27 con sus matices, lo será con los nuestros. Por regla general, quien no se asume a sí mismo, quien no se lleva bien con sus ‘matices’, suele echar mano de eso que llamamos ‘el espejo’, esto es, ve en la otra persona aquello negado o que está conflictuado en sí mismo. Y, dado que, al verlo, no le gusta el reflejo de sí mismo, lo más habitual que suele hacer es endosárselo a otro. Pongamos por caso alguien que no se permite expresar sus opiniones. ¿Cómo se relacionará con alguien que, si osa dar su opinión, planta cara o pone límites? 1. Puede que le admire secretamente y que se calle o que, si tiene otras capacidades despiertas, le comente que le admira. 2. Puede que le eche en cara que es alguien que va buscando bronca o le afee que no puede ir por ahí dando su opinión de manera tan franca (en España decimos ‘haciendo amigos’). No todas las personas caminan lo que hablan, ni poseen criterio o madurez suficiente, ni se aman a sí mismas de manera que son capaces de separar ‘sus cosas de las nuestras’ y de observarnos neutralmente con los ojos del amor asertivo. Es cierto que, nadie es perfecto, quiero decir que no todo el mundo tiene un nivel ‘ideal’ de amor propio. No obstante, se les puede pedir su opinión en base a algo también fundamental: poseen bondad, son buenas personas de alma y nunca te herirán. Cuando alguien te ‘eche en cara’ tal o cual ‘defecto’, hazle las dos preguntas comodín siguiente: • Cuando dices tal cosa, ¿qué quieres decir? • ¿Cómo sabe que eso es así y no es otra cosa? Os dejo aquí la ‘fórmula’ para hacer ‘críticas’ asertivamente (la aprendí allá por 1991 en EEUU). ¿Cómo hacer una ‘crítica’ de manera asertiva? Regla sine qua non: JAMÁS criticar a la persona. Se critica, o se habla acerca del ‘comportamiento’, pero jamás se critica a la persona. Fórmula asertiva: • Yo (pienso, considero, opino, me siento…). • Cuando tú (conducta de la persona que nos produce lo explicado en 1). • Por qué… (enumerar las razones de por qué -2- nos genera -1-). La mayor parte de la gente se lleva regular consigo misma, ergo, ¿cómo vas a fiarte de su opinión sobre ti? A buen seguro que o bien proyectarán sus miserias en ti o tratarán de igualarte hacia abajo. Por eso, antes que pedir opinión a alguien acerca de ti, deberías tomarte un momento para reflexionar por qué y para qué vas a pedir opinión a esa persona. Y, ¿cómo sabes que esa persona te dará una opinión libre de sesgos? Tenemos con los demás las relaciones que tenemos con nosotras mismas. Puede que pienses que, una buena amiga, tu pareja, tus padres, tus hermanos… son las personas indicadas para darte su opinión. Puede que sí, puede que no. El parentesco no garantiza la objetividad ni la madurez o inteligencia emocional. Escucha, presta atención a cómo esa persona habla de sí misma, cómo se relaciona consigo misma. Aprenderás mucho. Quien se lleva bien consigo misma, se llevará bien contigo: ‘tenemos con los demás la relación que tenemos con nosotros mismos’. Yo suelo decir que no me tengo manía, ergo, no suelo tener manía a nadie. Y, por manía se puede entender: odio, rabia, celos, facturas pendientes, esqueletos en el armario… Si cuidas del estado de tu filtro (revisión de creencias, escala de valores, lo qué piensas y crees acerca de ti, cuidas de la relación contigo, tienes claro tu ‘auto tasación, vives acorde a tus principios, procuras tu bienestar interior), serás una buena candidata a ‘ser solicitada para opinar sobre alguien’. • La compasión bien entendida empieza por una misma. • La empatía bien entendida empieza por una misma. • La consideración bien entendida empieza por una misma. • El perdón bien entendido empieza por una misma. • La comprensión de lo que representa ser humano empieza en ti. Hay quien ve más allá de las apariencias, ve diamantes donde otros sólo ven piedras. Este el tipo de persona a buscar cuando quieras una opinión sobre ti… Todos nos hemos perdido, equivocado, mentido, llorado, enfermado, extraviado, traicionado…. en algún momento de nuestra vida. No se trata de ser pluscuamperfecto sino de abrazar nuestra humanidad con la luz divina del alma que somos para poder sanar las heridas y brillas nuestra mejor versión, la autenticidad del ser que somos. PD: No todas las personas que te preguntan qué opinas sobre ellas son dignas de ser respondidas. ¿Por qué? Porque algunas sólo quieren que les digan lo que quieren oír no lo que en verdad les vendría bien oír.
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