Lo Mejor de Retos Femeninos - Junio 2026

32 Ale Marroquín Existe una creencia muy arraigada entre las profesionales brillantes: “Prefiero que mis resultados hablen por mí”. Suena a humildad, suena a virtud, pero en la práctica, suele convertirse en una trampa de invisibilidad estratégica. He visto a directivas con trayectorias impecables quedar estancadas mientras otros avanzan. ¿La razón? El 92% de los reclutadores priorizan, hoy en día, las habilidades blandas —como la capacidad de comunicar el valor— por encima de la técnica. Según el Foro Económico Mundial, esta tendencia solo va en aumento. El problema no es la humildad, es confundir la modestia con la ausencia. Hacerte visible no es presumir; es asegurarte de que tu organización entienda el impacto real de lo que aportas. Si tú no nombras tu valor, nadie más lo hará por ti. ¿Cómo empezar a ocupar tu espacio sin sentirte forzada? 1. Cambia el “yo hice” por el “yo aprendí”: Compartir una lección aprendida genera conexión y autoridad inmediata, eliminando la distancia que a veces crea el ego. 2. Usa tu perspectiva como credencial: En lugar de recitar tu currículum, di: “Desde mi ¿Tu trabajo habla por ti o tú eres quien le da voz a tus resultados? www.alemarroquin.com @a_marroq

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