14 Si tú cambias, todo cambia Seguramente has escuchado en diversas ocasiones esta frase: “Si tú cambias, todo cambia”. Y sí, es totalmente cierta. Veremos por qué. En nuestras manos está decidir nuestras expectativas y el tipo de relación que establecemos con el mundo, lo cual acaba definiendo, en gran parte, cómo será nuestra vida. En un nivel inconsciente, nuestra mente guía nuestros actos para ayudar a que aquello que creemos que sucederá pueda hacerse realidad. Por ejemplo, una persona que está convencida de seducir a alguien o de concretar una venta tiene muchas más probabilidades de lograrlo que quien mantiene la expectativa opuesta. Lucía Legorreta ¿Qué es lo que sucede? Nuestra conducta cambia de acuerdo con aquello que pensamos que ocurrirá. El vendedor seguro de sí mismo actúa con serenidad y convicción, transmitiendo confianza al cliente para aceptar el trato. En cambio, quien se programa esperando el fracaso actuará con duda y nerviosismo, enviando exactamente ese mismo mensaje al comprador, que probablemente se pondrá a la defensiva. Hay muchas personas, y piensa si eres una de ellas, que no logran satisfacer sus deseos, que viven un proyecto fallido tras otro y que, a pesar de asistir a terapia, leer libros o acudir a seminarios, sienten que siguen exactamente en el mismo lugar. Llegan a pensar que tienen mala suerte o que les falta www.lucialegorreta.com lucialegorretacervantes
RkJQdWJsaXNoZXIy MTUxNjQ2