22 Gabriela Cruz Tornero www.gabycruzcoach.com ¿Eres una madre perfecta-mente estresada? Ser madre, trabajadora o empresaria, hija, además de esposa (o tal vez madre soltera) y administradora del hogar, no es suficiente; además, hay que ser perfecta. ¿Quién te lo exige? En primer lugar, tú misma, porque te estás evaluando de acuerdo con lo que la sociedad ha establecido como lo ideal. Específicamente, en el rol de madre, se espera que logres administrar el tiempo de tal manera que cumplas con los cuidados esenciales del pequeño: darle de comer en horarios establecidos, asearlo o promover que lo haga por sí mismo; llevarlo a la cama siempre a la misma hora para dar estructura a su vida; jugar con él dentro y fuera de la casa —lo que implica ir al parque o a un día de campo, al menos ocasionalmente—; controlar su acceso a la tecnología, guiarle en las tareas, alimentarlo saludablemente, comprarle los materiales para la escuela, tener su ropa impecable… entre muchas otras tareas. La gestión debe ser impecable para que cumplas, además, con los otros roles, con el mismo nivel de calidad. A esto se le conoce como carga mental: ese trabajo invisible que no solo implica hacer, sino recordar, anticipar y resolver constantemente. Aunque vivimos en el siglo XXI y hablamos de nuevas masculinidades, en la práctica, la responsabilidad del cuidado de los hijos sigue recayendo, en la mayoría de los casos, en la madre. Pregúntate, por ejemplo, quién pide permiso para ausentarse del trabajo cuando el niño enferma; quién prepara el adorno navideño para el salón de
RkJQdWJsaXNoZXIy MTUxNjQ2