son capaces de superar esos errores es clave para continuar jugando y tener posibilidades. En la vida es igual. Podemos sobreponernos, motivarnos para superar aquello que nos ha molestado, concentrarnos y seguir, o bien desconcentrarnos y tirar la toalla. Nosotros decidimos. 6. El apoyo del público es muy importante. La energía que se genera cuando la gente apoya a un equipo es enorme. Los jugadores lo sienten y salen fortalecidos. En la vida, apoyarnos unos a otros causa el mismo efecto. Cuando nos rodeamos de gente que nos anima, nos alienta y apoya nuestros proyectos, todo nos sale mejor. Y por supuesto, nosotros debemos actuar del mismo modo con los demás… El fútbol, nos guste más o menos, es universal, y nos transmite grandes lecciones.
30 Sylvia Sánchez Alcántara Hay historias que entretienen, y hay otras que transforman. Las historias reales de superación tienen el poder de recordarnos que el liderazgo, la fuerza y el éxito no nacen de la noche a la mañana. Detrás de cada mujer extraordinaria hay heridas, rechazos, miedos y momentos en los que incluso ellas dudaron de sí mismas. Por eso necesitamos rodearnos de historias que nos inspiren. Historias que nos muevan el alma. Que nos recuerden que aun cuando todo parece estar en contra, siempre existe la posibilidad de reconstruirnos, creer en nosotras y seguir adelante. Porque muchas veces escuchar la vida de otras mujeres es descubrir que también nosotras podemos levantarnos. Poder identificarnos con mujeres que transformaron el dolor en poder y entender, como yo también lo he aprendido, que no existen obstáculos lo suficientemente grandes para detener a una mujer que decide creer en sí misma y hacer realidad su sueño. La historia de Barbra Streisand me mueve ya que tiene una fuerza emocional enorme porque conecta con muchas heridas silenciosas que viven las mujeres: sentirse insuficientes, no encajar, crecer sin validación, y aun así salir adelante. A Barbra Streisand le dijeron toda su vida que no era suficientemente bonita para triunfar y terminó convirtiéndose en una leyenda. Antes de convertirse en una leyenda de la música, del cine y del teatro; antes de ganar premios Oscar, Grammys, Emmys y Tonys; antes de llenar escenarios y convertirse en una de las voces más importantes del siglo XX, fue una niña insegura, criticada constantemente por su apariencia y profundamente herida por la falta de apoyo emocional en su hogar. Y quizás por eso su historia puede tocar a tantas mujeres. Porque demuestra que el rechazo no define tu destino. Que la belleza no es un requisito para el éxito. Y que cuando una mujer aprende a reconocer su propio valor, puede transformar el dolor en fuerza. Barbra Streisand nació en Brooklyn, Nueva York, en Cuando una mujer descubre su voz verdadera, nadie puede silenciarla www.retosfemeninos.com @retos.femeninos @retosfemeninosoficial Retos Femeninos Retos Femeninos @retosfemeninos
31 una familia humilde. Su padre murió cuando ella era apenas una bebé, y su madre quedó sola, llena de dificultades económicas y emocionales. Desde muy pequeña, Barbra sintió una profunda necesidad de ser vista, aceptada y amada. Pero en lugar de recibir palabras que fortalecieran su autoestima, recibió mensajes que la hicieron sentirse “insuficiente”. Su madre, Diana, no creía en su sueño de convertirse en artista. Consideraba que Barbra no tenía el físico para triunfar en el espectáculo. En varias entrevistas, Streisand contó que su madre le decía que no era lo suficientemente bonita para ser actriz o cantante. Imagínate escuchar eso siendo una niña. Que la persona que debería ayudarte a construir seguridad en ti misma, destruya poco a poco la imagen que tienes de tu valor. Y aunque Barbra tenía un talento extraordinario, las palabras negativas comenzaron a convertirse en inseguridades profundas. Porque así funcionan muchas heridas femeninas. No empiezan con un gran golpe. Empiezan con frases repetidas durante años: “No eres bonita.” “No vas a lograrlo.” “Sé realista.” “Eso no es para ti.” Y sin darte cuenta, comienzas a mirar tus sueños con los ojos del miedo de otros. Además de las críticas en casa, Barbra también sufrió rechazo social. No encajaba en los estándares tradicionales de belleza de Hollywood. Tenía una apariencia distinta, una voz diferente y una personalidad intensa. Mientras muchas jóvenes intentaban parecerse a alguien más, ella no lograba ocultar quién era. Y eso la hacía sentirse fuera de lugar. Pero precisamente aquello que parecía un “defecto” terminaría convirtiéndose en su mayor poder. Porque el mundo recuerda a las mujeres auténticas. Barbra comenzó a participar en concursos de talento. Cantaba en pequeños clubes nocturnos. Trabajaba duro. Observaba. Aprendía. Practicaba. mNo tenía contactos poderosos. No tenía la imagen que Hollywood exigía. No tenía apoyo emocional en casa. Pero tenía determinación. Y muchas veces, la determinación termina siendo más poderosa que cualquier privilegio. Hollywood quería transformarla. Le sugerían cambiar su nariz. Modificar su imagen. Adaptarse para “ser más comercial”. Pero Barbra tomó una decisión que cambiaría su vida: no renunciar a sí misma. No se operó la nariz. No cambió su voz. No intentó convertirse en una copia de alguien más. Y eso fue revolucionario. Porque durante décadas, muchas mujeres crecieron creyendo que para triunfar tenían que disminuir partes de sí mismas. Más silenciosas. Más “perfectas”. Más complacientes. Más parecidas a lo que otros esperaban. Barbra Streisand hizo exactamente lo contrario. Convirtió aquello por lo que la criticaban en su sello personal. Y ahí hay una lección profundamente poderosa para cualquier mujer: Muchas veces, eso que hoy te avergüenza… puede ser exactamente aquello que te haga inolvidable. Llegaron los escenarios de Broadway. Los discos exitosos. Las películas. Los reconocimientos internacionales. Y entonces ocurrió algo extraordinario: La mujer a la que le dijeron que “no era suficientemente bonita” terminó convirtiéndose en una de las artistas más admiradas, influyentes y exitosas de todos los tiempos. No porque encajara. Sino porque se atrevió a ser diferente. Y eso tiene una enorme profundidad para las mujeres de hoy. Vivimos en una sociedad que constantemente intenta decirnos cómo debemos vernos, hablar, vestirnos, envejecer y comportarnos. Pero la verdadera grandeza aparece cuando una mujer deja de pedir permiso para existir tal como es. Puedes llenar auditorios y seguir sintiéndote insuficiente. Puedes recibir premios y aún escuchar en tu mente las críticas del pasado. Por eso su historia también nos recuerda algo importante: El éxito profesional no sustituye el trabajo interior. Sanar la autoestima requiere aprender a hablarnos distinto. A dejar de repetir las voces que nos lastimaron. A construir una identidad basada en nuestro verdadero valor y no en la aprobación ajena. La historia de Barbra Streisand no trata solamente de fama. Trata sobre identidad. Sobre autoestima. Sobre resiliencia. Sobre una mujer que tomó el dolor de sentirse rechazada y decidió convertirlo en arte, disciplina y fuerza. Y quizás muchas mujeres necesitan escuchar esto hoy: No necesitas parecerte a nadie para ser valiosa. No necesitas cumplir expectativas ajenas para merecer éxito. No necesitas aprobación para perseguir tus sueños. A veces, las personas que menos creen en ti están hablando desde sus propios límites, miedos o frustraciones. Pero tu vida no puede construirse desde las limitaciones de otros. Sí se puede crecer aunque hayas sido criticada. Sí se puede triunfar aunque hayas sido rechazada. Sí se puede reconstruir la autoestima incluso después de años de inseguridad. Porque cuando una mujer descubre su voz verdadera… ya nadie puede silenciarla.
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